En las últimas semanas los clubes uruguayos se encontraron con una novedad para las futuras competencias internacionales. El cupo otorgado por FIBA Américas había bajado de tres a dos en la Liga Sudamericana, por lo que uno de los tres equipos clasificados no iba a poder jugarla.
Malvín como campeón del Súper 4, Hebraica como campeón de Liga y Aguada como vice eran los tres equipos que habían adquirido su boleto a la competencia, sin embargo algo habría cambiado.
Los cupos fueron otorgados de la siguiente manera, 3 para Argentina y Brasil, 2 para Uruguay y Venezuela, uno para Paraguay, Chile, Ecuador, Colombia, Bolivia y Perú.
Los equipos uruguayos tomaron una determinación en bloque y es que compiten todos o ninguno.
Vale la pena recordar que desde FIBA hace tiempo que se intenta distinguir la Liga de las Américas como el torneo de mayor importancia y la Liga Sudamericana el segundo y es por eso que piden a los países que sus campeones solo jueguen la primer competencia.
Desde Uruguay se entiende que hace años los equipos son protagonstas en la Liga Sudamericana y que las chances de ser competitivos son mayores en esta competencia que en la Liga de las Américas y por eso dejaron en claro la postura de que el campeón esté en ambas.



