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Toma el mando

Leonardo Zylberstein será el entrenador de Peñarol la próxima temporada. La temporada pasada estuvo al frente de Hebraica Macabi, quedando eliminado en cuartos de final frente a Defensor Sporting. Además, tuvo una destacada participación en la Basketball Champions League Americas, alcanzando el Final Four. En su carrera, el entrenador dirigió ocho temporadas en la Liga Uruguaya y llegó a la final en cuatro de ellas, obteniendo el título en tres (todas con Hebraica Macabi). También se consagró campeón en Paraguay dirigiendo a San José. En lo que respecta al plantel, Emiliano Serres e Ignacio Xavier continuarán, están muy encaminadas las negociaciones por Martín Rojas y se comienza a avanzar por Luciano Parodi.

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De Villa Biarritz al Prado

Iván Loriente jugará en Urunday Universitario, que de esta manera cierra su plantel en lo que respecta a fichas mayores. El alero viene de jugar las últimas cuatro temporadas en Biguá, donde obtuvo el bicampeonato de Liga Uruguaya y el segundo puesto en la BCLA 2022. En su última temporada con el equipo de Villa Biarritz promedió 4.7 puntos, 2.1 rebotes y 2.2 asistencias en 20 minutos. Actualmente el alero se encuentra disputando la Liga de Ascenso en Unión Atlética con una media de 10 puntos, 3.5 rebotes y 4.3 asistencias. El Beco se suma a Alejandro Acosta, Fernando Martínez, Rodrigo Brause y Nicolás Delgado. El entrenador será nuevamente Héctor Da Prá.

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«El arbitraje en cancha de Aguada es distinto»

