Basquet Caliente

Santiago Rodriguez

¡Qué arranque!

Comenzó el Eurobasket con un par de sorpresas, el triunfo de Finlandia sobre Francia en alargue y la victoria de Georgia ante Lituania. También ganaron Eslovenia, Alemania, Grecia e Italia. Dio comienzo este jueves el Eurobasket, a disputarse en cuatro series en la primera ronda y los 16 mejores jugarán la fase final en Estambul. Una de las mayores sorpresas de la etapa la dio Georgia, que por el Grupo B disputado en Tel Aviv, derrotó a la siempre candidata Lituana por 79-77. El encuentro fue muy parejo, pero en el complemento Tornike Shengelia, próximo compañero de Jayson Granger en el Baskonia, que se despachó con 29 unidades y el siempre rendidor Zaza Pachulia, fueron las principales figuras para el triunfo georgiano. Por el mismo grupo, Alemania no tuvo problemas para vencer a la selección más débil de la serie Ucrania por 75-63. Dennis Schroeder fue el goleador germano con 32 puntos. En tanto, el locatario no pudo frente a una dura Italia, cayendo 69-48 en el cierre de la jornada. A pesar de algunas bajas, el equipo de Ettore Messina se mostró sólido y con serias aspiraciones de pelear hasta el final. El NBA Marco Belinelli fue el goleador italiano con 18 puntos, mismas unidades que Omar Casspi en el locatario. Para recordar Por el grupo A se jugó el partido de la etapa, donde el locatario Finlandia venció 86-84 a Francia tras alargue. Si bien la selección gala no tiene a figuras de la talla de Tony Parker y Rudy Gobert, posee un equipo sumamente competitivo. El drafteado por los Bulls Lauri Markkanen fue la gran figura de los locatario con 22 unidades, pero el héroe terminó siendo Jamar Wilson, que a 5 segundos del cierre del alargue rompió la paridad y le dio el triunfo a los finlandeses en Helsinski. Por ese mismo Grupo A, Goran Dragic tuvo un debut bestial, culminando con 30 puntos, para el triunfo de Eslovenia ante Polonia 90-81, mientras que Grecia no tuvo contratiempos para vencer 90-61 a Islandia.

Trazando el camino

Uruguay cerró la AmeriCup con triunfo ante Panamá 79-68 y obtuvo a clasificación a los Panamericanos de Lima 2019. La participación en la AmeriCup para la selección uruguaya culminó con saldo positivo, venciendo sin atenuantes a Panamá, en un cierre con broche de oro y que terminó con un cerrado aplauso del público en reconocimiento a la labor hecha por el equipo. El encuentro estuvo controlado desde el inicio por Uruguay, que jugó al ritmo de Jayson Granger, generalmente desde bloqueos directos, situación de juego que también supo aprovechar Fitipaldo. Una muy buena defensa, conteniendo los intentos de quebrar en el uno contra uno en primera línea e impidiendo el juego de contraataque rival, logrando sacar 8 de diferencia pudiendo atacar en transición, en un período que se terminó 20-15 arriba para Uruguay. La principal vía de gol de los centroamericanos fueron los puntos de segunda opción, pesando el ex Welcome Javier Carter en la pintura, aprovechándose de un Esteban Batista que pudo jugar poco, debido a una molestia en zona de gemelos y una rápida tercera falta en el inicio del segundo cuarto. La salida de Esteban parecían complicar el panorama, pero en el segundo período los ingresos de Hernando Cáceres y de Luciano Parodi fueron sustanciales, para marcar una diferencia de 13 (42-29) de cara al descanso largo. Luciano presionó en toda la cancha al base rival y pagándole con la misma moneda soltó el contraataque con mucho criterio, entendiéndose muy bien con Fitipaldo que fue una bestia definiendo a la carrera. Nando Cáceres se sintió muy cómodo jugando abierto y cortando sin pelota, colaborando y mucho en defensa cambiando de hombre ante las cortinas si la situación lo requería son generarse situaciones de desventaja en el perímetro. En el tercer cuarto se liquidó el juego, Panamá tiró la toalla muy rápido ante una fuerza superior como Uruguay, que puso adentro de la cancha lo trabajado en estos últimos meses, marcando diferencias siderales en ese aspecto. El ingreso de Borsellino nos permitió hacernos más fuertes en el bloqueo defensivo del rebotes y contraatacar, ingresando de muy buena forma Mauro Zubiaurre junto a Gonzalo Iglesias, los únicos que no habían visto minutos en el torneo, para sacar la máxima de 27 (71-44) para ingresar al último período. Los últimos 10 minutos le sobraron al juego, teniendo espacio muchos valores jóvenes pensando en el futuro, adquiriendo roce internacional, mostrando incluso por momentos el mejor juego colectivo del torneo sin la necesidad de contar con las figuras de Granger, Batista y Fitipaldo, tres pilares que el equipo supo explotar a la perfección durante el torneo. El resultado terminó siendo mentiroso, ya que Panamá maquilló un resultado que debió ser más abultado, pero nada opacó el gran trabajo celeste en cancha, retirándose el equipo con un merecido aplauso de parte de todo el público presente, el que volvió a sentirse hincha de la selección de básquet. Jayson Granger con 20 puntos terminó como goleador del partido, seguido por Hernando Cáceres con 14. Tony Bishop con 19 y Javier Carter con 17 fueron los más destacados en Panamá. GALERIA JIMENA MONTGOMERY

