Basquet Caliente

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«Intento ser una esponja»

Luego del triunfo ante Panamá Mauro Zubiaurre dialogó con BC y dijo : “Lindas sensaciones, lo importante siempre es ganar, entrar en un trámite de partido así es muy cómodo, pero lo más importante es que pudimos ganar y cerrar un buen torneo a nivel grupal” Acerca de los tres juegos y el apoyo de la gente agregó: “Creo que contagiamos desde adentro hacia afuera, la gente se sintió identificada y eso es importante. Pese a la derrota ante Estados Unidos el público se fue conforme, y nosotros también” En cuanto al grupo unido manejó: “Personalmente estoy para ayudar, para que el equipo funcione y de lo mejor de sí. En cuanto a lo grupal el equipo está muy bien, muy unido, somos un montón de muchachos jóvenes con ganas de crecer y laburar, así que eso ayuda al grupo” Sobre su año entre Urunday, Atenas y la Selección y lo que quiere de aquí en adelante acotó: “Ha sido un gran año, ahora quiero ir a Urunday a plasmar todo lo que he aprendido y adquirido, y demostrarle al club que hizo una gran contratación. Tengo muchas ganas de seguir creciendo y para eso hay que entrenar y entrenar porque es el único camino que hay” Sobre haber jugado con Granger, Batista y Fitipaldo sentenció: “Es la misma sensación que haber jugado con Emilio Taboada, por ahí Emi no tuvo la suerte de jugar en Euro Liga. Estoy muy contento e intento ser una esponja y absorber todo lo que pueda de ellos porque son grandes ejemplos”

Positivo sexto lugar

Desde 1980 que el torneo más importante en el continente es el de las Américas. Este año comenzó con la denominación AmeriCup, y allí se nucelan los mejores seleccionados de todas las Américas (norte, centro y sur). En total contando la de este año, son 18 los torneo que se disputaron y Uruguay estuvo presente en 17 oportunidades. La única ausencia se dio en 1989. El año 1984 quedará marcado a fuego, ya que el equipo conducido por Ramón Etchamendi e integrado por «Tato» López, «Fefo» Ruíz, «Fonsi» Núñez, Peinado, Larrosa, Perdomo, Tito, Pierri, Frattini y Pagani se quedó con el segundo lugar. Sólo fue superado por el local, Brasil. Luego en el 88 varios fueron los cambios, Medrick, Larrosa, Pierri, Núñez, Perdomo ,Peinado y Moglia eran parte del plantel que conducía Javier Espíndola. El equipo se quedó con el 3er lugar de un torneo en el cual fuimos locales. Este 6° puesto obtenido en la AmeriCup, iguala las otras 3 mejores actuaciones que tuvimos durante los años 1995 (Tucumán), 2007 (Las Vegas) y 2009 (San Juan). En esta oportunidad no se dio subir un escalón más por la forma de disputa, ya que en cancha lo de Uruguay fue mejor que lo de Islas Vírgenes. El 5° lugar quedó para Puerto Rico, que si bien terminó con 2 triunfos y una derrota; su salgo fue de +25, mientras que los de Signorelli quedaron en +12. TODAS LAS ACTUACIONES DE URUGUAY Año Sede Posición Participantes 1980 San Juan, Puerto Rico 7° 7 1984 San Pablo, Brasil 2° 9 1988 Montevideo 3° 7 1989 Mexico DF No participó 1992 Portland, EE.UU 10° 10 1993 San Juan, Puerto Rico 10° 10 1995 Neuquén-Tucumán 6° 10 1997 Montevideo 8° 10 1999 San Juan, Puerto Rico 8° 10 2001 Neuquén, Argentina 8° 10 2003 San Juan, Puerto Rico 9° 10 2005 Santo Domingo, Dominicana 8° 10 2007 Las Vegas, EE.UU 6° 10 2009 San Juan, Puerto Rico 6° 10 2011 Mar del Plata 7° 10 2013 Caracas, Venezuela 7° 10 2015 México DF 8° 10  