Alejandro Acosta habló con el equipo de Puro Básquetbol de Sport 890 tras ser confirmado como ficha de Urunday Universitario para la próxima temporada y también realizó un balance de su última temporada en Nacional. Cómo se dio su llegada a Urunday: «Ni bien terminó la Liga el Gallo se contactó conmigo, y con la renovación de Álvaro encaminada me dijeron que no iba a seguir en Nacional. No tuve los minutos que quería este año, y el entrenador tampoco me dio la confianza. Sabía que tenía que cambiar de equipo, y por suerte apareció enseguida Urunday, se dio todo muy rápido pero recién se hizo oficial» El efecto de las lesiones: «Tuve un desgarro cuando estaban por llegar los extranjeros, justo en el momento donde estás a punto caramelo, listo para arrancar. Eso me bajó un poco, pero la que me mató fue la siguiente. Un esguince de tobillo de tercer grado me jodió bastante, y hasta ahora me jode al punto de que tengo que usar un estribo para jugar o mismo entrenar. Tengo molestias y me ha costado jugar, pero yo creo que eso no fue causa de que juegue poco; solamente me sacó de ritmo. Al volver, el equipo estaba bien con un solo base -Agarbado-, las cosas funcionaban bien sin mí, y eso en la cabeza pesó. Sinceramente las lesiones me marcaron y las decisiones del entrenador también, pero en lo grupal la temporada fue muy buena. Mi rol fue de capitán pero fuera de la cancha, y yo creo que lo hice bien. La calidad humana del plantel ayudó» El trabajo post lesión: «Cuando estaba volviendo jugué muy poco, y se me propuso la idea de jugar Liga de Desarrollo para que pueda agarrar ritmo. Estuvimos con Prieto ahí, que también llegaba de un esguince y necesitaba jugar. Nos hizo muy bien, pero de mi parte no se dio de la misma manera la vuelta al primero» La decisión de jugar sin base: «Venía de un año muy bueno, con un equipo que se había armado de manera completamente distinta porque también el entrenador era otro. Los roles de los jugadores estaban bien definidos, fue otro año, además tenía a McGhee que me ayudaba mucho porque nos entendíamos muy bien en las cortinas y caídas por ejemplo. Esta temporada fue un equipo totalmente distinto, y si bien Anderson es un jugador increíble, me costó más acostumbrarme a él. Los otros clubes nos sacaron la ficha de cómo jugábamos y si bien tuvimos un buen arranque, nos empezaron a limitar el juego. Creo que se pudo cambiar el estilo y que yo pueda aportar más, pero se me hizo complicado seguir jugando. Fue un problema mío también al no poder adaptarme a lo que se pedía y entender mi rol» Una temporada desgastante: «Hubo muchos factores negativos, pero la lesión de Anderson fue clave en la serie con Aguada, eso nos dejó afuera. Personalmente fue el año más sufrido en cuanto a lesiones tanto personalmente como del equipo en general; la de Álvarez por ejemplo que se rompió un ligamento rotuliano, la fractura de Smith. Además la doble competencia te genera un desgaste importante y que se paga a nivel local. Veníamos de eliminar a San Pablo en Brasil, con la energía alta y con un estilo de juego al que nos adaptamos, pero cuando jugamos acá contra Urupan nos defendieron under, nos dejaban tirar, con un trabajo táctico muy bueno. Nosotros veníamos del estilo internacional que no era lo mismo, se presiona más, no te conocen tanto y sufrimos ese cambio de competencia. Lo que más nos complicó igualmente fueron las lesiones, eso fue una lástima, pensábamos qué hubiera pasado si todos hubiéramos estado bien. Gonzalo para el nivel internacional era importantísimo, su estilo nos podía ayudar y su ausencia la sufrimos» La suspensión de Matthews: «Fue de tres fechas no redimibles, y Granger sí pudo redimirlas. Entiendo que las situaciones fueron distintas, porque a Matthews se le saltó la cadena, fue una amenaza de agresión y nadie esperaba eso de él. No justificaba, pero su protesta nace de una falta clarísima que no cobraron, el arbitraje es distinto en cancha de Aguada. No sabía del cambio reglamentario, cuando quedamos eliminados dejé de darle tanta atención a la Liga, me desconecté un poco. No me gustó la organización de la Liga, y el cambio reglamentario es una manchita más a lo que fue un mal año en ese sentido. Hay que corregir para el futuro» Dar vuelta la página, algo no sencillo: «Puede ser que nos agarramos mucho de las desgracias que tuvimos en el año. Por parte de los jugadores no lo veo así, pero el cuerpo técnico puede ser. Nosotros siempre seguimos para adelante, igualmente los golpes nos marcaron y en la interna se charlaba seguido. En el momento no te das cuenta, capaz es algo para mejorar. Con el tema de la no presentación del equipo para descansar, yo saqué un comunicado pidiendo jugar, queríamos jugar. Sin embargo la explicación de los dirigentes la entendimos, íbamos a jugar partidos por nada, arriesgando mucho. Contra Cordón en playoffs llegamos a cuatro partidos, pero si hubiera existido un quinto era en cancha neutral, no sacábamos ninguna ventaja de ganar esos partidos cuando estábamos cansados. Lo mismo le pasó a Aguada contra nosotros, si hubiéramos ido a quinto juego teníamos que definir en cancha neutral cuando ellos habían quedado segundos, no es justo eso. Haber parado fue la opción correcta» Su día a día en la actualidad: «Ya empecé a entrenar y estoy conociendo a la gente del club. Está hermoso por dentro, muy grande y está constantemente mejorando. Solo he entrenado con los pibes que están en simultáneo con el Metro, algunos juveniles y cadetes que entrenan con nosotros. Se me contó a lo que quiere jugar el equipo y eso me gustó mucho, tengo claro mi rol desde que llegué y sé el plan de juego. Ya terminé el descanso que

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«Seguir en Aguada fue la decisión correcta»

