Basquet Caliente

Selección Nacional

«El scouting dio resultados»

El ayudante técnico de la selección uruguaya Javier Isis habló con BC luego del torneo y nos comentó lo que se hizo en cada uno de los partidos con el scouting, los errores, lo positivo en cuanto a la planificación para cada uno de los rivales que tuvo el equipo y lo que dejó todo esto de cara a el futuro. En primer lugar Isis nos dijo lo siguiente acerca del trabajo del scouting, «Lo que se hace básicamente es recopilar todos los datos de las selecciones con las que te vas a enfrentar en los torneos. En el caso de la AmeriCup y específicamente República Dominicana, no teníamos información. Eso es complicado para éste trabajo. Lo que conseguimos fue algo viejo del Centro Basket que jugaron el año pasado.Luego de que se tiene la información, se descargan videos, ligas de los equipos de cada jugador y se filtra la información de 3 formas distintas.La primera se trata de todo lo escrito al plan de juego a desarrollar, la otra es en forma grupal e individual de los jugadores rivales y por último el del equipo». Por otra parte el asistente de la selección nos contó cómo hacen todo ese trabajo, «Es una estrategia de cada uno. La Federación en este caso puso una plataforma para subir toda la información que saqué. Hay programas, pero, yo no los utilizo. Yo uso alguno para editar los videos y trato de que siempre sean dinámicos y no aburridos. Que los jugadores capten lo que queremos con el cuerpo técnico». En esa misma línea también nos contó lo que utilizaron para la AmeriCup, «Nosotros contratamos a una empresa en la cual yo les pedía las jugadas o las cosas que quería para que en el entretiempo las corrigiéramos. Esto último fue una innovación que tuvimos para el torneo, el hacer scouting en vivo. Contra Estados Unidos nos sirvió». Sobre el scouting en vivo nos contó, «Esto lo implementamos para éste torneo. Apostamos a corregir las cosas en los entretiempos, ver las cosas malas y nos sirvió. Marcelo se basa mucho en esto. Es importante y le sacamos muchas cosas positivas, para el juego y para cada jugador. Contra Estados Unidos fue en donde le sacamos más provecho». Javier también nos comentó las cosas que se pudieron corregir en los 3 partidos en el Palacio Peñarol, «Creo que lo que en más cosas corregimos fue en la mala movilidad del equipo en varios juegos. Pudimos mejorar y percibir mejor, gracias al scouting en vivo, que había que manejar más la pelota, tener un mejor recorrido y volumen alto del juego para anotar. También el jugar más por el perímetro en distintos momentos. Contra EEUU se vio reflejado eso aunque en el final nos faltó tomar mejores decisiones». El ayudante de Signorelli también nos reflejó su conformidad por el trabajo realizado, «En lo personal todo esto lleva y llevó un desgaste muy grande. Lo disfruto siempre y así lo tomo. Lo que me dejó más contento fue la evolución de los jugadores en cada partido en cancha. Ahí se ve reflejado el trabajo de todos». Por último Javier Isis nos dijo, «Contra Panamá, en las eliminatorias, van a cambiar algunos jugadores. En la base, supongo que Lloreda tiene que estar porque fue un punto flaco de la selección. Nosotros tenemos el reciente partido contra ellos y el scouting realizado. Igualmente todo puede variar de acá hasta noviembre y ahí se modifica todo».