Encontrando la recompensa

Uruguay cayó 74-66 ante Estados Unidos en su segunda presentación de la AmeriCup, en un partido donde fue competitivo durante 37´ y hasta pudo ganarlo. La selección uruguaya de básquetbol fue derrotada 74-66 por Estados Unidos y quedó muy comprometida su clasificación al Final Four de Córdoba, debiendo ganarle a Panamá y esperando que República Dominicana derrote a los norteamericanos por una diferencia de 8 a 10. El público acompañó acorde a la situación, contagiándose mutuamente con el equipo desde el himno, cantado con mucho ímpetu tanto por los hinchas como por los jugadores. La estrategia planteada por parte del cuerpo técnico encabezado por Marcelo Signorelli dio sus frutos desde el comienzo y sorprendió, de tal forma, que obligó a que Jeff VanGundy, DT norteamericano, tenga que pedir minuto a los 2:30 de partido tras un parcial uruguayo de 10-2. La disposición era plantar una defensa zonal 2-3 cada vez que Uruguay anotaba, algo que hizo con asiduidad en ese primer período debido a que manejó pacientemente cada ofensiva, jugándole al poste bajo a Batista, imparable durante los 40´y en algunas situaciones generando desde el pick en 45° de Granger, llegando a tener 11 de ventaja (22-11), a los 11 minutos de partido. En el segundo cuarto comenzó a rotar el equipo Signorelli y perdió efectividad ofensiva, por consiguiente los norteamericanos encontraron la posibilidad de marcar su ritmo, con ataques rápidos en algunos casos tomando segundas opciones, con un buen ingreso de Warney para contener a Batista y colocando un parcial de 19-6 para pasar a ganar, cerrando 34-32 arriba el primer tiempo. Hasta el final Para el complemento y debido a los resultados que había dado la defensa zonal, Uruguay se plantó en 2-3 sin importar lo que sucedía en ofensiva, volviendo a controlar a su rival, evitando que convierta de contraataque y jugándole en ataque a Batista desde el post-up, atacándolo a Plumlee, que nunca lo pudo detener en el bajo. La defensa zonal tuvo características que la hicieron muy fuerte, contestando todos los tiros en primera línea, siendo Fitipaldo un bastión en este aspecto, leyendo brillantemente línea de pase, bloqueando de excelente forma los rebotes, permitiendo que Batista se adueñe de los rebotes cada vez que Estados Unidos marraba y estando muy atentos a los cortes por línea final. El último cuarto comenzó con un score que marcaba 50 para cada lado, pero con la problemática de que Batista había cometido su cuarta falta. Uruguay apeló al juego desde el pick and roll entre Granger y Batista, triangulando en algunas ocasiones con Fitipaldo, pero no fue una noche efectiva desde el perímetro para los celestes (3/23 en triples). El juego físico que proponen los norteamericanos desgastó a Uruguay, que falló en alguna tomas de decisiones en el desenlace, mientras que el rival fue más paciente para leer la zona, con muy buenos ingresos de Hearn y sobre todo de Drew, para marcar un 20-9 e ingresar 11 arriba a los 3 minutos finales. El partido se cerró con Uruguay luchando hasta el final y demostrando ser muy competitivo, ganándose el aplauso de todo el público presente en el Palacio Peñarol. Si bien el equipo se fue masticando la bronca por la derrota y por haber estado tan cerca de tumbar a un rival como Estados Unidos, se logró algo que era un objetivo trazado por este proceso que recién está comenzando: que el público se identifique con esta selección y sin dudas, lo consiguió. Esteban Batista fue la gran figura uruguaya con 22 puntos y 14 rebotes, seguido por Jayson Granger con 17 y Bruno Fitipaldo con 15. En USA, C.J. Williams con 16, Reggie Hearn con 15 y Darriun Hillard con 13. GALERIA JIMENA MONTGOMERY

