Basquet Caliente

Martin Prieto

Liga Uruguaya

«El golpe más duro fue el día que amenazaron de muerte a mi mujer y mis hijos»

Jayson Granger habló con el equipo de Puro Básquetbol de Sport 890 donde contó los motivos de su vuelta a España y analizó la temporada en Uruguay. La tranquilidad de la decisión tomada: «Estoy contento con la decisión, por mí y por mi familia. Al fin y al cabo lo que buscaba al ir a Uruguay era estabilidad y disfrutar del básquetbol. Desgraciadamente no salió lo que esperaba ni en lo deportivo ni en lo personal; por suerte se me abrieron las puertas en varios equipos de España y pude volver. Estudiantes, el equipo que me dio la oportunidad de venir a Europa por primera vez, está jugando LEB Oro con aspiraciones de volver a la ACB y me permitió ahora volver a casa. Puedo estar en Madrid tranquilo, en una liga que conozco, en un país que se me aprecia» El motivo de su vuelta a Europa: «Fue un cúmulo de todo, me tocó vivir cosas en lo personal que no me gustaron. Traté de aguantar, parece que yo tenía que aguantar todo dentro de una cancha de básquetbol, pero no lo soporté, nunca sufrí como sufrí en Uruguay. Me lo había planteado durante la temporada, pero después de lo que pasó en las finales lo confirmé, no estoy en un momento de mi carrera en el cual tenga que soportar cosas que nunca me habían pasado. Me quedó un sabor amargo por no poder salir campeón con Peñarol, pero esto es deporte y cada uno apunta a su bienestar personal» La presión de sacar campeón a Peñarol: «La presión siempre la tuve, es lo que tiene este deporte y vayas a donde vayas hay presión. Esta oportunidad fue diferente a lo que estaba acostumbrado pero es normal ganar y es normal perder. Aguada hizo las cosas mejor que nosotros y fue el único que no cambió extranjeros durante la temporada. No supimos tener respuesta a su planteamiento y me quedo con ese mal sabor de boca de no haberles podido ganar para ayudar a Peñarol» La recepción al llegar a España: «Cuando pasó lo que pasó y perdí perdón la respuesta de los países en donde jugué fue preguntarme qué me había pasado, me conocen más que en mi propio país y estaban preocupados por mí porque saben el tipo de persona que soy. Estas cosas en Europa se ven de manera diferente, sí pasan pero hay acciones al respecto. Me sorprendió la naturalidad que trataron el tema en Uruguay, parece algo del día a día, son cosas que escapan de mis manos, me frustra y me deja triste volver a mi país y que me trataran así. Son experiencias de la vida y estoy tranquilo con las cosas que hice, y me arrepiento de lo que hice mal. Amo a mi familia y voy a mirar siempre por el bienestar de ellos» El retorno a Estudiantes: «Cuando salí de Italia buscaba tranquilidad y estabilidad, por eso volví a Uruguay. Ahora se me presentó la oportunidad en Madrid volviendo al “Estu”. Es un club que conozco, y aunque no jugué en LEB Oro, creo que es un lugar en el que puedo ayudar a que el equipo que me dio tanto para que vuelva a ser él retornando a la ACB» Jugar en la selección: «Por ahora no me lo planteo. Tuve contactos con la FUBB y ellos respetan mis tiempos y la decisión que tome. He notado que no se me aprecia, se me ve como extranjero y no como uruguayo. El hecho de haberme ido con 15 años y triunfar en grandes ligas capaz no ayudó. Sé que hay una ventana en noviembre, no le cierro las puertas pero tampoco las abro, tengo que hablar con el cuerpo técnico y decidir qué puede ser lo mejor. Se me aprecia más en España que en Uruguay. Tuve conversaciones con la FUBB y me apoyaron, pero parece que todo esto es normal, que los negros tengamos que comer mierda esperando que un día aparezca alguien para decir lo que pasa. La gente de la Federación no estuvo de la manera que me hubiera gustado, pero queda la para la anécdota. Ya estoy en Europa» La conformación del plantel de Peñarol: «Creo que estuvo bien armado, aunque no se tuvo la paciencia que creo se tendría que haber tenido con Pablo López. Es un tipo que sabía lo que hacía, pero pesó el apuro de ganar la Sudamericana junto con las condiciones del Palacio que no estaban para poder jugar al básquetbol. Nunca encontramos química ni dimos la tecla con los extranjeros, que es algo en que Aguada marcó la diferencia» Mensaje para la hinchada de Peñarol: «Gracias por el apoyo durante toda la temporada y perdón por no haber cumplido con las expectativas de salir campeón. Están cerca, nosotros nos quedamos en la puerta, pero estoy convencido de que lo van a hacer. La dirigencia lo hace muy bien, y toda la gente que trabaja en la sombra también. Les deseo lo mejor y los voy a estar siguiendo» Qué le dolió más, perder la final o la Sudamericana: «El golpe más duro fue el día que amenazaron de muerte a mi mujer y mis hijos, fue un momento duro y de reflexión personal. Se dio en un clásico que jugamos en el Polideportivo, estaba sacando de costado al lado de un árbitro y me lo gritaron desde la tribuna. Es algo que allá parece ser normal, y el juez de turno lo vio como adecuado porque no hizo nada al respecto. Mi familia estuvo una semana con seguridad por miedo a que les pase algo. Eso tuvimos que aguantar. En cuanto a lo deportivo, lo más duro fue perder con Aguada; la Sudamericana fue al principio y todavía no habíamos tenido tanto tiempo para prepararnos» La sorpresa de lo sucedido cuando llegó al país: «Vine para disfrutar del deporte y tener tranquilidad con mi familia, algo que no conseguí. Me esperaba otra cosa, otro tipo de