Supimos cumplir

Se cerró el Grupo C de la AmeriCup y más allá de no haber podido clasificar, el balance tanto dentro como fuera de la cancha es altamente positivo. Uruguay y su organización estuvo a la altura de un evento de esta magnitud. Uruguay y su equipo, demostraron que el camino que se comenzó el positivo y eso ilusiona de cara a las eliminatorias. Los jugadores se ganaron el afecto de la gente, que fue de menos a mas. El punto más alto fue el juego ante Estaos Unidos, pero ese reconocimiento se vivió ante Panamá, ya que a pesar de estar eliminados, el Palacio se mostró casi lleno. Todo estuvo a la altura, no quedó detalle librado al azar. Las cosas salieron bien y no fue de casualidad, sino a raíz de una causal: el trabajo. En 50 días se montó un espectáculo de primer nivel. La prueba de fuego era recibir a Estados Unidos y la misma se salvó y con notal. El próximo objetivo es enorme, nada menos que organizar la sede de un Mundial, pero el primer paso se dio y fue muy firme. Como plus, la gente demostró un fecto por la selección digno de ser resaltado. GALERIA JIMENA MONTGOMERY

A los Panamericanos

Con la victoria de Uruguay ante Panamá quedaron definidos los 8 clasificados al Panamericano a disputarse en Lima, Perú en 2019. Por Sudamérica irán Uruguay, Argentina y el local Perú. Mientras que por Norte América estarán USA, México, Islas Vírgenes, Puerto Rico y República Dominicana. El torneo se disputará en el Coliseo Eduardo Dibos con una capacidad de aproximadamente 6000 personas. Lo curioso es que por el formato de la AmeriCup, Islas Vírgenes clasificó por haber asegurado su lugar en el Final Four, ya que en la tabla general no estaba en los primeros 7 de la competencia. De esta manera Canadá quedó afuera al igual que Brasil, Panamá, Colombia y Venezuela. Cabe destacar que los equipos que competirán serán Sub 23.

El segundo del pato

Jon Severe será la segunda ficha extranjera de Biguá de Villa Biarritz. El jugador se desempeña como base, mide 1,88 y tiene apenas 23 años. Fue formado en la Universidad de Fordham donde jugó durante tres años, sin embargo decidió jugar su último año en IONA. En su última actuación defendiendo a IONA jugó de titular en 27 de los 35 partidos, promedió 11.3 puntos en 26.5 minutos. Además obtuvo una media de 3,7 rebotes y un 45% en tiros de campo convirtiendo un 42% en lanzamientos de tres unidades. De esta forma Biguá completa sus fichas extranjeras, quedando solamente  vacante la contratación de una ficha nacional. Severe se suma a Nicolás Borsellino, Mauricio Aguiar, Joaquín Osimani, Juan Cambón (como fichas nacionales), Rodrigo Brause (ficha sub 25), y Hernán Álvarez, Facundo Grolla, Martin Couñago, Joaquín Jones, Martin Rojas.

Encontrando la recompensa

Uruguay cayó 74-66 ante Estados Unidos en su segunda presentación de la AmeriCup, en un partido donde fue competitivo durante 37´ y hasta pudo ganarlo. La selección uruguaya de básquetbol fue derrotada 74-66 por Estados Unidos y quedó muy comprometida su clasificación al Final Four de Córdoba, debiendo ganarle a Panamá y esperando que República Dominicana derrote a los norteamericanos por una diferencia de 8 a 10. El público acompañó acorde a la situación, contagiándose mutuamente con el equipo desde el himno, cantado con mucho ímpetu tanto por los hinchas como por los jugadores. La estrategia planteada por parte del cuerpo técnico encabezado por Marcelo Signorelli dio sus frutos desde el comienzo y sorprendió, de tal forma, que obligó a que Jeff VanGundy, DT norteamericano, tenga que pedir minuto a los 2:30 de partido tras un parcial uruguayo de 10-2. La disposición era plantar una defensa zonal 2-3 cada vez que Uruguay anotaba, algo que hizo con asiduidad en ese primer período debido a que manejó pacientemente cada ofensiva, jugándole al poste bajo a Batista, imparable durante los 40´y en algunas situaciones generando desde el pick en 45° de Granger, llegando a tener 11 de ventaja (22-11), a los 11 minutos de partido. En el segundo cuarto comenzó a rotar el equipo Signorelli y perdió efectividad ofensiva, por consiguiente los norteamericanos encontraron la posibilidad de marcar su ritmo, con ataques rápidos en algunos casos tomando segundas opciones, con un buen ingreso de Warney para contener a Batista y colocando un parcial de 19-6 para pasar a ganar, cerrando 34-32 arriba el primer tiempo. Hasta el final Para el complemento y debido a los resultados que había dado la defensa zonal, Uruguay se plantó en 2-3 sin importar lo que sucedía en ofensiva, volviendo a controlar a su rival, evitando que convierta de contraataque y jugándole en ataque a Batista desde el post-up, atacándolo a Plumlee, que nunca lo pudo detener en el bajo. La defensa zonal tuvo características que la hicieron muy fuerte, contestando todos los tiros en primera línea, siendo Fitipaldo un bastión en este aspecto, leyendo brillantemente línea de pase, bloqueando de excelente forma los rebotes, permitiendo que Batista se adueñe de los rebotes cada vez que Estados Unidos marraba y estando muy atentos a los cortes por línea final. El último cuarto comenzó con un score que marcaba 50 para cada lado, pero con la problemática de que Batista había cometido su cuarta falta. Uruguay apeló al juego desde el pick and roll entre Granger y Batista, triangulando en algunas ocasiones con Fitipaldo, pero no fue una noche efectiva desde el perímetro para los celestes (3/23 en triples). El juego físico que proponen los norteamericanos desgastó a Uruguay, que falló en alguna tomas de decisiones en el desenlace, mientras que el rival fue más paciente para leer la zona, con muy buenos ingresos de Hearn y sobre todo de Drew, para marcar un 20-9 e ingresar 11 arriba a los 3 minutos finales. El partido se cerró con Uruguay luchando hasta el final y demostrando ser muy competitivo, ganándose el aplauso de todo el público presente en el Palacio Peñarol. Si bien el equipo se fue masticando la bronca por la derrota y por haber estado tan cerca de tumbar a un rival como Estados Unidos, se logró algo que era un objetivo trazado por este proceso que recién está comenzando: que el público se identifique con esta selección y sin dudas, lo consiguió. Esteban Batista fue la gran figura uruguaya con 22 puntos y 14 rebotes, seguido por Jayson Granger con 17 y Bruno Fitipaldo con 15. En USA, C.J. Williams con 16, Reggie Hearn con 15 y Darriun Hillard con 13. GALERIA JIMENA MONTGOMERY