Reencuentro soñado

Uruguay venció 66-57 a República Dominicana en el estreno de la AmeriCup, volviendo la selección a jugar en casa de forma oficial después de 14 años. La selección uruguaya de básquetbol se reencontró con su público después de muchos años y con el triunfo ante los dominicanos, 22 años después. El primer cuarto de Uruguay fue soñado, algo que fue poniendo en clima rápidamente al público, más allá de un comienzo un tanto dubitativo. Las armas ofensivas dominicanas fueron neutralizadas, Fitipaldo y Granger persiguieron en las cortinas, tanto directas como indirectas a Liz y Coronado, cumpliendo con el objetivo de impedirles generar juego desde el perímetro. En ataque, Jayson Granger empezó a jugar tanto desde el pick and roll como desde el uno contra uno, pudiendo encontrar triangulaciones con Fitipaldo e Izaguirre, colocando un 18-0 para cerrar 16 arriba el primer cuarto (23-7). En el cierre del primer período los dominicanos pasaron a una defensa en zona 2-3, incluso proponiendo una presión extendida 2-2-1 que complicó y mucho a Uruguay, recibiendo un parcial de 25-6 que les permitió a los caribeños llegar a pasar por un triple. El ingreso de Gelvis Solano fue muy sólido ofensivamente y la presencia del perímetro chico de Uruguay, sin un alero natural (Parodi-Fitipaldo-Granger), complicó la toma de rebotes en nuestro propio aro, logrando los centroamericanos tener segundas opciones tras cargar el rebote con muchos hombres. Para el complemento, Signorelli mandó a la cancha a Sebastián Vázquez y Nicolás Borsellino, siendo puntales en el aspecto defensivo para que Uruguay vuelva a tener el control del ritmo del juego. Ambos colaboraron con el cerco reboteador, siendo el Tito un león, ocupando la primera línea en la presión y cambiando de hombre para emparejarse con un perimetral si era necesario tras las cortinas, conteniendo de forma excepciona, evitando que se generen situaciones de desventaja. Solucionado el problema defensivo y aprovechando que los dominicanos no volvieron a colocar la zona, Granger retomó el juego desde el pick con Batista, pudiendo quebrar la primera línea y sacando faltas para ir a la línea del simple, generando un 10-3 en 7´, que propició que Uruguay ingrese 4 arriba al último período (46-42). En los últimos 10 minutos la selección nacional controló los tiempos del partido, defensivamente siguió persiguiendo en las cortinas ante los perimetrales, que nunca pudieron encajar en el juego y debieron abusar de tiros exteriores sin efectividad. En ofensiva el libreto fue claro, jugar con Granger desde el pick and roll para generar ventajas, triangular con Fitipaldo, muy efectivo a pie firme detrás de los 6,75 y en algunas ocasiones jugarle al post-up de Batista, logrando llegar a tener hasta 10 puntos de ventaja para cerrar el partido antes de lo previsto. En el desenlace se vio lo mejor colectivamente del equipo, con algunas jugadas que hicieron poner de pie al público, en un lindo reencuentro de la selección con su gente y un buen triunfo en el debut. Jayson Granger con 23 puntos fue el goleador uruguayo, seguido por Esteban Batista con 17 y Bruno Fitipaldo con 16, anotando entre los tres el 85% de los puntos de Uruguay. En Dominicana, Edward Santana con 15 y tanto Gelvis Solano como Víctor Liz con 13 unidades fueron los más destacados.

