Javier Espíndola, entrenador que ha sabido salir campeón tanto con Hebraica Macabi, como también con Aguada, dialogó con BC en la previa de las finales y dijo: «El pronóstico está más difícil que nunca. Solo se puede especular aclarando en qué momento del año uno se basa: si opinas al momento de armarse los equipos, Macabi es el favorito. El desarrollo del torneo trajo mayor paridad por la gran campaña de Aguada que emparejó mucho la serie. De todas maneras es difícil adelantar resultado de una serie larga. Esto va partido a partido y para mi es parejisimo en el arranque, con leve favoritismo para Macabi por la mayor cantidad de figuras”.
Recordando los dos campeonatos obtenidos y las diferencias a nivel de clubes (infraestructura, nivel económico, etc) manejó: «Cada campeonato ganado se recuerda con mucho cariño. En el caso de Macabi fue logrado cuando no éramos favoritos pero consolidando una forma de juego que marco una época. Finalmente esa generación construyó un grupo de amigos y marcó un quiebre a favor en el nivel de nuestro basquetbol. Con Aguada se valoro mucho también porque el equipo estaba séptimo cuando lo tomé, pero tenía potencial para ganar y ese potencial apareció, conquistando poco a poco a la enorme hinchada de Aguada, tan agradecida y cariñosa. Más que diferencias en infraestructura, son diferencias de época en nuestro deporte. Con Macabi en el 1994 se llenaba el cilindro con más de 10.000 personas y se televisaba por los tres canales abiertos de TV. En el caso más actual, solo Aguada garantiza 5000 o más personas, además de la llegada por cable a todo el país. Realidades diferentes pero el recuerdo emotivo es muy parecido. Similar también en el sentido de que con ambos equipos nos fue muy bien en la actividad internacional»
Haciendo hincapié en el tema de convocatoria y parcialidad, habló de la influencia de la hinchada aguatera donde manifestó: «No creo tanto que pueda influir en el rival, o en todo caso a estos jugadores como Leandro, Hicks, Lloreda o el propio Izaguirre, criado en el estadio sanducero lleno cada noche, sino al contrario, puede motivarlos todavía más. Son jugadores acostumbrados a estadios llenos de 20.000 o más personas. Pero sí creo que la hinchada influye mucho más en el entorno, en la motivación y el compromiso de su propio plantel»
Para finalizar, el actual entrenador de 25 de Agosto, conversó acerca de la preparación del Leon de Villa Dolores y sentenció: «El equipo está muy bien, entrenando desde el primero de abril y con la expectativa de ir este año por la parte de arriba en la tabla. Ahora estamos tratando de concretar los sponsors que nos permitan mejorar el nivel del extranjero a contratar. Prometemos la reaparición de dos jugadores que para mi son de Liga Uruguaya, como Jorge Trindade y Nicolás Álvarez, y ademas la proyección de jugadores promesa como Bernardo Barrera, Nicolás Koster, Manuel Mayora y Sebastián Otonello entre otros”.