Números calientes: Uruguay – Estados Unidos

Estados Unidos derrotó a Uruguay por 74 a 66 (8) por la segunda fecha del grupo C de la Americup. El equipo celeste jugó tres cuartos brillantes, en los que además de empatar en 50 puntos logró igualar a su rival en la mayoría de los números, lo que le permitió estar cerca de llevarse la victoria. Esteban Batista fue el goleador del partido con 22 puntos, a los que sumó 14 rebotes. El partido se jugó a una gran intensidad, y Uruguay pudo frenar el ritmo de juego de Estados Unidos que, si bien tuvo momentos de corridas de cancha y posesiones más cortas, en grandes pasajes se vio forzado a trabajar el 5 por 5. La incorporación de la defensa zonal 2-1-2 le dio buenos resultados a la celeste, que pudo durante los tres primeros cuartos bajar el poderío ofensivo de su rival, llevándolo a anotar 94,8 puntos cada 100 posesiones. Sin embargo en el último cuarto Estados Unidos lastimó mucho al ya más desgastado equipo celeste, y elevó dicho promedio a 124,6, lo cual fue determinante en el resultado. Uruguay nuevamente tuvo un comienzo excelente, fluyendo en ataque y defendiendo muchísimo para forzar errores y lograr desconcertar a su rival. El primer cuarto fue el mejor en lo que respecta a la eficiencia ofensiva celeste, anotando 117 puntos cada 100 posesiones. Si bien en los siguientes cuartos ese poderío ofensivo disminuyó, en los primeros tres cuartos Uruguay logró mantener dicho promedio en 93,3, casi igualando los 94,8 que promedió Estados Unidos. Otro indicador que marca la paridad de los primeros tres cuartos es el %eFG, dado que Uruguay promedió un 40,4% en esos primeros 30 minutos, y Estados Unidos un 43,5%. Sin embargo en el último cuarto la diferencia fue grande a favor del equipo estadounidense (60,0% vs. 36,1%), lo cual llevó a terminar el partido con mejor promedio y ser más efectivo (47,1% vs. 39,3% en el global). En la lucha por el rebote la ventaja fue leve para el equipo de Estados Unidos, tanto en defensa (68,1% vs. 65,1%) como en ataque (34,9% vs. 31,9%). Sin embargo en los primeros tres cuartos la ventaja no existió, dado que el equipo estadounidense promedió en defensa un 63,6% frente a un 62,9% de Uruguay. Además, en el primer cuarto los dirigidos por Signorelli tomaron 8 rebotes ofensivos para alcanzar un altísimo 61,5% en ataque, lo cual les permitió anotar 9 puntos de segunda oportunidad en el período. Con respecto a las asistencias sobre pérdidas, no fue la mejor noche de juego colectivo para Uruguay, que finalizó con una relación de 0,69 (9/13). Si bien logró cuidar el balón, ya que promedió únicamente 17,2 pérdidas cada 100 posesiones, la baja cantidad de asistencias que logró explica el valor tan bajo de este indicador. Estados Unidos por su parte logró 1,23 asistencias por cada pérdida, y a su vez perdió 18 balones cada 100 posesiones. En este aspecto, el punto fuerte de la defensa celeste fue en el primer cuarto, cuando logró llevar a su rival a promediar 29,6 pérdidas cada 100 posesiones en el período.