Radiografía: República Dominicana

Conozcamos más sobre República Dominicana, selección que llega con la base del tercer puesto en el Centrobasket del año pasado, rival al que no podemos ganarle desde el año 95, hace precisamente 6 enfrentamientos directos. El primer rival de Uruguay es un viejo conocido de los torneos FIBA Américas, habiéndolo enfrentado en innumerables ocasiones y teniendo un estilo de juego que nos ha costado habitualmente, pero sobre todo en el último tiempo. Línea de continuidad Los dominicanos llegan a la AmeriCup con la base del equipo que fuera bronce en Ciudad de Panamá, repitiendo, además de su entrenador Melvyn López, 10 de los 12 integrantes del plantel. Juan Coronado, Víctor Liz, Sadiel Rojas, Ángel Delgado y Eloy Vargas fueron el quinteto abridor dominicano, siendo Vargas, el ex Defensor Sporting, una baja importante para el equipo para esta AmeriCup. En dicho torneo, República Dominicana sufrió dos derrotas, ante México 82-69 por la fase de grupos y ante Puerto Rico en semifinales por 74-69, habiendo ganado los 4 partidos restantes. Además de Eloy Vargas, tampoco integra la plantilla Juan José García, siendo Edward Santana (jugador con más edad del torneo: 37) y Jhonatan Araujo los sustitutos. Si bien la preparación no fue la ideal, jugando apenas un amistoso exigente frente a Estados Unidos en Montevideo, existe un conocimiento de la filosofía del entrenador, que seguramente apelará a la memoria colectiva de lo hecho el año pasado. Entre experiencia y juventud Los caribeños llegan a este torneo con un promedio de estatura de 1,95 y 28 años, teniendo jugadores de mucha experiencia, junto a algunas figuras jóvenes, en una mixtura que busca ir renovando de a poco. Ángel Delgado, un ala pivot de 2,08 y 22 años, es el principal ejemplo de la nueva camada, proveniente de la Universidad de Setton Hall de la NCAA, siendo el líder en puntos (12,5) y en rebotes (7,3) del último Centrobasket. Juan Coronado, Víctor Liz y Edward Santana son fieles representantes de la vieja camada, habiendo participado del Mundial de España del 2014 dirigidos por Orlando Antigua. Esta selección tiene bajas de la talla de Al Horford, Karl.Anthony Towns y James Feldeine, pero no por eso deja de ser un equipo con el cual hay que tomar recaudos. Estilo propio La línea de juego Dominicana tiene mucho del básquet caribeño, intentando apostar a ofensivas rápidas en transición y apelando al juego desde el contraataque, siendo un equipo que busca un primer pase bien incisivo para ganar rápidamente metros en la cancha. Ante defensa plantada, busca constantes rompimientos en primera línea con posterior descarga a sus tiradores, teniendo buenos jugadores en el uno contra uno. En cuanto a las características de los jugadores, Coronado juega más desde bloqueos directos y Víctor Liz lo hace saliendo de cortinas indirectas, siendo un equipo sin grandes especialistas desde el pick and roll. De las otras opciones perimetrales: Sadiel Rojas, Adri De León, Rigoberto Mendoza y Dagoberto Peña, todos ofenden desde rompimientos jugando desde el 1 x 1, siendo importantes tanto Rojas como Peña en la carga de rebotes ofensivos. De los internos, la figura de Delgado, el único que puede jugar posteado, es la más importante, siendo Ángel Núñez y Edward Santana jugadores que influyen más de afuera hacia adentro, jugando primero desde el pick and pop para jugar de frente al aro y el segundo del pick and roll, siendo más fuerte para terminar cerca del canasto. Sadiel Rojas es el líder defensivo en el perímetro, siendo el que más riesgos defensivos toma, en una primera línea poco intensa para contener y que sufre cuando es atacada desde el pick and roll. Por momentos suelta una presión zonal 2-2-1, utilizada tras los libres y para palear algunas carencias individuales, Melvyn López ha puesto alguna zona 2-3 con muchas referencias. Sacarse la espina Desde el 23 de agosto del 95, en Neuquén (Argentina), Uruguay no vence a República Dominicana en torneos FIBA, habiendo caído en los últimos 6 encuentros. En aquel torneo Preolímpico, la victoria Celeste fue por 88-81, pero a partir de ahí no pudimos ganarle más. Los últimos 6 partidos tuvieron los siguientes resultados con triunfos dominicanos: 78-71 – 1999 72-69 – 2005 80-74 – 2009 84-76 – 2011 86-78 – 2013 90-70 – 2015