Uruguay: El análisis

Procesando La participación de Uruguay en la AmeriCup dejó un saldo más que positivo, no solamente en cuanto a resultados, sino pensando en el futuro. La selección uruguaya de básquetbol cerró la AmeriCup con un balance positivo, venciendo a República Dominicana y Panamá, además de un partidazo que le hizo a Estados Unidos. El tridente Es notorio de que Uruguay basó su juego ofensivo en nuestras tres principales figuras: Jayson Granger, Esteban Batista y Bruno Fitipaldo, anotando el 68% de lo puntos del equipo, porcentaje que decayó en el último encuentro. El tener tres jugadores de estas características debe aprovecharse y Uruguay logró amalgamar estas piezas a la perfección para sacar el mejor fruto. Jayson Granger es un jugador excepcional y si juego desde el pick and roll, generalmente jugado con Esteban Batista, generaron ventajas constantes, siendo también muy efectivo en el uno por uno. La presencia dominante otra vez de Batista en el bajo fue un diferencial para Uruguay, demostrando una vez más ser de los mejores pivots del continente. A su vez, el capitán Bruno Fitipaldo mostró ser el tirador de este equipo. Amoldándose muy bien al rol necesario, Fiti jugó de escolta y no falló, aprovechándose muy bien de las triangulaciones tras el pick entre Granger y Batista, sumándole en algunas ocasiones lanzamientos en carrera y tras bloqueos directos, además de ser líder defensivo, cada vez más completo. Roles bien definidos Para potenciar a nuestras tres grandes figuras se necesitaban piezas que cumplan determinados roles en el equipo. Así sucedió por ejemplo con Sebastián Vázquez, que como suele suceder, con la camiseta de Uruguay no falló, siendo clave en el aspecto defensivo y en una tarea no menor, el bloqueo del rebote defensivo del alero rival. La vuelta de Izaguirre a la selección lo puso en el puesto de 4 titular ante la ausencia de Calfani. La tarea del sanducero era brindar espacios para que Batista pudiera recibir posteado, jugando bien abierto como le gusta a Signorelli, aprovechando en algunos casos alguna reversión para anotar de tres puntos. Parodi se mostró muy intenso en primera línea, soltándose ofensivamente en el último juego, Wachsmann aportó desde su trabajo invisible de rol y Borsellino dio el plus, colaborando con Batista en la lucha por los rebotes. Para Nando Cáceres fue un torneo de crecimiento, jugando un excelente juego ante Panamá y demostrando ser una opción muy valedera como 4 abierto. Lamentablemente Juani Ducasse no pudo tener muchos minutos, una lesión sufrida Díaz antes de la competencia le sacaron posibilidades de tener necesario roce internacional. Trabajo reflejado El trabajo hecho desde ya hace unos meses, incluso podemos sumar los grupos sub 23 que trabajaron durante el año pasado, fue un diferencial en la serie, marcando diferencias en ese aspecto ante los rivales. La filosofía del entrenador se vio reflejada dentro de la cancha, con conceptos claros sobre a qué se quería jugar tanto en defensa como en ataque. Defensivamente se plantearon defensas individuales (con algún problema en la defensa del pick and roll) y en otros se probó con una zona 2-3 muy bien ajustada (clave en el partido ante USA). En la defensa indivual, el perímetro fue bastión, donde generalmente la primera línea fue muy picante, persiguiendo detrás de las cortinas tanto directas como indirectas, sacándole ritmo al equipo rival, algo que estuvo dentro de todos los planes de juego y se logró. Ofensivamente el equipo se sintió cómodo recayendo sobre los hombros de nuestro tridente, jugando por conceptos desde un pick and roll para después aprovechar la ventaja generada. Se buscó constantemente a Esteban Batista en el bajo, con juego de cortinas indirectas para que nuestro pivot aproveche algún cambio de hombre, con espacios bien generados por el resto. El tirador de esta selección, Bruno Fitipaldo, recibió desde triangulaciones, jugó bloqueos directos en transición y pudo anotar tras indirectas, siendo una mano más que confiable. Lo que vendrá La clasificación a los Panamericanos significa un logro importante, ya que en el 2019 un grupo sub 23 tendrá buena competencia internacional. Además, algunos minutos de calidad de Parodi, Cáceres y en el último partido de Zubiaurre e Iglesias, permiten ilusionarse, demostrando tener el libreto bien aprendido de algunos meses de trabajo. Uno de los grandes proyectos como Juan Ignacio Ducasse, tendrá más oportunidades de partidos internacionales, ganando en confianza con el correr de los amistosos, vislumbrándose con el alero que Uruguay necesita a futuro. Un montón de chicos han pasado por este proceso, con grupos que comenzaron a trabajar en Trouville el año pasado y ya este en el CEFUBB. Esto garantiza que la idea, que nos llevó a obtener buenos resultados en esta AmeriCup, está plantada como una semilla en varios jóvenes, afirmando que el trabajo a largo plazo y siguiendo un proceso, tarde o temprano dará sus frutos.