«Este es el camino»

Esteban Batista una vez terminado el encuentro frente a Estados Unidos habló con BC y entre otras cosas demostró su enojo por momentos del partido y sus libres, de lo positivo que es todo esto para el equipo y que a partir del jueves se pasa raya de lo que dejó el torneo para la selección. En primer lugar Batista nos dijo, «Me voy con una parte de desilusión. Jugamos un gran partido y nos quedamos en la orilla. Igualmente hay que recuperarnos rápido porque mañana hay un partido importante para seguir creciendo». Esteban mostró su enojo por situaciones de juego, «Quedé muy caliente con los libres que erré. Fueron en momentos claves del encuentro que si los metía capaz que se daba un trámite distinto. Intenté meterlos, pero no pude en ese momento. Por otra parte creo que hicimos un gran desgaste y un partidazo». El jugador uruguayo habló si le jugó en contra o no el jugar con 4 faltas, «No me condicionó. Tengo 33 años y con la experiencia pude mantenerme en la cancha. Podes disimularlo de otra manera. Sí, algunos fallos me parecieron dudosos en algunos momentos. Me voy triste, pero hay muchas cosas positivas que se rescatan». El interno de la selección añadió, «Nos mantuvimos en partido por el corazón y la valía de este equipo de demostrar que nadie nos pasa por arriba y le hacemos partido a cualquiera». Finalmente Batista terminó diciéndonos, «Creo que es el camino. No se da siempre jugar con tu público. Quiero disfrutar estos momentos y a partir del jueves pasar raya».

«Una sensación agridulce»

Jayson Granger habló con BC luego de la derrota frente a Estados Unidos y entre otras cosas dijo que se siente con un sabor agridulce, que este es el camino para el futuro de la selección y qué hay que levantar la cabeza para enfrentar mañana a Panamá. En primer lugar, el base de la selección nos dijo, «Estoy con una sensación agridulce. Jugamos una muy buena primera parte, competimos de igual a igual contra un gran equipo pero en el final y con porcentajes malos, sobre todo los míos, no pudimos conseguir la victoria». Por otra parte Granger resaltó, «Este es el camino. Es un proceso nuevo, un equipo nuevo y con jugadores jóvenes. Hay mucho margen de mejora y jugando así se va a crecer muchísimo». Finalmente Jayson terminó diciendo, «Ahora, Estados Unidos ya pasó. Se viene Panamá y hay que levantar cabeza y pensar en ese juego para terminar con un triunfo el torneo. Estamos dolidos, estoy molesto pero el equipo demostró estar a la altura».

«Me siento orgulloso»

Marcelo Signorelli hizo un balance de la derrota celeste ante Estados Unidos: «Por momentos nos quedamos sin claridad ofensiva y eso a este nivel se paga caro. Ellos levantaron su porcentaje de triples en el último cuarto, pusieron 3 seguidos y ahí estuvo la diferencia. Estuvimos muy cerca». Acerca del planteo, comentó: «Sabíamos que si planteábamos un juego lineal íbamos a perder por una diferencia de puntos importante. Intentamos enlentecer el juego con variantes defensivas, fuimos a zona y a hombre. La zona nos dio resultado, sobre todo en el primer tiempo donde ellos tuvieron un bajo porcentaje. Lamentablemente no tuvimos claridad ofensiva en el final y no lo pudimos cerrar». Con respecto a la gente y al futuro, dijo: «Es valorable el aplauso de la gente en el final, es algo que los jugadores se llevan de forma merecida porque han dejado todo. Creo que Uruguay tiene un buen futuro, porque tienen buenos jugadores. Tenemos que seguir trabajando y construyendo de esta manera ya que pienso que es el camino correcto. Como entrenador de este grupo, me siento orgulloso»