Agustín Zuvich pasó por los estudios de Puro Básquetbol de Sport 890 tras coronarse campeón con Aguada, donde habló de lo deportivo, lo mental y lo que vivió durante su sanción. ¿Qué se siente ser campeón?: «No es lo mismo ser campeón siendo sub 23 que siendo ficha, porque ya soy más importante en la rotación y con el equipo. Se valora de otra manera y por eso es el más especial» Jugar en Aguada, una experiencia diferente: «Lo que me pasó con Peñarol y Nacional fue que si bien hay mucha gente, sus hinchas son más hinchas de los colores que del deporte. Si bien por supuesto que hay del deporte, hay muchos que van a alentar porque es Peñarol o porque es Nacional. El de Aguada sabe de básquetbol en general, me pasó que es una sensación diferente. Cortizas me pasó un video en el que yo cortinaba a dos al mismo tiempo y dejaba solo a Rudd para una bandeja, capaz el que no sabe de eso no lo ve» El conformar un plantel con grandes aspiraciones: «Desde que arreglé seguir con Aguada me di cuenta que había sido la decisión correcta, porque a los días que yo renuevo cierran a Donald. Una cosa es estar en un equipo popular bien armado, pero cuando estás a media tabla al hincha no le sirve. No tengo nada que decir con la gente de Aguada la temporada pasada pero sí vi cosas de cerca con compañeros. En esta que pasó recién, cuando arreglan los compañeros que tuve, uno en el interior sabía que estaba para campeón» Ganar de visita en el Palacio, un golpe duro: «Ganar el primero en las finales era la vida, significaba sacarle la localía. Imaginate que perdíamos el primer partido, después íbamos a jugar con nuestra gente y que también la presión iba a ser para nosotros. Victor en ese partido -en el segundo-, dijo que no se la dieran más porque estaba fuera del partido. Cuando yo me lastimé el tobillo se sorprendió que ahí se la quisieran pasar, pero es su esencia. Habla bien como plantel y cuerpo técnico de cómo nos relacionamos con él, es una persona ganadora y nos adaptamos a él» Ser buen equipo no significa eludir tropiezos: «Si bien teníamos equipo para campeón, no significaba que fuéramos a ser campeones invictos. Ahí sale la fortaleza del equipo para salir a flote. Yo miraba a mis compañeros y me sentía tranquilo, no achicamos nunca. Además tampoco quería que cortaran a Cortizas, y hasta él manejó bien la presión. En un equipo para campeón no hay paciencia, y aunque ganamos el clásico sobre el final, se sintió también que casi lo perdimos. Uno quiere siempre la perfección, me hubiera encantado ganar las finales 4-0 sin ir al Antel Arena. Muchos preguntan si no hubiera estado bueno que haya más finales, pero para mí ni loco, eso significaba darle una vida más a Peñarol. Cuanto antes saliéramos campeones mejor. Había muchas chances de ir a siete partidos por la paridad, pero les ganamos en el juego mental y cerrarlos mejor» El entretiempo luego de su peor primera mitad de la temporada: «Sinceramente me costó, no salí ni a calentar porque me quedé llorando del enojo. No jugaba una final hace cinco años y no la podía disfrutar, se me fue la cabeza totalmente. Yo voy al psicólogo, y me apoyo también en mi pareja, y ahí en el vestuario agarré el teléfono y les escribí. Entre los dos me ayudaron, pero también hubo alguien que me liberó, y fue Rudd, que me dijo “Agus esto es básquetbol, te quedan veinte minutos, disfrutalo”. Me desbloqueó para el resto de la serie. Estuve ocho meses conviviendo con él y recién lo pude entender en esos veinte segundos en privado juntos. Hice el click» Cómo lidiar con la frustración: «Con el tema de estar frustrado yo sabía que necesitaba escuchar ciertas palabras, me pasa con mi psicólogo mismo que a veces ni voy porque pienso que puedo solo. Estas dos personas me conocen y saben por dónde entrarme, estaba en el mejor lugar para estar en el básquetbol y no lo podía disfrutar, fue necesario hablar con ellos. Dutra me habló mal y cuando yo le respondí preguntando qué pasaba si yo le hablaba igual nos cobró técnico al banco, por suerte porque hubiera sido mi cuarta falta. Pero con él ya vamos a hablar también como profesionales. Valoro lo que hizo Cortizas de dejarme en cancha, me pasó de ver que cuando los demás andaban regular no los sacaran y a mí sí. Pero en esta oportunidad lo valoré mucho» En qué aspectos de juego considera que ha crecido: «En cuanto a la defensa siempre me sentí bien, pero en ofensiva mejoré la confianza en el Metro con Atenas. En Aguada sabía que iba a ser diferente por el tipo de equipo que se había armado, de hecho me sentí chico alrededor de mis compañeros, me faltaba confianza. Me mostraron videos de que cuando agarraba un rebote en ataque la abría a mis compañeros, nunca intentaba atacar el aro. Me pasó con Giorgetti, que él se cayó y yo ni me di cuenta de que tenía el aro para mi solo, la pasé. Mejoré psicológicamente y en las finales estuve con la confianza alta. Espero seguir así» La importancia del psicólogo: «Él es siempre el mismo, desde la sanción lo implementé bastante para que me acompañe cada temporada. Cuando hay un roce en el plantel o temas de tiempo de juego él me da una mano. Te hace ver cosas que vos como jugador no ves por entrar en el pozo negativo. Me ayuda en la concentración, por ejemplo para tirar libres, mejoré muchísimo con él. Hasta el triple estuve trabajando con él, por lo que es la confianza. Con el tiempo seguiré mejorando la carta de recursos» El golpe de la sanción: «Fue cuando tenía 23 años o casi 24. Me sancionaron