Números Calientes: AmeriCup

Uruguay finalizó su actuación en el grupo C de la AmeriCup con saldo positivo de 2 victorias y 1 derrota finalizando en la quinta posición del torneo, obteniendo así la clasificación a los juegos panamericanos de Perú 2019. El equipo dirigido por Signorelli mostró dentro de la cancha tener una identidad de juego que siempre quiso marcar ante sus rivales, para poder bajar el ritmo de juego y llevarlos a trabajar las ofensivas en el 5 por 5, siendo muy intenso en su primera línea defensiva y cerrando todos los espacios en la pintura. A su vez, en ofensiva el equipo se basó en lo que generó el tridente Batista-Granger-Fitipaldo, con muchas situaciones de pick and roll entre los dos primeros, más el juego de 1 por 1 de Jayson, el de Batista en el bajo, y la eficacia de Bruno lastimando desde larga distancia. El goleador Uruguayo del torneo fue Jayson Granger con 20 puntos por partido, finalizando con 44,9% en tiros de cancha, y 81,8% en tiros libres, y además promedió 5 rebotes y 6,7 asistencias. Esteban Batista por su parte anotó 13,7 puntos por encuentro, acertando un 50% en tiros de cancha y 38,5% en libres, y tomó 8,3 rebotes promedio. Por su parte Bruno Fitipaldo anotó 14 puntos por encuentro, con 46,9% en tiros de campo y 66,7% en libres, promediando 4,3 rebotes y 2 asistencias. En lo que respecta a la eficiencia ofensiva, Uruguay culminó el torneo anotando 93,5 puntos cada 100 posesiones. Lo mejor del equipo celeste se vio en los primeros y terceros cuartos, en los que promedió 111,4, para bajar el promedio en el segundo y el último cuarto a 76,2. En lo que respecta a la eficiencia defensiva, los dirigidos por Signorelli terminaron el torneo permitiendo a sus rivales anotar 90,1 puntos cada 100 posesiones, lo que da una diferencia de eficiencias positiva a favor de Uruguay (+3,4). En este indicador se observa la misma tendencia que en la eficiencia ofensiva: permitimos un promedio de 65,5 puntos cada 100 posesiones sumando primeros y terceros cuartos, y 116,0 tomando el segundo y el último. En la lucha por el rebote, Uruguay culminó el torneo tomando 66,7% de los rebotes en su aro y 24,1% de los rebotes en el aro que atacaba. Esto permitió a los rivales tomar 33,3% de los rebotes en el aro uruguayo, aspecto que llevó a recibir 49 puntos de segunda oportunidad en el torneo habiendo anotado únicamente 25. Esta es quizá una de las mayores oportunidades de mejora que tiene el equipo uruguayo. En los rubros asistencias y pérdidas, Uruguay finalizó con una relación de 1,0 asistencia por cada pelota perdida. Jayson Granger fue líder en este rubro, finalizando el torneo con un promedio de 2,5. A su vez, los celestes terminaron el torneo perdiendo 20,4 pelotas cada 100 posesiones, lo que generó que promediaran 15 pérdidas por partido.

