Basquet Caliente

Seguido por la NBA

En los primeros días de noviembre de 2005 se daba el ingreso del primer y único jugador uruguayo a la NBA. Esteban Batista hacia su debut en Atlanta Hawks frente a Golden State Warriors con poco más de seis minutos en cancha.

A sus 33 años y lejos de regresar a Estados Unidos está con la plena intención de generar grandes contratos que pocos dejarían pasar, tal es el caso en China, con el North Control Beijing Fly Dragons.

Por Sebastián Seijo www.relojde24.com.ar

Y a 11 años de su aparición en la NBA, otro uruguayo vuelve a estar en el radar de un par de franquicias. En este caso, el alero Mathías Calfani se asoma humildemente y reconoce lo que genera saber de estos seguimientos que recaen sobre él.

“Uno siempre juega con la ilusión de llegar a lo más alto. Tener la chance de estar ahí y que se hable de vos es algo soñado, incluso en el juego frente a Toronto, donde traté de enfocarme en ese partido y pensar que sea el primero de muchos quizás”, reconoce el artiguense de 24 años.

Debutó a los 17 años en Biguá, donde fue parte del plantel que logró el Campeonato Sudamericano de Clubes en 2008, para luego recaer en Malvín y obteniendo dos ligas uruguayas.

Para Calfani seguramente es más sorprendente todavía, el inicio de su carrera recién lo alejó de su país a partir de esta temporada con su llegada a la Liga Nacional en Argentina.

El entrenador playero Pablo López lo define a Calfani: “En la medida que continúe trabajando, siempre con una ayuda psicológica, Mathías va a tener la posibilidad de llevar su juego hacia donde quiera. Tiene deseo, talento y calidad humana para jugar en otro nivel”.

Al compás de la ilusión que emana el jugador, Claudio Pereira hace pública la evaluación que están haciendo sobre su representado. “Hay dos franquicias de la NBA, Chicago Bulls y Oklahoma City Thunder, que le están realizando un seguimiento desde hace más de un año. Obviamente lo vieron en el juego de San Lorenzo frente a Toronto Raptors y seguramente habrán sacados su conclusiones”.

Aunque también mantiene la cautela que hace falta y sostiene que “esta etapa en San Lorenzo forma parte de una evolución desde que debutó en Biguá con 17 años. Y si bien cada carrera tiene sus ritmos. Algunos van más rápido y después se estancan, otros lo hacen y les toman un poco más de tiempo pero no se detienen en su crecimiento. Es muy variable y no hay una verdad absoluta en cuanto a esto. Tanto Matías como yo lo vemos que esto puede terminar en la NBA, en Europa o en Argentina”.

Lo inesperado para muchos y razonable para otros sobre el contrato que le garantizó San Antonio Spurs a Nicolás Laprovittola llenó de ilusión a todos. Más aún tras la decisión de Gregg Popovich confirmándolo dentro del plantel para la temporada 2016/17. Su agente Carlos Prunes y el mismo Manu Ginóbili influyó en el interés de los Spurs aunque tampoco fue una garantía. En esas latitudes no hay poder de convencimiento, ni amistades que valgan.

¿También hay que saber distinguir cuáles son los caminos que uno puede tomar? ¿Hay dos caminos? ¿Cuántos hay? ¿Es encontrar el momento justo para garantizar un contrato?

Para el agente argentino Claudio Villanueva, que defiende los intereses de Facundo Campazzo, piensa que “algunos jugadores apuestan a ir a la NBA por contratos pequeños, que es absolutamente válido pero, de repente, terminan jugando en la D-League o esperando las pruebas que se realiza en la competencia”.

Según Pereira, en representación de su agencia Prosports Basket Management, el efecto Laprovittola se puede generar “a veces por elección y a veces porque las circunstancias te llevan a eso. Laprovittola y Campazzo son jugadores que hicieron el camino de Europa y ambos tuvieron situaciones y posibilidades para tomar o no. Esta situación de Laprovittola, con un tal Emanuel Ginóbili en el medio, habrá tenido una opinión de peso y lo deben haber escuchado, aunque nadie a ese nivel ficha a un jugador por más que lo recomienden”.

Estas miradas NBA sobre Calfani pueden ser el inicio de algo grande o el fin de una historia que no conduzca a ningún lado. Los seguimientos son constantes y en algunos casos donde ni el propio jugador se entera.

Al uruguayo lo observaron en el histórico juego de San Lorenzo en Canadá: “No estaba al tanto. Solamente me enfoqué en jugar y disfrutar para hacer lo mejor en ese partido. Sea cual sea el equipo, primero que nada es NBA y seguro el que venga o no será lo mejor. Me lo decís y es algo muy loco pensar que te están mirando. Es un sueño que todos los jugadores tienen. Para mí pensar que estuvieron ahí suena muy loco”.

El informe de los scouters de cada franquicia son anuales y alrededor del mundo. En cada país existe un corresponsal que se ocupa de acercar talentos y nombres, en ese orden, a los entrenadores de cada equipo.

“Seguramente continuarán con el informe sobre Calfani, pero no nos quita el sueño porque hay otras prioridades antes de dar ese paso. Estamos atentos pero no es un objetivo a corto plazo”, asegura Pereira.

Una realidad que a nadie le quita el sueño ya, cada vez es más notorio el seguimiento sobre América Latina.

Compartir :

Facebook
Twitter
LinkedIn
Pinterest