Pasando raya

Culminada la fase de preparación en cuanto a amistosos de la selección uruguaya, se pueden sacar varias conclusiones a menos de una semana para el comienzo de la AmeriCup. La cantidad de amistosos jugados por Uruguay, un total de 8 (4 victorias y 4 derrotas) y la cantidad de entrenamientos de gran parte de este grupo, ha sido positivo para el Cuerpo técnico, buscando amalgamar lo mejor posible al equipo. Intención de juego Marcelo Signorelli le ha tratado de imprimir su impronta a este equipo, con la intención de llegar siempre jugando en transición, con ofensivas que buscan generar ventajas desde un pick and roll, generalmente ejecutado por Granger-Fitipaldo con Batista. Desde sus tiempos en Hebraica Macabi, el DT instauró su filosofía de jugar con 4 abiertos y un interno definido, encontrando en Izaguirre esa pieza que encaja a la perfección, generando los espacios necesarios para que Batista pueda tener ventaja en el poste bajo. Si bien se intenta en algunos momentos desequilibrar desde el perímetro, con cortinas indirectas (sin pelota) para que puedan recibir Fitipaldo o Granger, la bola al poste bajo a Batista es prioridad, con un interesante trabajo de bloqueos para que Esteban pueda recibir cerca del aro y aprovechar su potencia. La sociedad Granger-Batista se entendió a la perfección y Uruguay encontró no solamente gol en ellos, sino que generaron desde el pick and roll, siendo aprovechado en muchos casos por Fitipaldo, atento a la triangulación para castigar las ayudas del lado débil. Manejar el ritmo Uruguay necesita controlar el ritmo de juego para prevalecer sobre sus rivales, eso significa bajar el número de posesiones, lográndolo con paciencia en ofensiva y sobre todo, controlando las pérdidas. La carencia de amplitud en la rotación obliga a nuestra selección a tener que bajar el ritmo de los partidos y tratar de no intercambiar ofensiva tras ofensiva, buscando tanteadores más bajos. La cantidad de pérdidas es un hecho que ha complicado que Uruguay pueda controlar dicho ritmo, sufriendo mucho ante defensas presionantes, algo que seguramente Signorelli haya tomado nota y trabajado para evitar. Roce necesario Para algunos jugadores estos partidos significaron un necesario roce internacional que no poseían. Uno de los casos más claros fue el de Juan Ignacio Ducasse, el alero titular de este equipo con apenas 18 años y proveniente de un High School de los Estados Unidos. El chico surgido en Trouville no había tenido hasta el momento este tipo de roce, incluso sus minutos en Liga Uruguaya habían sido muy pocos, demostrando crecimiento con el correr de los juegos y sobre todo, ganando en confianza con el correr de los minutos. Otro que aprovechó muy bien los minutos fue Hernando Cáceres, que creció con el correr de los partidos, mientras que para Mauro Zubiaurre también poder tener algunos minutos internacionales fue provechoso. El último partido ante Colombia fue un claro ejemplo de ello, la segunda línea tuvo varios minutos y en varios casos de calidad. Me hubiera gustado ver algunos minutos a Salvador Zanotta y a Gonzalo Iglesias, sobre todo en los últimos partidos, para que también ganen en este aspecto importante, más allá de que ambos esta temporada jugaron internacionalmente con sus equipos. La defensa debe ser bandera Uruguay en esta etapa de preparación pudo volverse sólido cuando logró frenar defensivamente al rival, siendo los dos mejores juegos ante Argentina en la revancha de la Copa Río de la Plata y frente a Brasil en el debut del Súper 4. Signorelli practicó en algún caso defensas zonales 2-3 tras anotar y sobre todo ante Argentina resultó, creciendo muchas veces el equipo con algunos ingresos como los de Parodi (intensidad), Vázquez (contención en primera línea) y Wachsmann (especialista en la defensa en step). La defensa del pick and roll en algunos momentos fue problemática. La carencia de un interno como Calfani, con capacidad a cambiar de hombre ante cualquier cortina y con piernas para contener a cualquier perimetral, nos juegan una mala pasada. Los rivales eligen atacarlo desde el pick and roll a Batista, tratando de desgastarlo y aprovechando que muchas veces queda hundido en dichas situaciones. Wachsmann, Izaguirre y Cáceres le dan otra alternativa el entrenador, con posibilidad de contener, pero de cambiar de hombre se generara una clara situación de mismatch lejos del aro. La transición defensiva fue otro aspecto, que en algunos casos, sobre todo ante Argentina, tuvo algún tipo de problema, siendo muy castigado tras pérdidas con anotaciones de contraataque.