Trazando el camino

Uruguay cerró la AmeriCup con triunfo ante Panamá 79-68 y obtuvo a clasificación a los Panamericanos de Lima 2019. La participación en la AmeriCup para la selección uruguaya culminó con saldo positivo, venciendo sin atenuantes a Panamá, en un cierre con broche de oro y que terminó con un cerrado aplauso del público en reconocimiento a la labor hecha por el equipo. El encuentro estuvo controlado desde el inicio por Uruguay, que jugó al ritmo de Jayson Granger, generalmente desde bloqueos directos, situación de juego que también supo aprovechar Fitipaldo. Una muy buena defensa, conteniendo los intentos de quebrar en el uno contra uno en primera línea e impidiendo el juego de contraataque rival, logrando sacar 8 de diferencia pudiendo atacar en transición, en un período que se terminó 20-15 arriba para Uruguay. La principal vía de gol de los centroamericanos fueron los puntos de segunda opción, pesando el ex Welcome Javier Carter en la pintura, aprovechándose de un Esteban Batista que pudo jugar poco, debido a una molestia en zona de gemelos y una rápida tercera falta en el inicio del segundo cuarto. La salida de Esteban parecían complicar el panorama, pero en el segundo período los ingresos de Hernando Cáceres y de Luciano Parodi fueron sustanciales, para marcar una diferencia de 13 (42-29) de cara al descanso largo. Luciano presionó en toda la cancha al base rival y pagándole con la misma moneda soltó el contraataque con mucho criterio, entendiéndose muy bien con Fitipaldo que fue una bestia definiendo a la carrera. Nando Cáceres se sintió muy cómodo jugando abierto y cortando sin pelota, colaborando y mucho en defensa cambiando de hombre ante las cortinas si la situación lo requería son generarse situaciones de desventaja en el perímetro. En el tercer cuarto se liquidó el juego, Panamá tiró la toalla muy rápido ante una fuerza superior como Uruguay, que puso adentro de la cancha lo trabajado en estos últimos meses, marcando diferencias siderales en ese aspecto. El ingreso de Borsellino nos permitió hacernos más fuertes en el bloqueo defensivo del rebotes y contraatacar, ingresando de muy buena forma Mauro Zubiaurre junto a Gonzalo Iglesias, los únicos que no habían visto minutos en el torneo, para sacar la máxima de 27 (71-44) para ingresar al último período. Los últimos 10 minutos le sobraron al juego, teniendo espacio muchos valores jóvenes pensando en el futuro, adquiriendo roce internacional, mostrando incluso por momentos el mejor juego colectivo del torneo sin la necesidad de contar con las figuras de Granger, Batista y Fitipaldo, tres pilares que el equipo supo explotar a la perfección durante el torneo. El resultado terminó siendo mentiroso, ya que Panamá maquilló un resultado que debió ser más abultado, pero nada opacó el gran trabajo celeste en cancha, retirándose el equipo con un merecido aplauso de parte de todo el público presente, el que volvió a sentirse hincha de la selección de básquet. Jayson Granger con 20 puntos terminó como goleador del partido, seguido por Hernando Cáceres con 14. Tony Bishop con 19 y Javier Carter con 17 fueron los más destacados en Panamá. GALERIA JIMENA MONTGOMERY