Internacional

Vuelve a casa

Jayson Granger confirmó que deja Peñarol y parte nuevamente hacia España, donde jugará en Movistar Estudiantes que disputa la LEB Oro, equipo que supo defender de 2005 a 2013. Granger, a través de un comunicado en redes sociales, hizo oficial su salida del conjunto Carbonero luego de jugar la temporada 2023/24 de Liga Uruguaya y Liga Sudamericana. En este mensaje, además de la propia despedida hacia el público, fundamentó que la decisión de salir del país y volver a Europa recae principalmente en los acontecimientos vividos desde lo extradeportivo. Jayson llegó a Peñarol el 7 de julio del 2023, hace aproximadamente un año. En el equipo dirigido en ese entonces por Pablo López, dejó buenos números tanto en lo internacional como en lo nacional. En Liga Uruguaya promedió 32:49 minutos, 15.9 puntos, 6 rebotes y 6.6 asistencias llegando a la final del torneo. Un logro personal a destacar es el triple-doble conseguido en un partido frente a Malvín, encuentro en el cual marcó 19 puntos, tomó 10 rebotes y repartió 11 asistencias. Por Liga Sudamericana el Aurinegro jugó cinco partidos, en los cuales Granger promedió 30 minutos, 16.2 puntos, 5.6 rebotes y 4.4 asistencias.

Segunda División

No fue partido

En un encuentro de equipos necesitados, Lagomar aplastó como local 121-86 (35) a Olivol Mundial y consiguió su tercera victoria en el torneo. El sufrimiento de la visita empezó ya en las ofensivas iniciales, y es que tardó más de cinco minutos en conseguir los primeros puntos del partido. Mientras un Moglia inspirado no paraba de anotar, acompañado de Andrade, Aristimuño y Barrera para poner un 17-0 parcial, los de Matoso tenían un pésimo arranque sin gol. Esa euforia locataria se apagó por un minuto, y fue aprovechado por Olivol para lograr sus primeros cinco puntos; pero luego de esa mini racha, Modernell encontraría un bombazo para volver a estirar las diferencias a quince. Entre Medina y Varela encabezaron la pobre ofensiva del visitante que comenzaba a aceitarse, pero los porcentajes de Lagomar eran de NBA, por lo que con triples contrarrestaban cualquier intento de acortar. El score al descanso corto era de 31-14 (17). El segundo chico fue similar, Olivol tuvo números normales, es decir, consiguió 19 puntos en el cuarto. Pero lo anormal fue el exuberante rendimiento ofensivo del Lago, que en estos diez minutos plasmó 36. Si bien Medina abrió el score con libres, Añón pondría otro triple para devolver la diferencia a su lugar; y aunque la respuesta visitante fue un bombazo de Varela, otro tiro de larga distancia llegaría en el local en manos de Moglia, estirando a +18. Mediando el cuarto, y habiendo hecho cambios los dos equipos, el goleo bajó. Pero cuando los jugadores encendidos de Lagomar volvieron a la cancha, aprovecharon de tres vueltas de reloj sin gol para el visitante, poniendo un parcial de 15-0 para alejarse a treinta puntos y empezar a encaminar el partido. Con un cierre fenomenal de Haller y Moglia, el marcador al entretiempo era de 67-33 (34). La segunda mitad se jugó para cumplir con lo reglamentario, porque el encuentro ya estaba sentenciado y los primeros minutos del tercer cuarto lo confirmaron. Entre Haller y Barrera dejarían, con un 7-0, a Lagomar arriba por 41 puntos. Sin embargo, el ritmo de juego del local cayó al poner a muchos suplentes en cancha, que aprovecharon a tomar un buen número de minutos con el partido ganado. Varela junto con los pibes Araujo y Gentile fueron los únicos que sumaron puntos en este chico, jugando por amor al deporte y la profesión. Los últimos diez minutos empezaron con una diferencia de +45, siendo el marcador 93-48. En este período Olivol, con pibes, pisó el acelerador y plasmó 38 puntos frente a los 28 que anotaron los locales. El desarrollo fue similar a un amistoso donde los jóvenes se mostraban en primera, cerrando la noche con un marcador final de 121-86 (35). MVP: Santiago Moglia Si bien el rendimiento de todo el equipo fue impresionante, e incluso Añón desde el banco compartió el podio de goleadores con Santiago, Moglia fue clave en el primer tiempo donde Lagomar sentenció el partido. Influyó tanto en anotación como en la creación de juego, por lo que merece ser el jugador destacado de la noche. Plasmó 19 puntos, 1 rebote y 4 asistencias. ESTADÍSTICAS Por cuartos: Lagomar 31-14, 67-33, 93-48, 121-86 Jueces: A. Vazquez, A. Bustelo, D. Orrico ESTADÍSTICAS

Liga Uruguaya

«El arbitraje en cancha de Aguada es distinto»

