En una noche de gran rendimiento a nivel colectivo, Biguá se quedó con un punto importante frente a Trouville pensando en la clasificación entre los seis primeros.
El partido comenzó de rápida transición, ambos equipos corrieron la cancha para buscar la caída y la bandeja fácil. Poco a poco los tiros exteriores aparecieron en ambos lados y le dio un ritmo con una intensidad interesante desde los primeros minutos. Con un muy buen ingreso de Martín Osimani por el lado del local, los dirigidos por Martínez encontraron una mejor fluidez en el pase que acompañado de buenos porcentajes, abrieron el aro para irse 26-19 al final del primer chico.
En el inicio de este cuarto, los porcentajes acompañaron al Rojo de Pocitos, con varias bombas buscaron achicar la diferencia en el tanteador. Con un muy buen ingreso de Bessio, generando desde la intensidad defensiva de primera línea como para resolver ofensivamente cambió la energía del equipo en sus minutos en cancha, que quizá pudieron haber sido más. Con puntos consecutivos de García Morales, Rojas y el hombre de la noche, Hamilton, Biguá volvía a sacar 8 de ventaja tras haber transpirado cuando la visita se había puesto a 4. Con un interesante cierre de Cunningham, el local se llevó 51-45 el primer tiempo.
El segundo tiempo comenzaba con las mismas tónicas que el primero, Biguá moviendo el balón encontrando diversas vías de gol, mientras que Trouville por momentos se veía a Robinson cargando solo con la ofensiva, con algún apoyo de Roberts. Por el lado del Pato, se veía un showtime; step-backs, hundidas y tapas a caballo. Muy atractivo cuarto para irse al epílogo 73-61.
El último parecía no pinchar ni cortar. Cuando Biguá se descansó un poco, apareció el Rojo con una reacción fugaz de su equipo para poner un parcial 9-0 y quedarse a cuatro (79-75) puntos de ventaja a falta de un poco más de cuatro minutos por jugar. Esta vez fue Martín Osimani el que apareció con las que pesan, mostrando que puede jugar y su clase intacta, para liquidar el partido y que el Pato se quedara con un punto pesado en casa 97-82.
MVP: Isaac Hamilton
Fue el jugador desequilibrante y más regular a lo largo de juego, sorprendió que no haya jugado un poquitito más, estando por varios minutos seguidos sentado en el banco de suplentes. Fue figura ofensivamente, dio una gran mano en la conducción en el equipo y fue importante en la intensidad defensiva. Además de terminar la noche con un 75% de acierto en tiros de cancha (4/5 en tiros de 3 puntos y 8/11 en dobles), además de 7 rebotes y 2 asistencias. Noche redondita para el jugador de Villa Biarritz.
ESTADÍSTICAS
Por cuartos: Biguá 26-19, 51-45, 73-61, 97-82
Jueces: G. Salgueiro, C . Romero, A. Godoy



