Uruguay goleó a Cuba, terminó primero y fortaleció su sueño mundialista
La Celeste ganó 99-70 en el Antel Arena, dominó de principio a fin y cerró la primera fase con cinco victorias en seis presentaciones.
Uruguay cumplió con autoridad. La selección de Gerardo Jauri derrotó 99-70 a Cuba en el Antel Arena, aseguró el primer puesto del Grupo D y entrará a la segunda fase de las Eliminatorias con un registro que permite alimentar seriamente la ilusión de regresar a un Mundial.
La Celeste tomó el control desde la primera posesión. Defendió con intensidad, corrió la cancha y encontró una producción ofensiva repartida ante un rival que nunca consiguió igualar el ritmo.
Joaquín Taboada fue el gran goleador con 27 puntos, mientras Joaquín Rodríguez protagonizó una actuación particular: no convirtió, pero repartió 11 asistencias y manejó cada momento del ataque uruguayo.
Un comienzo que marcó el partido
Uruguay salió decidido a evitar cualquier sorpresa. La presión sobre la pelota generó recuperaciones y permitió que el equipo encontrara puntos antes de que Cuba pudiera organizar su defensa.
Taboada comenzó a castigar desde diferentes posiciones, Nicola Pomoli aportó energía en transición y Rodríguez dirigió las ofensivas con enorme claridad.
La Celeste anotó 30 puntos en los primeros diez minutos y permitió solamente 14. La diferencia de 16 unidades reflejaba la superioridad mostrada en intensidad, circulación y precisión.
Uruguay ganó el primer cuarto 30-14 y obligó a Cuba a disputar todo el encuentro desde una desventaja amplia.
Taboada encendió el Antel Arena
Joaquín Taboada fue el principal protagonista ofensivo durante el primer tiempo. El alero atacó el aro, convirtió desde el perímetro y aprovechó cada pase generado por la conducción de Rodríguez.
Cerró la primera mitad con 17 puntos, mientras Pomoli ya había aportado 11. Uruguay llegaba al descanso arriba 56-36 y con una ofensiva que encontraba respuestas en diferentes manos.
Cuba intentó reaccionar mediante su juego físico, pero no consiguió encadenar detenciones. Cada vez que reducía parcialmente la diferencia, la Celeste respondía con una transición o un lanzamiento abierto.
Rodríguez dirigió sin necesidad de anotar
La planilla de Joaquín Rodríguez tuvo un dato llamativo: terminó sin puntos. Sin embargo, su influencia fue enorme.
El escolta repartió 11 asistencias, manejó el bloqueo directo y encontró permanentemente al compañero mejor ubicado. Su capacidad para atraer defensores abrió espacios para Taboada, Pomoli y los internos.
La actuación demostró que Uruguay no necesita que Rodríguez sea siempre el máximo anotador. También puede dominar un partido desde la lectura, el pase y el control del ritmo.
La diferencia siguió creciendo
Uruguay atravesó algunos minutos de menor claridad durante el tercer cuarto, pero nunca perdió el control del resultado.
La defensa volvió a elevar su intensidad y un parcial de 14-5 terminó de alejar cualquier posibilidad de reacción cubana.
La Celeste ingresó al último período ganando 77-52. La diferencia permitió distribuir minutos, utilizar diferentes combinaciones y cerrar el partido sin sobresaltos.
El último cuarto terminó 22-18 y confirmó el 99-70 definitivo frente a 4.603 espectadores.
Parciales del partido
Las claves de la victoria
1. Intensidad desde el inicio
Uruguay no permitió que Cuba se instalara en el partido y construyó una diferencia de 16 puntos durante el primer cuarto.
2. Producción repartida
Taboada, Pomoli, Gómez y Martínez superaron el doble dígito, evitando que la ofensiva dependiera de una única figura.
3. La conducción de Rodríguez
Sus 11 asistencias permitieron que Uruguay castigara cada ayuda y encontrara lanzamientos de alta calidad.
Los destacados de Uruguay
Una actuación colectiva
La victoria también dejó aportes importantes de los jugadores que llegaron desde la rotación. Lucas Rodríguez convirtió ocho puntos, Santiago Vescovi y Martín Rojas aportaron siete cada uno, y Gonzalo Iglesias agregó cinco.
Theo Metzger, convocado en lugar del lesionado Emiliano Serres, sumó tres puntos, mientras Mateo Bianchi completó la producción con dos.
Esa variedad ofensiva es una buena señal pensando en la siguiente instancia. Uruguay necesitará diferentes protagonistas cuando enfrente a planteles más profundos y defensas de mayor exigencia.
Primero y con una campaña histórica
Uruguay cerró el Grupo D con cinco victorias y una sola derrota. Ganó sus dos partidos frente a Panamá y Cuba, y dividió honores con Argentina.
La diferencia acumulada en los enfrentamientos directos con la albiceleste le permitió asegurar el primer lugar, independientemente del resultado del último partido entre Argentina y Panamá.
La campaña representa la mejor actuación de Uruguay en una primera ronda de las actuales Eliminatorias mundialistas.
El equipo avanzará junto con Argentina y Panamá, y se cruzará en la próxima etapa con los tres clasificados del Grupo B.
El desafío que viene
La segunda fase comenzará en agosto y continuará con nuevas ventanas durante noviembre de 2026 y febrero de 2027.
Uruguay arrastrará los resultados obtenidos frente a Argentina y Panamá. No volverá a enfrentarlos, sino que disputará partidos de ida y vuelta ante los tres clasificados del Grupo B.
Los tres mejores de la nueva zona clasificarán directamente al Mundial de Qatar 2027, mientras que el mejor cuarto de los dos grupos también obtendrá un lugar.
La Celeste todavía tiene un camino exigente, pero llegar con cinco victorias, confianza y el primer puesto representa una base inmejorable para continuar soñando.
Conclusión: Uruguay derrotó 99-70 a Cuba, dominó desde el primer cuarto y terminó como líder del Grupo D con récord 5-1. Joaquín Taboada fue la figura con 27 puntos, mientras Joaquín Rodríguez repartió 11 asistencias. La Celeste avanzará a la segunda fase con una campaña histórica y con el sueño mundialista más vivo que nunca.
Uruguay goleó 99-70 a Cuba en el Antel Arena, terminó primero en el Grupo D y avanzó a la segunda fase con cinco victorias en seis partidos.