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Mago fusionado

Defensor Sporting confirmó a Juan Andrés Galletto como su cuarta ficha mayor para la próxima Liga Uruguaya. El base continuará jugando en la máxima divisional de nuestro país pero cambiará de equipo. Tras haber vestido la camiseta de Cordón, el salteño ocupará el puesto que dejó libre Nicolás Pereyra y será fusionado. En la última temporada promedió promedió 7.4 puntos, 1.5 rebotes y 1.1 asistencias por encuentro. Actualmente defiende a Capitol en la Liga de Ascenso y -si bien ocupa lugar de ficha innominada- está siendo uno de los nacionales más destacados en el certamen. En 37.4 minutos por partido, Galletto promedia 21.3 puntos y 5.8 asistencias. Se suma a Facundo Terra, Federico Soto y Theo Metzger como fichas mayores del equipo que seguirá teniendo a Gonzalo Fernández como entrenador. A su vez, Andriy Grytsak repetirá como extranjero y se trabaja por la continuidad de Malik Curry.

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La base está

Defensor Sporting confirmó la continuidad de cuatro jugadores que fueron determinantes para alcanzar las semifinales en la última Liga Uruguaya. El elenco fusionado tuvo un certamen soñado y fue la gran revelación. Con Gonzalo Fernández como entrenador, a medida que la competencia avanzaba fue construyendo un gran equipo y alcanzó las semifinales. Tuvo contra las cuerdas a Peñarol, con figuras rutilantes y presupuesto mucho mayor, pero finalmente fue derrotado 3-2 dejando sensaciones más que positivas. Conformes con su gran desempeño, los decanos confirmaron que Facundo Terra, Federico Soto -su capitán-, Theo Metzger y Andriy Grytsak seguirán un año más en la institución de Parque Rodó. Por otro lado, Juan Andrés Galletto está muy próximo a convertirse en la cuarta ficha mayor. El base defendió a Nacional en la última Liga Uruguaya y está jugando el Torneo de Ascenso en Capitol con buenos números. Promedia 21.3 puntos y 5.8 asistencias en 37.4 minutos por encuentro. Mientras que el quinto y último nacional será ocupado por un perimetral.

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«Me arrepiento de no haberlo denunciado»