Alejandro Acosta habló con el equipo de Puro Básquetbol de Sport 890 tras ser confirmado como ficha de Urunday Universitario para la próxima temporada y también realizó un balance de su última temporada en Nacional. Cómo se dio su llegada a Urunday: «Ni bien terminó la Liga el Gallo se contactó conmigo, y con la renovación de Álvaro encaminada me dijeron que no iba a seguir en Nacional. No tuve los minutos que quería este año, y el entrenador tampoco me dio la confianza. Sabía que tenía que cambiar de equipo, y por suerte apareció enseguida Urunday, se dio todo muy rápido pero recién se hizo oficial» El efecto de las lesiones: «Tuve un desgarro cuando estaban por llegar los extranjeros, justo en el momento donde estás a punto caramelo, listo para arrancar. Eso me bajó un poco, pero la que me mató fue la siguiente. Un esguince de tobillo de tercer grado me jodió bastante, y hasta ahora me jode al punto de que tengo que usar un estribo para jugar o mismo entrenar. Tengo molestias y me ha costado jugar, pero yo creo que eso no fue causa de que juegue poco; solamente me sacó de ritmo. Al volver, el equipo estaba bien con un solo base -Agarbado-, las cosas funcionaban bien sin mí, y eso en la cabeza pesó. Sinceramente las lesiones me marcaron y las decisiones del entrenador también, pero en lo grupal la temporada fue muy buena. Mi rol fue de capitán pero fuera de la cancha, y yo creo que lo hice bien. La calidad humana del plantel ayudó» El trabajo post lesión: «Cuando estaba volviendo jugué muy poco, y se me propuso la idea de jugar Liga de Desarrollo para que pueda agarrar ritmo. Estuvimos con Prieto ahí, que también llegaba de un esguince y necesitaba jugar. Nos hizo muy bien, pero de mi parte no se dio de la misma manera la vuelta al primero» La decisión de jugar sin base: «Venía de un año muy bueno, con un equipo que se había armado de manera completamente distinta porque también el entrenador era otro. Los roles de los jugadores estaban bien definidos, fue otro año, además tenía a McGhee que me ayudaba mucho porque nos entendíamos muy bien en las cortinas y caídas por ejemplo. Esta temporada fue un equipo totalmente distinto, y si bien Anderson es un jugador increíble, me costó más acostumbrarme a él. Los otros clubes nos sacaron la ficha de cómo jugábamos y si bien tuvimos un buen arranque, nos empezaron a limitar el juego. Creo que se pudo cambiar el estilo y que yo pueda aportar más, pero se me hizo complicado seguir jugando. Fue un problema mío también al no poder adaptarme a lo que se pedía y entender mi rol» Una temporada desgastante: «Hubo muchos factores negativos, pero la lesión de Anderson fue clave en la serie con Aguada, eso nos dejó afuera. Personalmente fue el año más sufrido en cuanto a lesiones tanto personalmente como del equipo en general; la de Álvarez por ejemplo que se rompió un ligamento rotuliano, la fractura de Smith. Además la doble competencia te genera un desgaste importante y que se paga a nivel local. Veníamos de eliminar a San Pablo en Brasil, con la energía alta y con un estilo de juego al que nos adaptamos, pero cuando jugamos acá contra Urupan nos defendieron under, nos dejaban tirar, con un trabajo táctico muy bueno. Nosotros veníamos del estilo internacional que no era lo mismo, se presiona más, no te conocen tanto y sufrimos ese cambio de competencia. Lo que más nos complicó igualmente fueron las lesiones, eso fue una lástima, pensábamos qué hubiera pasado si todos hubiéramos estado bien. Gonzalo para el nivel internacional era importantísimo, su estilo nos podía ayudar y su ausencia la sufrimos» La suspensión de Matthews: «Fue de tres fechas no redimibles, y Granger sí pudo redimirlas. Entiendo que las situaciones fueron distintas, porque a Matthews se le saltó la cadena, fue una amenaza de agresión y nadie esperaba eso de él. No justificaba, pero su protesta nace de una falta clarísima que no cobraron, el arbitraje es distinto en cancha de Aguada. No sabía del cambio reglamentario, cuando quedamos eliminados dejé de darle tanta atención a la Liga, me desconecté un poco. No me gustó la organización de la Liga, y el cambio reglamentario es una manchita más a lo que fue un mal año en ese sentido. Hay que corregir para el futuro» Dar vuelta la página, algo no sencillo: «Puede ser que nos agarramos mucho de las desgracias que tuvimos en el año. Por parte de los jugadores no lo veo así, pero el cuerpo técnico puede ser. Nosotros siempre seguimos para adelante, igualmente los golpes nos marcaron y en la interna se charlaba seguido. En el momento no te das cuenta, capaz es algo para mejorar. Con el tema de la no presentación del equipo para descansar, yo saqué un comunicado pidiendo jugar, queríamos jugar. Sin embargo la explicación de los dirigentes la entendimos, íbamos a jugar partidos por nada, arriesgando mucho. Contra Cordón en playoffs llegamos a cuatro partidos, pero si hubiera existido un quinto era en cancha neutral, no sacábamos ninguna ventaja de ganar esos partidos cuando estábamos cansados. Lo mismo le pasó a Aguada contra nosotros, si hubiéramos ido a quinto juego teníamos que definir en cancha neutral cuando ellos habían quedado segundos, no es justo eso. Haber parado fue la opción correcta» Su día a día en la actualidad: «Ya empecé a entrenar y estoy conociendo a la gente del club. Está hermoso por dentro, muy grande y está constantemente mejorando. Solo he entrenado con los pibes que están en simultáneo con el Metro, algunos juveniles y cadetes que entrenan con nosotros. Se me contó a lo que quiere jugar el equipo y eso me gustó mucho, tengo claro mi rol desde que llegué y sé el plan de juego. Ya terminé el descanso que

Internacional

«Jugar la ACB es un logro increíble»