Números Calientes: Uruguay vs Panamá

Uruguay derrotó a Panamá por 79 a 68 (11) en su última actuación por la AmeriCup 2017, sellando así el reencuentro ante su público con una sólida victoria. Jayson Granger fue el goleador del encuentro con 20 puntos, con 6 rebotes y 6 asistencias. El partido se jugó a un ritmo un poco más elevado que los anteriores, pero Uruguay controló el partido en todo momento. A excepción de algunos minutos en el último cuarto donde Panamá pudo correr más la cancha y maquillar la derrota, el encuentro se jugó a lo que propuso la celeste. Nuevamente Uruguay tuvo una muy buena eficiencia defensiva los primeros tres cuartos, permitiendo a su rival anotar únicamente 73,3 puntos cada 100 posesiones, para cerrar el partido permitiendo un promedio de 87,3. A su vez, en los primeros tres cuartos el equipo dirigido por Signorelli tuvo una altísima eficiencia ofensiva, anotando 122 puntos cada 100 posesiones. En el tercer cuarto, donde se dio el quiebre del partido, este promedio alcanzó los 143 puntos, con un altísimo 64,7% en tiros de cancha y perdiendo sólo 3 pelotas. En el global del partido Uruguay jugó su mejor partido en ofensiva, anotando un alto promedio de 100 puntos cada 100 posesiones. El %eFG es otra muestra del altísimo poderío ofensivo uruguayo en los primeros tres cuartos: alcanzó un 73,3%, para cerrar el partido en 56,6%. El alto porcentaje en triples en esos primeros 30 minutos (54,2%, 13/24) explica que la celeste haya podido alcanzar dicha efectividad en ataque. Hernando Cáceres tuvo un muy buen ingreso pudiendo destacarse en este aspecto, aprovechando espacios para tirar cómodo, encestando 3/4 (75%), y a su vez tanto Bruno Fitipaldo (3/5, 60%) como Jayson Granger (3/6, 50%) fueron muy efectivos desde 6,75. El único aspecto donde Panamá dominó fue en la lucha por el rebote, donde tomó 31,6% en ofensiva y 82,4% en su aro. En el primer cuarto, las segundas opciones panameñas fueron lo que más sufrió Uruguay, permitiéndoles anotar 6 de los 15 puntos del cuarto desde segundas oportunidades. Sin embargo, pese a haber tenido un cerco reboteador un poco menos efectivo que en los juegos anteriores, Uruguay no sufrió tanto en este aspecto en el partido gracias a su altísima efectividad, provocando que la cantidad total de rebotes del partido fuera muy baja (34 entre los dos equipos). Otro aspecto que marca el buen juego desarrollado por Uruguay son las asistencias sobre pérdidas. Entre el segundo y el tercer cuarto, cuando la celeste jugó mejor colectivamente, alcanzó 2,50 asistencias por cada pelota perdida, para cerrar el partido con 1,11. En este aspecto destaca la gran actuación de Luciano Parodi, que entregó 5 asistencias perdiendo únicamente 1 balón. Cabe destacar que este fue un aspecto flaco del equipo panameño, promediando únicamente 0,67 asistencias por cada pelota perdida. Por último con respecto a las pérdidas cada 100 posesiones, nuevamente el mejor momento de Uruguay fueron los dos cuartos donde encaminó su victoria, el segundo y tercero, donde promedió únicamente 16. En el global terminó promediando 22,8, un poco por encima de los otros dos juegos, pero no es tan descabellado pensando que el partido se jugó a mayor ritmo que los anteriores. El equipo panameño por su parte cerró el partido perdiendo 27 pelotas cada 100 posesiones.

«Intento ser una esponja»

Luego del triunfo ante Panamá Mauro Zubiaurre dialogó con BC y dijo : “Lindas sensaciones, lo importante siempre es ganar, entrar en un trámite de partido así es muy cómodo, pero lo más importante es que pudimos ganar y cerrar un buen torneo a nivel grupal” Acerca de los tres juegos y el apoyo de la gente agregó: “Creo que contagiamos desde adentro hacia afuera, la gente se sintió identificada y eso es importante. Pese a la derrota ante Estados Unidos el público se fue conforme, y nosotros también” En cuanto al grupo unido manejó: “Personalmente estoy para ayudar, para que el equipo funcione y de lo mejor de sí. En cuanto a lo grupal el equipo está muy bien, muy unido, somos un montón de muchachos jóvenes con ganas de crecer y laburar, así que eso ayuda al grupo” Sobre su año entre Urunday, Atenas y la Selección y lo que quiere de aquí en adelante acotó: “Ha sido un gran año, ahora quiero ir a Urunday a plasmar todo lo que he aprendido y adquirido, y demostrarle al club que hizo una gran contratación. Tengo muchas ganas de seguir creciendo y para eso hay que entrenar y entrenar porque es el único camino que hay” Sobre haber jugado con Granger, Batista y Fitipaldo sentenció: “Es la misma sensación que haber jugado con Emilio Taboada, por ahí Emi no tuvo la suerte de jugar en Euro Liga. Estoy muy contento e intento ser una esponja y absorber todo lo que pueda de ellos porque son grandes ejemplos”