Santiago Vidal habló en 100% Deporte de Sport 890 sobre el título conseguido con Aguada y todo lo que sucedió durante las finales. Acerca de los festejos y el post ser campeón: «Ayer nos tocó una cena con los dirigentes, la verdad es que estuvo muy buena, obviamente estábamos todos contentos, compartiendo un lindo momento. A veces a lo largo de la temporada se hace difícil porque mientras estás jugando hay tensiones y bueno, tenés seguidillas de partidos. Ayer pudimos disfrutar, como te digo, salió todo redondo y bueno la verdad que creo que nos lo merecíamos.» Las sensaciones de uno cuándo logra el objetivo y levanta la copa: “No te voy a mentir. Para mí estas finales fueron muy especiales, por lo que se vio extradeportivo. No puedo empezar de otra manera a hablarlo, fue un desahogo más que nada. A nivel personal, yo no lo disfruté, todavía no lo disfruto. Por ahí tengo algún espacio dónde veo que los demás disfrutan y eso me lleva a sacar una sonrisa o entender lo que es la pasión del hincha, lo que lográs con Aguada. Cómo te lo transmite la gente, pero bueno, te diría que un desahogo y no mucho más.» Sobre cómo se dio la serie, el 4-1, el rol que ocupó y sus compañeros: «Nos tocaron una llave, unos cruces más difíciles en la previa, pero yo sabía que en caso de avanzar. Los cuartos con Malvín, las semis con Nacional, cada vez el equipo se iba fortaleciendo más, y a mí me daba la sensación que era más fácil sacar a Aguada del torneo en cuartos que ganarle la final. No sé si me explico a lo que quiero apuntar. A mí me daba cierta inseguridad los partidos contra Malvín, porque sentía que el equipo estaba en un momento en que no estábamos tan bien como para afrontar un desafío importante. Yo sabía que a medida que iban pasando los partidos y que el equipo iba respondiendo. Eso me daba mucha tranquilidad y sabía que llegando a la final, nosotros íbamos a tener muchas opciones» Acerca de cómo Peñarol planteó su juego contra Aguada: «La serie fue muy pareja. Me daba la sensación que Peñarol pudo haber ganado la primera. Nosotros nos agarramos del partido cómo pudimos y nos terminamos llevando el factor localía en la cancha de Peñarol en un trámite increíble y un final súper parejo. El segundo partido, la realidad es que Peñarol se lo pudo haber llevado nuevamente, y lo terminamos cerrando un poco mejor nosotros. Esos dos partidos a nivel basquetbolístico fue demasiado parejo y te diría que Peñarol tuvo opciones reales de llevarse los dos partidos, estábamos 2-0 arriba nosotros, pero perfectamente pudimos estar 0-2 abajo. A partir de ahí, creo que la situación se va absolutamente de mambo, se va de eje. Yo entiendo que la presión de estar 2-0 abajo llevó a que se descarriló la situación y en realidad lo que terminó pasando en el resto de la serie es que, más que políticamente, nosotros estuvimos en líneas generales bastante más estables a pesar de lo que iba pasando. Ellos no estuvieron del todo enfocados y eso creo que a nosotros nos fortaleció, nos unió como grupo y terminamos consiguiendo el campeonato.» Su versión de cómo vivió el conflicto con Granger: «La verdad que no soy nunca de ponerme en el lado de víctima, ósea, pero fue un infierno y lo sigo viviendo, porque la realidad es que hay líneas que no se cruzan, hay cosas que no se hacen, hay caminos que no se deben elegir. A pesar de que se me quiera llevar a un terreno a nivel permanente, a nivel constante, reiterativo, no es cómo mis padres me han educado, no son los valores que yo represento y ahora, con el tiempo, te digo que las cosas salen a la luz solas, la gente tiene derecho a pensar, tiene derecho a razonar y los días y el tiempo acomodan a cada uno en su lugar» Acerca del futuro, la implicación con la justicia y si habrá una denuncia: «En realidad sí. Obviamente que sí. Porque bueno, ya es demasiado y se fue de carril. Se fue, no quiero objetivar a nadie, pero me parece que no está bien, no está bien, y bueno, yo sé que él tiene familia, como tenemos todos, no sé si lo siento tan oportuno darle un adjetivo a él, pero la situación es clara. Pero sí, obviamente esto va a seguir por un terreno legal» El desencadenante del enfrentamiento con Granger: «El primer partido se jugó normal, ósea, no hubo ningún tipo de duelo, más allá del de adentro de la cancha. El segundo partido hay solo un exordio dónde a mi me cobran una falta técnica y a él una falta antideportiva en ese duelo. No hubo diálogo en ningún momento del partido. Si al final, cuándo yo estoy tirando tiros libres, que es claro y contundente que él empieza a hablar. Las cámaras están claras, los jueces lo tienen claro, el fiscal lo tiene claro y él lo tiene claro también, que es el punto más importante. Yo voy a ser sincero y honesto, como lo he sido a lo largo de mi carrera, puedo entender, puedo llegar a entender que la expectativa generada, que no sólo el maneja, sino también PEñarol sobre su llegada, darse un 0-2 en contra en una final, pudo haberlo devorado. Pero realmente hay cosas que no entran, hay cosas que no van, ósea, yo no tuve diálogo con él, ni siquiera diálogo de otro tipo ¿me explico? Porque vos de repente podés tener una vuelta, podés llevarte un partido, compitiendo igual, pero hablando, no hubo diálogo en toda la serie, ni cuando ganamos, ni cuando me tocó perder. Es algo súper llamativo, es algo que sorprende, pero al mismo tiempo, con el correr de los días, la gente no es tonta y se da cuenta cómo son las cosas. Así

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«Vidal me dijo sos mío mono y negro de mierda»