Joaquín Rodríguez habló con el equipo de Puro Básquetbol de Sport 890 tras confirmarse un gran paso en su carrera al llegar a Casademont Zaragoza, club que compite en Liga ACB. Sus días en Uruguay: «Ahora estoy en Montevideo disfrutando en familia; como tuvimos a Bautista hace poco, vinieron todos los de Mercedes para acá, si llegaba al país yo sólo ellos no venían (entre risas). Ahora voy a entrenar con el “Cone” Bessio y los fines de semana iré para allá a visitar mi ciudad. Mi hijo cumple tres meses, su nacimiento fue una felicidad increíble y nos cambió la vida. Por suerte es un santo, porque nos decían que al ser papá no podes dormir y nos preocupaba el desarrollo del final de la temporada, pero lo estamos disfrutando mucho con mi mujer. Está toda la familia como loca con Bauti» Ver desde lejos al Aguada campeón: «Lo seguí mucho, me complicaba el tema del horario pero miré los partidos. Estoy muy contento por la gente, se lo merecen. Le hace bien al básquetbol uruguayo que Aguada llegue a las finales, es hermoso ver el Antel Arena lleno y me trajo muchos recuerdos. Es una felicidad enorme» Su llegada al Betis de España: «Fue una temporada muy linda pero muy rara, viví todo tipo de situaciones. Cuando salí de Obras el tema del pasaporte era un problema porque iba a demorar. Con las ofertas desde allá llegaban preguntas de cuándo iba a estar listo para jugar, pero nosotros no sabíamos el tiempo. El Betis por suerte accedió a esperar, y si tenía que perderme un par de partidos no pasaba nada. Al equipo recién lo había comprado un inversor mexicano, con la idea de volver a la Liga ACB, porque está acostumbrado al primer nivel y tenía que estar ahí. Entrenar con el equipo pero no jugar es raro, porque se extendió el tema del pasaporte y no estuvo bueno» Además añadió: «Cuando pude formar parte de los partidos justo los mexicanos pusieron dinero, salieron tarde al mercado y empezaron a hacer cambios sobre la marcha. El inicio de la temporada fue feo, tal que cambiamos de entrenador y recién ahí nos acomodamos. Agarré ritmo haciendo mi juego mientras que pasaban muchos cambios de jugadores, alrededor de 21 formamos el plantel. En un momento tuvimos un equipazo, que le peleábamos a todos los de arriba y al final estuvimos cerca, pero el final era esperable, porque el mexicano desapareció y Betis quedó sin plata. Fue un lío. Pero el año fue bueno, dimos todo lo que teníamos» Su rol en el plantel: «Fue cambiando constantemente. Al principio era nuevo y mi responsabilidad era defensiva; el equipo venía mal y defensivamente éramos un desastre, el entrenador sabía que esa no era mi función ideal pero me pidió que marque. Me dijo que me queme las piernas defendiendo. Cuando se fue Frazier tuve un rol más importante en ofensiva, con la pelota en mano más tiempo. Yo creo que salió bien, al final de la temporada teníamos que ganar once de trece partidos para entrar a playoffs y ganamos los once, fue una locura. Cuando el equipo estaba mal me encargué de asumir las pelotas en los finales cerrados, me gusta eso, y pude ayudar a que entremos a playoffs. La gente nos tomó cariño» La importancia del equipo en la ciudad: «Antes de llamarse Betis era el que representaba a la ciudad de Sevilla, luego lo compraron y la afición, por el tema del fútbol, se dividió. Al principio no nos apoyaban tanto, había muchas críticas. Después de que la remamos y sacamos el cuadro adelante sí nos empezaron a reconocer esa garra y esfuerzo. Viví momentos increíbles, les encanta el básquetbol y son muy apasionados. Aún no conozco Zaragoza pero las cosas las mandé en un camión y la mudanza está lista» Un gran paso en su carrera: «Mi sueño era llegar a la ACB, además pensaba que la LEB Oro no tenía tanto nivel. Cuando llegué al Betis me di cuenta que los españoles respetan muchísimo esa liga. Saben que no es fácil jugar ahí, los jóvenes van seguido a esa categoría para mostrarse y es muy competitiva. El Zaragoza quiere competir y a futuro pelear cosas grandes, por eso me convencieron» El plantel de su nuevo equipo: «Están buscando un interno muy bueno pero el perímetro ya está completo. Hay un base de la selección de Italia y otro de Canadá. Hay jugadores importantes y con experiencia en la ACB. La idea es armar algo lindo y competir a futuro. Estuve en contacto con el jefe de equipo pero con el entrenador no» La ficha cae de a poco: «Fue todo muy rápido. Estuve jugando un año en España y ahora ya pude llegar a jugar la ACB. Hay muchísimos jugadores que quieren jugarla. Es una felicidad enorme, pero tengo que prepararme para hacerlo bien ahí. Con estar ahí ya lo siento un logro increíble» La similitud con la carrera de Fitipaldo: «Me fui un poco más joven en Argentina pero me quedé más años que él. La carrera de Bruno es increíble, tengo que perseguir eso que hizo que le vaya bien. No es fácil para los uruguayos, me pasaba que allá piensan que jugamos con pico y pala, pero acá hay nivel y buen básquetbol. Los españoles te hablan de Esteban y Bruno, ellos ahora confían en nosotros por la puerta que abrieron ellos» Qué le recomienda a los jóvenes uruguayos: «Cada caso es distinto. Jugar en Aguada y tener buenos minutos es muy difícil. Tener minutos de calidad siendo joven en Uruguay es complicado. Cuando fui a Argentina fue porque ellos realmente confiaban en mí, independientemente de cómo rindiera ellos apostaban a un proyecto, me iban a dar minutos igual. Recomiendo que los jugadores salgan del país, afuera crecí mucho. Por ahí Argentina ya no es la misma liga que cuando yo estaba por el tema económico, y ahora los extranjeros no