Encontrando la recompensa

Uruguay cayó 74-66 ante Estados Unidos en su segunda presentación de la AmeriCup, en un partido donde fue competitivo durante 37´ y hasta pudo ganarlo. La selección uruguaya de básquetbol fue derrotada 74-66 por Estados Unidos y quedó muy comprometida su clasificación al Final Four de Córdoba, debiendo ganarle a Panamá y esperando que República Dominicana derrote a los norteamericanos por una diferencia de 8 a 10. El público acompañó acorde a la situación, contagiándose mutuamente con el equipo desde el himno, cantado con mucho ímpetu tanto por los hinchas como por los jugadores. La estrategia planteada por parte del cuerpo técnico encabezado por Marcelo Signorelli dio sus frutos desde el comienzo y sorprendió, de tal forma, que obligó a que Jeff VanGundy, DT norteamericano, tenga que pedir minuto a los 2:30 de partido tras un parcial uruguayo de 10-2. La disposición era plantar una defensa zonal 2-3 cada vez que Uruguay anotaba, algo que hizo con asiduidad en ese primer período debido a que manejó pacientemente cada ofensiva, jugándole al poste bajo a Batista, imparable durante los 40´y en algunas situaciones generando desde el pick en 45° de Granger, llegando a tener 11 de ventaja (22-11), a los 11 minutos de partido. En el segundo cuarto comenzó a rotar el equipo Signorelli y perdió efectividad ofensiva, por consiguiente los norteamericanos encontraron la posibilidad de marcar su ritmo, con ataques rápidos en algunos casos tomando segundas opciones, con un buen ingreso de Warney para contener a Batista y colocando un parcial de 19-6 para pasar a ganar, cerrando 34-32 arriba el primer tiempo. Hasta el final Para el complemento y debido a los resultados que había dado la defensa zonal, Uruguay se plantó en 2-3 sin importar lo que sucedía en ofensiva, volviendo a controlar a su rival, evitando que convierta de contraataque y jugándole en ataque a Batista desde el post-up, atacándolo a Plumlee, que nunca lo pudo detener en el bajo. La defensa zonal tuvo características que la hicieron muy fuerte, contestando todos los tiros en primera línea, siendo Fitipaldo un bastión en este aspecto, leyendo brillantemente línea de pase, bloqueando de excelente forma los rebotes, permitiendo que Batista se adueñe de los rebotes cada vez que Estados Unidos marraba y estando muy atentos a los cortes por línea final. El último cuarto comenzó con un score que marcaba 50 para cada lado, pero con la problemática de que Batista había cometido su cuarta falta. Uruguay apeló al juego desde el pick and roll entre Granger y Batista, triangulando en algunas ocasiones con Fitipaldo, pero no fue una noche efectiva desde el perímetro para los celestes (3/23 en triples). El juego físico que proponen los norteamericanos desgastó a Uruguay, que falló en alguna tomas de decisiones en el desenlace, mientras que el rival fue más paciente para leer la zona, con muy buenos ingresos de Hearn y sobre todo de Drew, para marcar un 20-9 e ingresar 11 arriba a los 3 minutos finales. El partido se cerró con Uruguay luchando hasta el final y demostrando ser muy competitivo, ganándose el aplauso de todo el público presente en el Palacio Peñarol. Si bien el equipo se fue masticando la bronca por la derrota y por haber estado tan cerca de tumbar a un rival como Estados Unidos, se logró algo que era un objetivo trazado por este proceso que recién está comenzando: que el público se identifique con esta selección y sin dudas, lo consiguió. Esteban Batista fue la gran figura uruguaya con 22 puntos y 14 rebotes, seguido por Jayson Granger con 17 y Bruno Fitipaldo con 15. En USA, C.J. Williams con 16, Reggie Hearn con 15 y Darriun Hillard con 13. GALERIA JIMENA MONTGOMERY