Jayson Granger, jugador de Peñarol, habló en 100% Deporte de Sport 890 acerca de su futuro y lo sucedido durante las finales de la Liga Uruguaya. Sobre lo deportivo: «No fue el resultado que queríamos, Aguada fue merecido campeón, llegaron en mejor forma e hicieron las cosas mejor que nosotros. El nivel de Sims fue increíble, no tuvimos respuesta para pararlo. Estoy triste por la expectativa que había de salir campeón pero ellos fueron justos vencedores.» La distancia entre ambos finalistas: «Aguada fue el único equipo que no cambió jugadores a lo largo de la temporada, de hecho tienen una base que ha jugado muchos años juntos, se conocen y tienen mucha química. Eso se nota en los momentos difíciles, mientras que nosotros nunca nos sentimos cómodos, fue una temporada atípica. Nunca llegamos a fluir como equipo y en los momentos complicados ellos resolvieron mejor los finales cerrados. Al final ellos se llevaron el torneo por estar mejor en los detalles que te hacen ganar un partido.» Las manos calientes en los momentos importantes: «Se notaba la diferencia, al final no podías concentrarte solo en un jugador sino que tenían varias herramientas para cerrar los juegos. Con detalles así te cambian la serie. Nosotros teníamos un equipo joven casi sin experiencia en finales y ahí se ve la diferencia, la jerarquía del rival.» El impacto de enfrentar a Sims: «He jugado con muchísimos jugadores en mi carrera, y yo lo había escuchado a él pero nunca lo había visto jugar. Es un anotador puro, entra en racha y es difícil de frenar, es uno de los jugadores que me impactaron en mi carrera.» Sus primeros días post campeonato: «Esta semana me quedo en Uruguay, pero en los próximos días me vuelvo a Madrid. Tengo contrato con Peñarol pero hasta el 15 de julio hay tiempo para rescindir, tengo que descansar, reflexionar en familia y decidir qué hacer. Me quedé con ese sabor de no poder ganar con Peñarol pero en las próximas semanas vamos a ver qué hacemos, no le cierro la puerta a nadie. Me han llegado ofertas de Europa cada tres meses, tengo varias sobre la mesa, pero por ahora no las analizo, quiero ir a casa, pensar en lo que me tocó vivir en Uruguay para después definir bien con mi mujer y representante.» Lo vivido en las finales: «Fue una pesadilla, uno volvió a Uruguay para disfrutar de todo lo que ama que es jugar básquetbol y revivir cuando iba a la cancha con mi papá cuando era chico. Estoy arrepentido de lo que hice pero tiene un por qué. En mi carrera he ganado más de lo que he perdido, pero he sabido perder, jamás tuve un problema, más de mil partidos al máximo nivel. Quise volver para jugar los últimos años de mi carrera de manera tranquila y al final se volvió algo caótico. Hay líneas que no se pueden traspasar, perdí la cabeza en alguna ocasión pero por razones.» Cuál fue el detonante del conflicto: «Se vio a lo largo de la serie, me intentaban sacar de quicio dejando de lado lo deportivo. Perdí la guerra psicológica, hubo agresiones que no se vieron, insultos racistas que me dolieron y lo que me hizo reaccionar. Se me faltó el respeto y para mí eso fue cruzar la línea. Yo aguanto cosas, pero eso no. Al final del partido cuando ya había ganado Aguada me dijeron “sos mío mono, negro de mierda”. Mi reacción surge a raíz de eso. Él tuvo la chance de denunciarme pero no tuvo el coraje de hacerlo porque sabe lo que pasó. La adrenalina te lleva a reaccionar, pero el respeto tiene que ser primordial entre jugadores. Cuando las provocaciones son constantes se te salta la cadena. No espero que pida disculpas públicamente como yo hice. En Europa, que es donde mi carrera está hecha, la gente me cree. Y en mi país no me creen. Nunca viví situaciones así hasta llegar acá.» La relación con Vidal previa a las finales: «Nunca tuve relación, yo jugué en Cordón y él en Biguá, de chicos nos cruzamos pero nada más que eso. Nunca coincidimos ni en la selección. Antes de los partidos saludo a los colegas, pero con él nunca, no sé si quiere evitarme. No lo conozco. Con toda la carrera que tengo no me voy a acordar si pasó algo con él en formativas. Hay cosas más importantes para acordarme.» El racismo presente en la Liga: «Me ha tocado vivir cosas en cancha de Aguada que no he vivido en otras canchas. Incluso niños con padres me hicieron comentarios aparte del propio jugador Vidal. Como persona te frustra e indigna, tarde o temprano iba a salir, me han faltado el respeto desde que llegué. Ni los jueces prestaron atención. Amenazas, escupitajos, personal de seguridad que me pisa encima de un partido, jueces que escuchan lo que me dicen y no hacen nada. Ha sido todo anormal, y acá está normalizado. Cuando un estadio te grita negro cagón tenes que sacar la voz contra eso. No es normal, en otros lados hay leyes para condenarlo. Esto viene de cuando jugaba mi papá, él salía a la calle con un cuchillo para cuidarse porque lo tenían amenazado. Ojalá se pueda hacer algo, es indignante que se viva esto en Uruguay, quería retirarme en paz y recibí odio por parte de jugadores e hinchas.» Cómo incidió esto en la familia: «Mi mujer pasó mal, son situaciones nuevas. Con otros jugadores ha pasado en España y han reaccionado. Pero para nosotros fue nuevo, no pude llevar a mi hijo a un partido siquiera. Acá la gente va a descargar su ira, es complicado de ver. Mi viejo no la pasó tan mal porque ya, desgraciadamente, lo vivió en su infancia. No es que esté acostumbrado pero sabe cómo lidiar con eso. Yo con 34 años no lo viví nunca hasta ahora. Me costó disfrutar, yo quería básquetbol y no lo fue. Todos