Hay que cuidarla más

Uruguay cerró su preparación rumbo a la AmeriCup en cuanto a amistosos ante Colombia, con el número de pérdidas como mayor preocupación y los minutos de los que habitualmente no son titulares como lo más provechoso. La cantidad de pérdidas a lo largo del Súper 4 de Salta fueron un dolor de cabeza para Uruguay, que promedió 22 por juego, un número por arriba de lo aceptable y ante Colombia culminó con 19. Dicha cantidad fue producto en algunos casos de una presión extendida practicaba por los rivales que complicó bastante la salida y en otros por errores en algunos pases laterales, que generaron puntos tras pérdidas. La relación asistencias/pérdidas volvió a ser negativa, terminando con 17/19 y su rival Colombia con un 14/7. La cantidad de minutos de la segunda línea fue importante en este último partido del Súper 4, teniendo mucha participación los jugadores habitualmente suplentes. El titular que más jugó fue Bruno Fitipaldo con 32´, Granger lo siguió con 26´24” y el resto estuvo en cancha menos de 15´, jugando 8´26” Esteban Batista. De los que más jugaron fueron Hernando Cáceres (26´42”) y Kiril Wachsmann (26´), que redondearon buenas actuaciones, mientras que Luciano Parodi completó 20 minutos en cancha y Sebastián Vázquez 19´42”. La efectividad en triples fue positiva, generando situaciones de triangulación luego del pick and roll mayoritariamente con Bruno Fitipaldo, que culminó con 5/6 en lanzamientos detrás de los 6,75, colaborando también en ese rubro Jayson Granger con 4/6, culminando con un 50% global Uruguay (12/24). Un hecho positivo fue el control del rebote defensivo, logrando evitar que los cafeteron alcancen su promedio de 15, que generalmente capturan en ataque. El porcentaje de rebotes de Uruguay en su propio tablero fue de 72%, siendo Kiril Wachsmann el mejor reboteador con 9, de un total de 31 que obtuvo Uruguay en total, tomando 12 ofensivos los colombianos.