Liga Uruguaya

«Seguir en Aguada fue la decisión correcta»

Agustín Zuvich pasó por los estudios de Puro Básquetbol de Sport 890 tras coronarse campeón con Aguada, donde habló de lo deportivo, lo mental y lo que vivió durante su sanción. ¿Qué se siente ser campeón?: «No es lo mismo ser campeón siendo sub 23 que siendo ficha, porque ya soy más importante en la rotación y con el equipo. Se valora de otra manera y por eso es el más especial» Jugar en Aguada, una experiencia diferente: «Lo que me pasó con Peñarol y Nacional fue que si bien hay mucha gente, sus hinchas son más hinchas de los colores que del deporte. Si bien por supuesto que hay del deporte, hay muchos que van a alentar porque es Peñarol o porque es Nacional. El de Aguada sabe de básquetbol en general, me pasó que es una sensación diferente. Cortizas me pasó un video en el que yo cortinaba a dos al mismo tiempo y dejaba solo a Rudd para una bandeja, capaz el que no sabe de eso no lo ve» El conformar un plantel con grandes aspiraciones: «Desde que arreglé seguir con Aguada me di cuenta que había sido la decisión correcta, porque a los días que yo renuevo cierran a Donald. Una cosa es estar en un equipo popular bien armado, pero cuando estás a media tabla al hincha no le sirve. No tengo nada que decir con la gente de Aguada la temporada pasada pero sí vi cosas de cerca con compañeros. En esta que pasó recién, cuando arreglan los compañeros que tuve, uno en el interior sabía que estaba para campeón» Ganar de visita en el Palacio, un golpe duro: «Ganar el primero en las finales era la vida, significaba sacarle la localía. Imaginate que perdíamos el primer partido, después íbamos a jugar con nuestra gente y que también la presión iba a ser para nosotros. Victor en ese partido -en el segundo-, dijo que no se la dieran más porque estaba fuera del partido. Cuando yo me lastimé el tobillo se sorprendió que ahí se la quisieran pasar, pero es su esencia. Habla bien como plantel y cuerpo técnico de cómo nos relacionamos con él, es una persona ganadora y nos adaptamos a él» Ser buen equipo no significa eludir tropiezos: «Si bien teníamos equipo para campeón, no significaba que fuéramos a ser campeones invictos. Ahí sale la fortaleza del equipo para salir a flote. Yo miraba a mis compañeros y me sentía tranquilo, no achicamos nunca. Además tampoco quería que cortaran a Cortizas, y hasta él manejó bien la presión. En un equipo para campeón no hay paciencia, y aunque ganamos el clásico sobre el final, se sintió también que casi lo perdimos. Uno quiere siempre la perfección, me hubiera encantado ganar las finales 4-0 sin ir al Antel Arena. Muchos preguntan si no hubiera estado bueno que haya más finales, pero para mí ni loco, eso significaba darle una vida más a Peñarol. Cuanto antes saliéramos campeones mejor. Había muchas chances de ir a siete partidos por la paridad, pero les ganamos en el juego mental y cerrarlos mejor» El entretiempo luego de su peor primera mitad de la temporada: «Sinceramente me costó, no salí ni a calentar porque me quedé llorando del enojo. No jugaba una final hace cinco años y no la podía disfrutar, se me fue la cabeza totalmente. Yo voy al psicólogo, y me apoyo también en mi pareja, y ahí en el vestuario agarré el teléfono y les escribí. Entre los dos me ayudaron, pero también hubo alguien que me liberó, y fue Rudd, que me dijo “Agus esto es básquetbol, te quedan veinte minutos, disfrutalo”. Me desbloqueó para el resto de la serie. Estuve ocho meses conviviendo con él y recién lo pude entender en esos veinte segundos en privado juntos. Hice el click» Cómo lidiar con la frustración: «Con el tema de estar frustrado yo sabía que necesitaba escuchar ciertas palabras, me pasa con mi psicólogo mismo que a veces ni voy porque pienso que puedo solo. Estas dos personas me conocen y saben por dónde entrarme, estaba en el mejor lugar para estar en el básquetbol y no lo podía disfrutar, fue necesario hablar con ellos. Dutra me habló mal y cuando yo le respondí preguntando qué pasaba si yo le hablaba igual nos cobró técnico al banco, por suerte porque hubiera sido mi cuarta falta. Pero con él ya vamos a hablar también como profesionales. Valoro lo que hizo Cortizas de dejarme en cancha, me pasó de ver que cuando los demás andaban regular no los sacaran y a mí sí. Pero en esta oportunidad lo valoré mucho» En qué aspectos de juego considera que ha crecido: «En cuanto a la defensa siempre me sentí bien, pero en ofensiva mejoré la confianza en el Metro con Atenas. En Aguada sabía que iba a ser diferente por el tipo de equipo que se había armado, de hecho me sentí chico alrededor de mis compañeros, me faltaba confianza. Me mostraron videos de que cuando agarraba un rebote en ataque la abría a mis compañeros, nunca intentaba atacar el aro. Me pasó con Giorgetti, que él se cayó y yo ni me di cuenta de que tenía el aro para mi solo, la pasé. Mejoré psicológicamente y en las finales estuve con la confianza alta. Espero seguir así» La importancia del psicólogo: «Él es siempre el mismo, desde la sanción lo implementé bastante para que me acompañe cada temporada. Cuando hay un roce en el plantel o temas de tiempo de juego él me da una mano. Te hace ver cosas que vos como jugador no ves por entrar en el pozo negativo. Me ayuda en la concentración, por ejemplo para tirar libres, mejoré muchísimo con él. Hasta el triple estuve trabajando con él, por lo que es la confianza. Con el tiempo seguiré mejorando la carta de recursos» El golpe de la sanción: «Fue cuando tenía 23 años o casi 24. Me sancionaron