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Primeros patos

Biguá confirmó la incorporación de Juan Ignacio Ducasse como primera ficha mayor para la próxima temporada. Además, anunció la renovación de Joshua Cunningham como innominada. El ala de 26 años llega de jugar las últimas dos temporadas con la camiseta de Hebraica Macabi, donde se coronó campeón en la 2022-23. Viene de promediar 7.5 puntos y 3.8 rebotes en 20.6 minutos. En términos de extranjeros, el Pato va a contar nuevamente con Josh Cunningham. En la última temporada, disputó 33 encuentros, con una media de 17.6 unidades y 8.3 rebotes. Actualmente está jugando en la liga venezolana, promediando 12.3 puntos y 7.7 rebotes en 32.8 minutos. Con estos fichajes, el conjunto de Villa Biarritz comienza el armado del plantel que será dirigido por Nicolás Mazzarino. La prioridad es lograr la renovación de Martín Rojas, aunque no es una tarea fácil.

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¡Aguada campeón!

Aguada se consagró campeón tras vencer a Peñarol 88-71 (17) y cerrar la serie final por 4-1. Para el Rojiverde es el cuarto título de Liga Uruguaya y el undécimo de su historia en la máxima categoría. Los primeros minutos fueron muy malos para Aguada a nivel ofensivo, con un Peñarol que aprovechaba con creces. En los primeros cinco minutos fueron intensos, un 11-0 a favor con Granger mas participativo ponían adelante al elenco de Signorelli. De a poco Aguada con sus extranjeros movía el score, encontraba puntos con Sims y Santos pero no era constante. Vargas y Washington de buen pasaje final, dejaban a Peñarol 18-10 adelante de cara al primer descanso. Pese a que el Carbonero mantuvo los ocho de distancia en el inicio del cuarto, Aguada de la mano de Sims iba a dar vuelta las acciones. El extranjero llegaba a los 20 puntos en el partido, penetrando y desde el triple movía el score y dejaba a su equipo 33-29 tras un parcial de 23-11. Johnson se encargó de que Peñarol anote en el cierre del cuarto, asumió en ofensivas constantes y dejaba el parcial igualado en 40 a menos de un minuto del entretiempo. Vidal con un triple más un robo y corrida iba con un rápido 5-0 decretar el 45-40 de la primera mitad. El tercer cuarto era de lo peorcito, donde el porcentaje de gol bajaba considerablemente y Aguada hacía negocio manteniendo la ventaja. Llegaba a estar aún cinco unidades adelante pero Peñarol pudo revertir el score, Granger corrió la cancha y un gran cierre de Washington parecían dejar en ventaja al Aurinegro. Aguada retomaba la renta, desde la línea de penalización entraba 61-59 al cuarto final. En tres minutos liquidó el partido el equipo de Cortizas y encaminó el titulo. Con un 7-0 iba a abrir diferencía la cual estiraría a catorce con un Sims descomunal. Peñarol no existió en el cuarto final, Aguada logró un parcial de 27-12 con el cual cerró el juego y el título por 88-71. MVP: Donald Sims El extranjero de Aguada una vez más deslumbró en el partido final, aportó 34 puntos, 5 rebotes y 2 asistencias en 38 minutos de juego. ESTADÍSTICAS Por cuartos: Aguada 10-18, 45-40, 61-59, 88-71 Jueces: A. Sanchez Varela, A. Laulhe, G. Rodriguez ESTADÍSTICAS GALERÍA MARCOS FERREIRA