Martín Osimani habló con los colegas de FibaAmericas en lo previo al debut de mañana en la Liga Sudamericana, analizando las posibilidades del equipo que ya se encuentra instalado en la ciudad de Comodoro.
Si algo caracteriza a Defensor Sporting, formado por la fusión de dos clubes en 1989, es la continuidad. Con Gerardo Jauri como entrenador del equipo desde hace más de una década, conservó a gran parte del plantel que perdió la última final de la Liga Uruguaya ante Hebraica Macabi y solo modificó sus refuerzos extranjeros y se potenció con la llegada del alero del equipo nacional, Mauricio Aguiar.
Por: Fiba Américas
En la historia del club de Montevideo también se registran logros internacionales, como los Campeonatos Sudamericano de Clubes logrados en 1956 y 1958.
La nueva temporada llega para Defensor Sporting con la ilusión de volver a mezclarse entre los mejores del ámbito regional y el experimentado armador Martín Osimani, una de las figuras del equipo, explicó los objetivos y dejó en claro que, aún con un panorama difícil, están dispuestos a pelear por la clasificación.
-¿Que metas se propusieron para esta Liga Sudamericana?
-Tenemos expectativas de competir de igual a igual sea quien sea el rival. Claramente nos tocó un grupo clasificatorio muy duro, con equipos de Argentina y Brasil. A Defensor Sporting no se lo tiene como favorito, pero nuestra meta es ir Comodoro Rivadavia a pasar a la instancia de semifinales.
-Defensor Sporting mantuvo gran parte de la base de la temporada pasada y sumaron a algún valor importante. ¿Cambió en algo el equipo?
-Tenemos la suerte de contar con un club que apuesta a la continuidad y respeta procesos. El equipo tiene una columna vertebral consistente desde el año pasado, pero la adición de Mauricio Aguiar, más el cambio de los extranjeros, nos da una dinámica distinta. Ahora depende de nosotros encontrar los roles de cada jugador que mejor nos haga funcionar. Hoy estamos listos para competir y muy entusiasmados con el equipo que se está armando. A esta altura del año estamos lejos de nuestro techo, pero eso le debe pasar a la mayoría de los equipos en esta época.
-¿Qué opinas del grupo clasificatorio, junto a Gimnasia (ARG), Mogi das Cruzes (BRA) y Regatas Lima (PER)?
-Es un grupo muy competitivo, con equipos de muy buen historial en las últimas temporadas, tanto en sus competencias domésticas, como en torneos internacionales. Claramente no vamos como favoritos para la organización y eso hace que nuestra motivación sea doble, para demostrar nuestro potencial.
-Suele decirse que los equipos uruguayos están en desventaja ante los brasileños y argentinos. ¿Lo sientes así también? Si es así, ¿en qué sientes esas diferencias?
-La desventaja se puede ver, quizás, por el nivel de la competencia interna. El ritmo de juego y los hábitos que se generan día a día cuando la competencia es más fuerte y pareja, es irremplazable para el desarrollo, tanto individual como grupal. Igualmente, en estas competencias de formatos cortos, de pocos partidos, las distancias se acortan, como ya se ha visto en otras instancias internacionales.
-¿Crees que están ante un buena oportunidad para lograr una destacada actuación internacional a nivel de clubes, algo que necesita el básquetbol de Uruguay?
-Por supuesto. Como competidor estas instancias siempre te llenan de optimismo. Te empujan a dar un extra, motivan a dar todo en la preparación y, sobre todo, te activa a poner lo mejor de uno en cada minuto de cada partido. El equipo trabajó fuerte para llegar a esta instancia internacional y se ganó el derecho a competir. Entonces, la ilusión está intacta.