Segunda División

Pisó el acelerador

Goes venció como visitante a Larre Borges en cifras de 81-59 (22). Los dirigidos por el Colo Reig arrollaron a su rival en la segunda mitad y se llevaron el punto fuera de casa. El primer tiempo fue parejo, y esa paridad se debió a un bajo rendimiento de ambos equipos. Si bien Harris abría el score de la noche, los locales encajaron un 7-0 en manos de Bentancour, Conceicao y Ambrosoni, que los dejaba al frente en el marcador. La respuesta del Misionero vino con libres, mientras que el Larre ponía otro triple, ahora de Verrone, que junto a un doble de Conceicao hacía que los de Giacoya tomen +8. Las últimas dos vueltas de reloj vieron una mejora notable de la visita, y es que con un triple del Patita Pereira se abría el aro, acortando de a poco. El cuarto cerró con un triple de Núñez por lo que el score quedó con una diferencia de solo una pelota, en 17-14 (3). El segundo chico tuvo un marcador realmente bajo. Los puntos demoraron dos minutos en llegar, y fueron en manos de Verrone mediante libres. Él mismo encontraría un doble al hilo, haciendo que Larre Borges quede en +7. La respuesta de Goes fue con una breve racha gracias a Sosa y Vázquez, pero siempre de manera forzosa. Pasaban posesiones y posesiones sin puntos, y cuando llegaban eran esporádicamente. Lo que sí es para destacar es la capacidad de respuesta de ambos equipos, porque cuando su rival sumaba, el otro podía sumar también para mantener diferencias. Rumbo al entretiempo, los referentes del local fueron Verrone y Conceicao, mientras que en el Misionero encabezaron el ataque Núñez y Previatti. El marcador al descanso largo fue de 30-26 (4). Ya en la segunda parte Goes pisó el acelerador y pasó por arriba a Larre Borges. En dos minutos, el visitante plasmaría un 8-0 que lo dejaba liderar el encuentro de ahí hasta el final. Acevedo veía el aro gigante desde larga distancia, y con dos bombas evitaba que el rival se fuera en el score, pero el juego colectivo de los de Reig se impuso. Otra racha, ahora de 7-0 en manos del Patita, Sosa y Harris empezaba a estirar la ventaja para el Misionero, que se sentía mejor y veía en este cuarto la oportunidad de encaminar el partido. Como un aluvión, en los últimos dos minutos Goes encontró otra racha más, para cerrar el tercero con un parcial de 11-2, dejando el marcador en 42-56 (14). El cuarto final se jugó solamente para cumplir con lo reglamentario, y es que si bien la diferencia inicial era ya difícil de remontar, esta se fue ampliando con el paso de los minutos. En casi dos vueltas de reloj, la visita plasmaba un 6-0 que lo hacía tomar 20 de renta y dejaba en claro que se iba a llevar el punto a casa. Conceicao en la pintura era quien encontraba facilidades para anotar por el lado de Larre, pero tras un ajuste defensivo propuesto por Reig, el local se quedó sin gol. Con una exhibición de los nacionales de Goes, la diferencia mediando el chico llegaba a +25. La segunda mitad del cuarto tuvo en cancha a muchos sub 23 tras considerar los técnicos que el cotejo estaba completamente sentenciado. El marcador final fue de 59-81 (22). MVP: Tyler Harris El foráneo fue el goleador de Goes, y quien lideró al equipo en el primer tiempo, cuando las cosas estaban cuesta arriba. Su importancia cuando el encuentro estaba igualado fue total, dado que luego cuando el score se encaminó, otras manos aparecieron para sentenciar el partido. Plasmó 24 puntos, 9 rebotes y 4 asistencias. ESTADÍSTICAS Por cuartos: Goes 14-17, 26-30, 56-42, 81-59 Jueces: G. Rodriguez, A. Vazquez, D. Orrico ESTADÍSTICAS