Para sacar apuntes

Uruguay venció 76-74 a Colombia en su última presentación en el Súper 4 de Salta. De esta forma se cerró la etapa de preparación con un saldo de 8 partidos jugados, 4 ganados y 4 perdidos. Por cuartos: 18-23, 38-38, 64-57 Uruguay cerró su participación en el Súper 4 de Salta con una trabajosa victoria ante Colombia, donde jugó mucha la segunda línea y volvieron a ser preocupantes las pérdidas (19) en el equipo dirigido por Marcelo Signorelli. El comienzo uruguayo no fue bueno, planteó una defensa en zona 2-3 que no dio resultados, recibiendo un montón de triples del rival. Se jugó a un ritmo muy elevado ese primer periodo, algo que favoreció a los cafeteros. Lo mejor en la Celeste fueron los lanzamientos exteriores de Fitipaldo, sustento ofensivo para cerrar 5 abajo el primer cuarto (23-18). Para el segundo periodo Signorelli mandó a la cancha la segunda línea, Wachsmann se adueñó de los rebotes defensivos y Nando Cáceres fue fundamental ofensivamente, igualando el partido en 25. Parodi intentó presionar al base rival en toda la cancha y en defensa se buscó evitar las ventajas del rival cambiando en las cortinas directas. Por momentos los cafeteros plantaron una defensa zonal y volvieron a elevar el ritmo, anotando puntos de contraataque. Para el complemento volvió a salir Uruguay con el quinteto titular y con Izaguirre muy efectivo en triples logró sacar alguna diferencia, neutralizada por algunos puntos tras pérdidas de los colombianos. Los ingresos de Wachsmann y de Parodi mejoraron la defensa del equipo de Signorelli, que avalada por triples de Fitipaldo y de Granger, le permitieron tener hasta 8 de ventaja (62-54), cerca del final del tercer chico. La intención de jugar ofensivas más largas, con buena rotación de balón y apelando a los rompimientos en primera línea de Parodi, surtió efecto, siendo Granger y Fitipaldo los soportes en ataque, para lograr sacar una máxima diferencia de 9 (72-63). Algunos errores propios, más pelotas perdidas sin lanzar le dieron a Colombia la chance de ponerse a tiro, llegando a colocarse a solamente un doble en el final, siendo fundamental un par de defensas de Kiril Wachsmann en el desenlace para ganarlo con más sufrimiento del que se suponía. Bruno Fitipaldo con 19 puntos fue el goleador del juego, seguido por Hernando Cáceres con 13 y Jayson Granger con 12. Hansel Atensia fue el mejor colombiano con 17 unidades. ESTADISTICAS COMPLETAS

A tomar nota

El amistoso ante Argentina dejó para Uruguay nuevamente la preocupación de las pelotas perdidas (22), sumado a un bajo porcentaje en libres y un elevado ritmo de juego. La segunda presentación de Uruguay en el Súper 4 de Salta tuvo dos caras bien distintas, con dos tiempos de rendimiento antagónico. Analizando las estadísticas, el número más preocupante es el de las pérdidas, que nuevamente vuelve a ser muy alto (22), teniendo 25 el día anterior frente a Brasil. Estas pérdidas en algunos casos fueron producto de la presión extendida impuesta en gran parte del partido tanto por Argentina como por Brasil, dificultándonos el traslado. Además, dichas pérdidas generaron 29 puntos de la selección Albiceleste, mientas que Uruguay a diferencia de la jornada anterior prácticamente no pudo contraatacar, anotando solamente 10 unidades tras pérdidas del rival. La relación asistencias/pérdidas fue ampliamente favorable para los dirigidos por el Oveja Hernández, siendo de 18/12, mientras que Uruguay culminó con un ratio de 8/22. Los lanzamientos libres vienen siendo algo en lo que a Uruguay le está costando elevar el porcentaje, anoche en Salta terminó con un 61% (11/18), bajando la producción del día anterior (64%). El ritmo del juego fue un aspecto que los dirigidos por Signorelli controlaron en el primer tiempo, pero no así en el segundo, dándose un score muy alto para lo que deberíamos permitir, estando Argentina nuevamente por encima de los 90 puntos. El aporte desde la banca también favoreció a los de a vecina orilla, con una diferencia de 39-23, volviendo a mostrar ventajas en la rotación del plantel. A Uruguay le ha costado ser consistente ofensivamente cuando Signorelli pone en cancha a la segunda línea, no obstante, Sebastián Vázquez con 11 puntos terminó siendo el de mayor aporte desde el banco de suplentes. ESTADISTICAS COMPLETAS