Números calientes: Uruguay – Estados Unidos

Estados Unidos derrotó a Uruguay por 74 a 66 (8) por la segunda fecha del grupo C de la Americup. El equipo celeste jugó tres cuartos brillantes, en los que además de empatar en 50 puntos logró igualar a su rival en la mayoría de los números, lo que le permitió estar cerca de llevarse la victoria. Esteban Batista fue el goleador del partido con 22 puntos, a los que sumó 14 rebotes. El partido se jugó a una gran intensidad, y Uruguay pudo frenar el ritmo de juego de Estados Unidos que, si bien tuvo momentos de corridas de cancha y posesiones más cortas, en grandes pasajes se vio forzado a trabajar el 5 por 5. La incorporación de la defensa zonal 2-1-2 le dio buenos resultados a la celeste, que pudo durante los tres primeros cuartos bajar el poderío ofensivo de su rival, llevándolo a anotar 94,8 puntos cada 100 posesiones. Sin embargo en el último cuarto Estados Unidos lastimó mucho al ya más desgastado equipo celeste, y elevó dicho promedio a 124,6, lo cual fue determinante en el resultado. Uruguay nuevamente tuvo un comienzo excelente, fluyendo en ataque y defendiendo muchísimo para forzar errores y lograr desconcertar a su rival. El primer cuarto fue el mejor en lo que respecta a la eficiencia ofensiva celeste, anotando 117 puntos cada 100 posesiones. Si bien en los siguientes cuartos ese poderío ofensivo disminuyó, en los primeros tres cuartos Uruguay logró mantener dicho promedio en 93,3, casi igualando los 94,8 que promedió Estados Unidos. Otro indicador que marca la paridad de los primeros tres cuartos es el %eFG, dado que Uruguay promedió un 40,4% en esos primeros 30 minutos, y Estados Unidos un 43,5%. Sin embargo en el último cuarto la diferencia fue grande a favor del equipo estadounidense (60,0% vs. 36,1%), lo cual llevó a terminar el partido con mejor promedio y ser más efectivo (47,1% vs. 39,3% en el global). En la lucha por el rebote la ventaja fue leve para el equipo de Estados Unidos, tanto en defensa (68,1% vs. 65,1%) como en ataque (34,9% vs. 31,9%). Sin embargo en los primeros tres cuartos la ventaja no existió, dado que el equipo estadounidense promedió en defensa un 63,6% frente a un 62,9% de Uruguay. Además, en el primer cuarto los dirigidos por Signorelli tomaron 8 rebotes ofensivos para alcanzar un altísimo 61,5% en ataque, lo cual les permitió anotar 9 puntos de segunda oportunidad en el período. Con respecto a las asistencias sobre pérdidas, no fue la mejor noche de juego colectivo para Uruguay, que finalizó con una relación de 0,69 (9/13). Si bien logró cuidar el balón, ya que promedió únicamente 17,2 pérdidas cada 100 posesiones, la baja cantidad de asistencias que logró explica el valor tan bajo de este indicador. Estados Unidos por su parte logró 1,23 asistencias por cada pérdida, y a su vez perdió 18 balones cada 100 posesiones. En este aspecto, el punto fuerte de la defensa celeste fue en el primer cuarto, cuando logró llevar a su rival a promediar 29,6 pérdidas cada 100 posesiones en el período.

«Este es el camino»

Esteban Batista una vez terminado el encuentro frente a Estados Unidos habló con BC y entre otras cosas demostró su enojo por momentos del partido y sus libres, de lo positivo que es todo esto para el equipo y que a partir del jueves se pasa raya de lo que dejó el torneo para la selección. En primer lugar Batista nos dijo, «Me voy con una parte de desilusión. Jugamos un gran partido y nos quedamos en la orilla. Igualmente hay que recuperarnos rápido porque mañana hay un partido importante para seguir creciendo». Esteban mostró su enojo por situaciones de juego, «Quedé muy caliente con los libres que erré. Fueron en momentos claves del encuentro que si los metía capaz que se daba un trámite distinto. Intenté meterlos, pero no pude en ese momento. Por otra parte creo que hicimos un gran desgaste y un partidazo». El jugador uruguayo habló si le jugó en contra o no el jugar con 4 faltas, «No me condicionó. Tengo 33 años y con la experiencia pude mantenerme en la cancha. Podes disimularlo de otra manera. Sí, algunos fallos me parecieron dudosos en algunos momentos. Me voy triste, pero hay muchas cosas positivas que se rescatan». El interno de la selección añadió, «Nos mantuvimos en partido por el corazón y la valía de este equipo de demostrar que nadie nos pasa por arriba y le hacemos partido a cualquiera». Finalmente Batista terminó diciéndonos, «Creo que es el camino. No se da siempre jugar con tu público. Quiero disfrutar estos momentos y a partir del jueves pasar raya».