Segunda División

Victoria sufrida

Olimpia venció como local a Tabaré por cifras de 91-85 (6). Los dirigidos por Altalef llegaron a sacar veintiuno de renta pero sufrieron de un final cerrado. El primer chico fue todo Olimpista, que en los cinco minutos iniciales parecía estar solo en cancha. De la mano de Scott, Brause y Delgado llegaban a la mitad del período con un parcial de 22-2, por lo cual aparentaba que iba a ser una noche larga para el Indio. Sin embargo, el goleo desaforado del equipo local decayó, por lo que de a poco Tabaré fue encontrando su juego y logrando mejorar su efectividad ofensiva. Tal fue así que, con Balseiro, Brown y Cardozo a la cabeza, el visitante tuvo sus rachas positivas en ataque, acortando a 10 al cierre del cuarto. El sorprendente score era de 29-19. Ya en ese momento empezaba un nuevo partido, porque si bien había una diferencia cómoda para el local, era razonable. Pero el arranque del segundo fue otra vez a favor de Olimpia, que tuvo el ingreso de Ottonello y Leites, donde junto a Delgado encontraban un 6-0 para tomar 16 de renta. Por el lado del Indio, parecían depender solamente de Cardozo y algún aporte esporádico de Viera, por lo que esto beneficiaba a su rival al momento de defender. El ritmo de goleo había bajado, pero el intercambio hacía que la brecha en marcador no fluctuara de manera considerable; hasta que superado el ecuador del chico, hubo una doma de un minuto y medio, de donde saldría Tabaré poniendo un 10-0 para quedar a tan solo cuatro puntos. El score al entretiempo fue de 47-39 (8). El tercero fue todo del Indio, que sacó todo su poderío ofensivo y se llevó el cuarto. Curiosamente, el inicio de Olimpia fue mejor, porque de la mano del Zurdo Viana y el foráneo Scott se mantenían en diez de renta mientras que el visitante conseguía anotar pero no acortar. Esta resistencia propuesta por el local duraría hasta la mitad del chico, porque pasados los cinco minutos el juego pasó a ser enteramente de la visita. Un 11-0 en tres minutos le daba la delantera por primera vez en la noche, y cuando Viana y Ottonello lograron sacar del pozo a los de Altalef, Robinson aparecería para asegurar el cierre del chico para el equipo de Parque Batlle. El score al último descanso era de 64-66 (2). Entre Brown y Robinson lograban que Tabaré tome cinco de ventaja, pero el partido ya estaba sumamente emparejado, y la respuesta de Olimpia fue un triple de Viana para quedar de nuevo a una pelota. La tendencia se mantuvo, y rumbo a la mitad del chico el marcador estaba iguales en 76. La diferencia la marcó Viana, el hombre de la noche, quien con un 8-0 de él solo devolvía a su equipo al liderazgo del encuentro, el cual no perdería más. Encendidos desde el triple, Agustín Méndez acompañó al Zurdo y estampó uno más, asegurando una diferencia de seis puntos para el local. La única forma de anotar que tuvo Tabaré de aquí al cierre fueron libres, por lo que la victoria fue de Olimpia por 91-85 (6). MVP: Juan Viana El “Zurdo” fue clave en el peor momento de su equipo, porque no solo participó de la resistencia, demorando la remontada de Tabaré, sino que una vez abajo en score sacó a flote a Olimpia. Esta distinción la corona siendo además el goleador del encuentro con 23 puntos, junto con 2 rebotes y 4 asistencias. Estadísticas Por cuartos: Olimpia 29-19, 47-39, 64-66, 91-85 Jueces: V. García, R. Prando, C. Barreiro.

Liga Uruguaya

«Vidal me dijo sos mío mono y negro de mierda»

Jayson Granger, jugador de Peñarol, habló en 100% Deporte de Sport 890 acerca de su futuro y lo sucedido durante las finales de la Liga Uruguaya. Sobre lo deportivo: «No fue el resultado que queríamos, Aguada fue merecido campeón, llegaron en mejor forma e hicieron las cosas mejor que nosotros. El nivel de Sims fue increíble, no tuvimos respuesta para pararlo. Estoy triste por la expectativa que había de salir campeón pero ellos fueron justos vencedores.» La distancia entre ambos finalistas: «Aguada fue el único equipo que no cambió jugadores a lo largo de la temporada, de hecho tienen una base que ha jugado muchos años juntos, se conocen y tienen mucha química. Eso se nota en los momentos difíciles, mientras que nosotros nunca nos sentimos cómodos, fue una temporada atípica. Nunca llegamos a fluir como equipo y en los momentos complicados ellos resolvieron mejor los finales cerrados. Al final ellos se llevaron el torneo por estar mejor en los detalles que te hacen ganar un partido.» Las manos calientes en los momentos importantes: «Se notaba la diferencia, al final no podías concentrarte solo en un jugador sino que tenían varias herramientas para cerrar los juegos. Con detalles así te cambian la serie. Nosotros teníamos un equipo joven casi sin experiencia en finales y ahí se ve la diferencia, la jerarquía del rival.» El impacto de enfrentar a Sims: «He jugado con muchísimos jugadores en mi carrera, y yo lo había escuchado a él pero nunca lo había visto jugar. Es un anotador puro, entra en racha y es difícil de frenar, es uno de los jugadores que me impactaron en mi carrera.» Sus primeros días post campeonato: «Esta semana me quedo en Uruguay, pero en los próximos días me vuelvo a Madrid. Tengo contrato con Peñarol pero hasta el 15 de julio hay tiempo para rescindir, tengo que descansar, reflexionar en familia y decidir qué hacer. Me quedé con ese sabor de no poder ganar con Peñarol pero en las próximas semanas vamos a ver qué hacemos, no le cierro la puerta a nadie. Me han llegado ofertas de Europa cada tres meses, tengo varias sobre la mesa, pero por ahora no las analizo, quiero ir a casa, pensar en lo que me tocó vivir en Uruguay para después definir bien con mi mujer y representante.» Lo vivido en las finales: «Fue una pesadilla, uno volvió a Uruguay para disfrutar de todo lo que ama que es jugar básquetbol y revivir cuando iba a la cancha con mi papá cuando era chico. Estoy arrepentido de lo que hice pero tiene un por qué. En mi carrera he ganado más de lo que he perdido, pero he sabido perder, jamás tuve un problema, más de mil partidos al máximo nivel. Quise volver para jugar los últimos años de mi carrera de manera tranquila y al final se volvió algo caótico. Hay líneas que no se pueden traspasar, perdí la cabeza en alguna ocasión pero por razones.» Cuál fue el detonante del conflicto: «Se vio a lo largo de la serie, me intentaban sacar de quicio dejando de lado lo deportivo. Perdí la guerra psicológica, hubo agresiones que no se vieron, insultos racistas que me dolieron y lo que me hizo reaccionar. Se me faltó el respeto y para mí eso fue cruzar la línea. Yo aguanto cosas, pero eso no. Al final del partido cuando ya había ganado Aguada me dijeron “sos mío mono, negro de mierda”. Mi reacción surge a raíz de eso. Él tuvo la chance de denunciarme pero no tuvo el coraje de hacerlo porque sabe lo que pasó. La adrenalina te lleva a reaccionar, pero el respeto tiene que ser primordial entre jugadores. Cuando las provocaciones son constantes se te salta la cadena. No espero que pida disculpas públicamente como yo hice. En Europa, que es donde mi carrera está hecha, la gente me cree. Y en mi país no me creen. Nunca viví situaciones así hasta llegar acá.» La relación con Vidal previa a las finales: «Nunca tuve relación, yo jugué en Cordón y él en Biguá, de chicos nos cruzamos pero nada más que eso. Nunca coincidimos ni en la selección. Antes de los partidos saludo a los colegas, pero con él nunca, no sé si quiere evitarme. No lo conozco. Con toda la carrera que tengo no me voy a acordar si pasó algo con él en formativas. Hay cosas más importantes para acordarme.» El racismo presente en la Liga: «Me ha tocado vivir cosas en cancha de Aguada que no he vivido en otras canchas. Incluso niños con padres me hicieron comentarios aparte del propio jugador Vidal. Como persona te frustra e indigna, tarde o temprano iba a salir, me han faltado el respeto desde que llegué. Ni los jueces prestaron atención. Amenazas, escupitajos, personal de seguridad que me pisa encima de un partido, jueces que escuchan lo que me dicen y no hacen nada. Ha sido todo anormal, y acá está normalizado. Cuando un estadio te grita negro cagón tenes que sacar la voz contra eso. No es normal, en otros lados hay leyes para condenarlo. Esto viene de cuando jugaba mi papá, él salía a la calle con un cuchillo para cuidarse porque lo tenían amenazado. Ojalá se pueda hacer algo, es indignante que se viva esto en Uruguay, quería retirarme en paz y recibí odio por parte de jugadores e hinchas.» Cómo incidió esto en la familia: «Mi mujer pasó mal, son situaciones nuevas. Con otros jugadores ha pasado en España y han reaccionado. Pero para nosotros fue nuevo, no pude llevar a mi hijo a un partido siquiera. Acá la gente va a descargar su ira, es complicado de ver. Mi viejo no la pasó tan mal porque ya, desgraciadamente, lo vivió en su infancia. No es que esté acostumbrado pero sabe cómo lidiar con eso. Yo con 34 años no lo viví nunca hasta ahora. Me costó disfrutar, yo quería básquetbol y no lo fue. Todos