Noche fallida

Uruguay cayó 92-74 ante Argentina en su segunda presentación por el Súper 4 de Salta, previo a la AmeriCup. Por cuartos: 23-18, 47-43, 59-71 Argentina derrotó 92-54 a Uruguay por el Súper 4 de Salta, en un buen primer tiempo de los dirigidos por Signorelli, que sufrieron un 21-2 en 7′ en el tercer periodo y perdió línea de juego. El primer cuarto fue parejo, Argentina, tomando nota de lo hecho por Brasil el día anterior soltó una presión extendida que complicó el traslado Celeste (11 pérdidas en el primer tiempo), teniendo a Laprovíttola como figura ofensiva para sacar alguna pequeña ventaja. Promediando el primer cuarto Granger tomó el ataque uruguayo para sí, lanzó tras buenos bloqueos directos y fue muy efectivo detrás de los 6,75 (5/6 en el primer tiempo). Los cambios de hombres en las cortinas directas fue castigado por Uruguay, que buscó el mismatch con Batista cerca del aro y lastimó, yéndose 23-18 arriba al primer descanso con un triple bárbaro de Zubiaurre. Para el segundo periodo Argentina siguió presionando en zona y desde el pick and roll jugado entre Campazzo y Deck, generaron un 15-6 en 5′, para pasar 33-29. Signorelli tuvo que volver a colocar a Granger en cancha, jugó desde bloqueos directos o salidas en rombo tras cortinas sin pelota y siguió siendo imparable, culminando con 25 puntos en el primer tiempo. Uruguay plantó en algunos momentos una zona 2-3 y tuvo buenos ingresos, de rol, de Kiril Wachsmann y del Pelado Vázquez, yéndose 47-43 arriba al descanso largo. Los ajustes defensivos del entretiempo del Oveja Hernández dieron sus frutos, Argentina salió con otra intensidad y con la doble base Campazzo-Laprovíttola, complicó el traslado de Uruguay y contraatacó con mucha agresividad. La defensa sobre Batista fue muy buena, Gallizzi lo contuvo y las ayudas fueron exactas, los atrapes tras las cortinas directas de Los perimetral atoraron ofensivamente a los de Signorelli y el juego desde el pick and roll fue exacto, para colocar un 21-2 en 7 minutos y sacar 14 de diferencia (71-57) cerca del cierre del tercer periodo. Un rápido 7-0 en el inicio del último cuarto liquidaron el juego, llegando incluso a tener una máxima de 20 una selección argentina que se floreó, castigó absolutamente las pérdidas de Uruguay (22) y encadenó un 49-27 en el segundo tiempo para terminar ganando con comodidad frente a una selección uruguaya que perdió línea de juego. Jayson Granger terminó como goleador del juego con 30 puntos, secundado por Sebastián Vázquez con 11. En el vencedor, Nicolás Laprovíttola volvió a ser el máximo anotador con 20, Brussino lo siguió con 15 y Lucio Redivo cerró su planilla con 13 unidades.