Reencuentro soñado

Uruguay venció 66-57 a República Dominicana en el estreno de la AmeriCup, volviendo la selección a jugar en casa de forma oficial después de 14 años. La selección uruguaya de básquetbol se reencontró con su público después de muchos años y con el triunfo ante los dominicanos, 22 años después. El primer cuarto de Uruguay fue soñado, algo que fue poniendo en clima rápidamente al público, más allá de un comienzo un tanto dubitativo. Las armas ofensivas dominicanas fueron neutralizadas, Fitipaldo y Granger persiguieron en las cortinas, tanto directas como indirectas a Liz y Coronado, cumpliendo con el objetivo de impedirles generar juego desde el perímetro. En ataque, Jayson Granger empezó a jugar tanto desde el pick and roll como desde el uno contra uno, pudiendo encontrar triangulaciones con Fitipaldo e Izaguirre, colocando un 18-0 para cerrar 16 arriba el primer cuarto (23-7). En el cierre del primer período los dominicanos pasaron a una defensa en zona 2-3, incluso proponiendo una presión extendida 2-2-1 que complicó y mucho a Uruguay, recibiendo un parcial de 25-6 que les permitió a los caribeños llegar a pasar por un triple. El ingreso de Gelvis Solano fue muy sólido ofensivamente y la presencia del perímetro chico de Uruguay, sin un alero natural (Parodi-Fitipaldo-Granger), complicó la toma de rebotes en nuestro propio aro, logrando los centroamericanos tener segundas opciones tras cargar el rebote con muchos hombres. Para el complemento, Signorelli mandó a la cancha a Sebastián Vázquez y Nicolás Borsellino, siendo puntales en el aspecto defensivo para que Uruguay vuelva a tener el control del ritmo del juego. Ambos colaboraron con el cerco reboteador, siendo el Tito un león, ocupando la primera línea en la presión y cambiando de hombre para emparejarse con un perimetral si era necesario tras las cortinas, conteniendo de forma excepciona, evitando que se generen situaciones de desventaja. Solucionado el problema defensivo y aprovechando que los dominicanos no volvieron a colocar la zona, Granger retomó el juego desde el pick con Batista, pudiendo quebrar la primera línea y sacando faltas para ir a la línea del simple, generando un 10-3 en 7´, que propició que Uruguay ingrese 4 arriba al último período (46-42). En los últimos 10 minutos la selección nacional controló los tiempos del partido, defensivamente siguió persiguiendo en las cortinas ante los perimetrales, que nunca pudieron encajar en el juego y debieron abusar de tiros exteriores sin efectividad. En ofensiva el libreto fue claro, jugar con Granger desde el pick and roll para generar ventajas, triangular con Fitipaldo, muy efectivo a pie firme detrás de los 6,75 y en algunas ocasiones jugarle al post-up de Batista, logrando llegar a tener hasta 10 puntos de ventaja para cerrar el partido antes de lo previsto. En el desenlace se vio lo mejor colectivamente del equipo, con algunas jugadas que hicieron poner de pie al público, en un lindo reencuentro de la selección con su gente y un buen triunfo en el debut. Jayson Granger con 23 puntos fue el goleador uruguayo, seguido por Esteban Batista con 17 y Bruno Fitipaldo con 16, anotando entre los tres el 85% de los puntos de Uruguay. En Dominicana, Edward Santana con 15 y tanto Gelvis Solano como Víctor Liz con 13 unidades fueron los más destacados.