Liga Uruguaya

«Gané el título de la dignidad, lealtad y educación»

Santiago Vidal, jugador de Aguada, habló tras coronarse campeón con el Rojiverde, consiguiendo su cuarta Liga Uruguaya en lo individual. Lo vivido en los días previos al quinto juego: «Tanto para mí como para mi familia fue una semana muy dura desde todo punto de vista. Siento que he tenido mucha paciencia, pero la verdad sale a la luz con el tiempo. Sé que fue duro, me han pedido que salga a defenderme pero no se puede subestimar así a la gente, la gente no es tonta. Compito de manera profesional hace 17 años, me ha tocado ganar y perder, no voy a cambiar como ser humano y los títulos no me dignifican. Las personas lo tienen que saber, los niños lo tienen que aprender, acá lo que importa es cómo uno compite, la forma. Cuando ganas festejas, y cuando perdés, que me ha tocado un montón de veces, saludas al que tenés del otro lado y te vas a tu casa. Luego agregó: «La bajeza a la que se ha llegado. Nunca pensé que iba a vivir algo así en mi carrera. No siento que haya ganado un título deportivo, gané uno más importante, el de la dignidad, lealtad, educación, valores morales, y no estoy dispuesto a ganar o perder a cualquier precio. Lo noto de manera clara, le agradezco a los jugadores de Peñarol, incluso a los extranjeros, las cosas son muy claras y me lo hicieron saber. Puedo llegar a entender que hay presiones para ganar, que la expectativa era alta, pero cuando la olla tiene agua y el fuego le da de abajo, vos no se la podes tirar al de enfrente. Solo hay que tirarla arriba de uno mismo, no vale cualquier cosa» El momento de ir a declarar: «Me citó un abogado, fui a fiscalía, estuve sin almorzar. Desde la fiscalía fui a buscar a mi hijo al colegio y ahí él me preguntó por qué me habían querido cortar el cuello. Fue duro porque en los días posteriores a ese viernes -en la declaración- sentí que me había traicionado a mí mismo, y eso la gente no lo va a entender» Expectativas de algo que no sucedió: «Al no denunciar, sentí que podía venir una disculpa después, fue tal cual. Las emociones corren, y me escribió muchísima gente, pero necesitaba serenarme. Sí hay algo que puedo destacar, y es que el equipo se unió más. Hay lugares donde no entro ni entré en mi carrera, y si algún día llego a entrar automáticamente dejo de jugar. Esto se lo dije al fiscal, si encuentra algo, no quiero jugar las finales. Hoy gané otro título diferente, no me sirven la red, la medalla, ni nada. A mí me caracteriza otra cosa que no es la victoria ni la derrota, y es la forma que tengo de enfrentar la vida»

No more posts to show