En esta Liga Uruguaya la mayoría de los equipos han apostado a la continuidad de sus procesos, siendo Pablo López el que más tiempo hace dirige a Malvín, cumpliendo su duodécima temporada.
Una particularidad de esta Liga Uruguaya es que 9 de los 13 equipos mantienen a sus entrenadores respecto a la temporada pasada, siendo 6 los que ya hace más de dos años que están en la institución.
La era López
Pablo López cumplirá su duodécima temporada al frente de Malvín, en un ciclo sumamente exitoso, logrando en este lapso 4 títulos de Liga Uruguaya, los primeros para la institución de la Avda. Legrand en su historia.
Luego de un año de transición, donde a diferencia del resto el Playero no apostó económicamente a ir por el título, buscando potenciar a algunos valores jóvenes, esta temporada vuelva por el premio mayor.
La llegada de Marcos Cabot, uno de los pases más importantes del mercado de transferencias, se suma a una plantilla que mantiene su base de la temporada anterior.
Nicolás Mazzarino y Hatila Passos permanecen en la institución, mientras que jugadores del club como Marcel Souberbielle, Juan Santiso, Fausto Pomoli, Emiliano Serres y Gonzalo Díaz, buscando nuevamente poner al Azul de la Playa en lo más alto.
Receta de la casa
Leonardo Zylbersztein se mantiene al frente del actual bicampeón uruguayo, Hebraica Macabi, en un proceso que data de mucho tiempo antes que estas tres temporadas dirigiendo en Primera.
Más allá de los dos títulos logrados como entrenador en jefe del Macabeo, Leo ya incluso había conseguido ser campeón como asistente de Marcelo Signorelli, trabajando en Formativas del club ya desde hace varios años.
Como sucediera ya hace un par de años con Luciano Parodi, Hebraica apostará a Salvador Zanotta como conductor, abriéndose la puerta para que Pierino Rüsch, también surgido de la cantera hebrea, pueda ser el base sustituto y tenga minutos de calidad.
Facundo Medina, Octavio Medina, Agustín Zuvich y Tadeo Girbau también integran una plantilla que vuelve a no completar las 5 fichas mayores, en una clara intención de potenciar a sus juveniles sin perder nivel.
Continuando el proceso
Urunday Universitario, Trouville y Biguá son los clubes que luego de Malvín mantienen hace más tiempo a sus entrenadores.
El Estudioso contrató en el 2013 a Héctor Da Prá para que encabezara un proyecto integral y depositar al club en la Liga Uruguaya.
En el segundo Metro al frente de la institución, Urunday consiguió dar el salto y cumplirá en esta LUB, su tercera temporada en el círculo de privilegio, manteniendo una base del plantel con la figura de Emilio Taboada como eje.
Álvaro Tito tendrá su cuarta Liga Uruguaya al frente de Trouville, logrando en su primera temporada ser finalista.
Para esta LUB, Trouville ha tenido un importante recambio, pero tiene la firme intención de potenciar algunos valores de la casa como Hernando Cáceres, Manuel Mayora, Federico Soto, Santiago Massa y Manuel Monteverde.
Otro que cumplirá su cuarto año es Edgardo Kogan, que tomó en las últimas fechas de la LUB 2014/15 al Pato de Villa Biarritz en una difícil situación de la institución peleando el descenso, para mantenerse en el cargo durante dos temporadas consecutivas.
Como es filosofía del Pato de Villa Biarritz, la promoción de juveniles es muy importante, por eso para esta LUB tendrán varios minutos jugadores como Hernán Álvarez, Martín Couñago, Martín Rojas y Joaquín Jones, sumado a lo que ya hace alguna temporada viene haciendo Rodrigo Brause.
En esta categoría podríamos sumar a Bohemios, que vuelve a tener a Diego Frugoni como entrenador tras lograr el ascenso desde el Metro.
Frugoni hace 8 años que trabaja en el club y muchos de los integrantes del plantel, como repasamos en un informe hace unos días en Básquet Caliente, son pertenecientes a la cantera Albimarrón.
Martín Perdomo, Martín Trelles, Edison Espinoza, Facundo Terra, Agustín Da Costa, Bernardo Barrera y Nicolás Sánchez, junto a otros juveniles que irán ganando terreno, son la base de un plantel que además tiene como fichas mayores a Rodrigo Trelles y Camilo Antunes, hombres identificados con la institución.
Cuota de confianza
Los equipos que mantienen a sus entrenadores respecto al año pasado son: Aguada, Olimpia y Welcome.
El Aguatero tiene al Hechicero Cabrera nuevamente como entrenador luego de una gran temporada, donde llevó al equipo al vicecampeonato cuando pocos lo esperaban.
El Rojiverde mantiene la base del año anterior, con Demian Álvarez, Diego García, Miguel Barriola y Federico Pereiras como fichas nacionales, a los que se suma Federico Bavosi, repitiendo la dupla extranjera, lo que adelanta un montón el trabajo respecto a otros equipos en formación.
Olimpia mantuvo en su cargo a Federico Camiña, luego de que el DT asumiera tras el flojo arranque de Miguel Volcan en la anterior edición de la Liga, manteniendo también una base del plantel con el que consiguió la permanencia en el círculo de privilegio.
Javier Espíndola es otro de los que se mantiene respecto a la temporada anterior, luego de una buena campaña con la W, va por avanzar en cuanto a los objetivos con la llegada de Esteban Batista.
Plan recambio
Solamente cuatro clubes cambiaron a sus entrenadores, en algunos casos existiendo un enroque, generado por la salida de Gerardo Jauri en Defensor Sporting luego de 15 temporadas.
Álvaro Ponce es quien asumió en el equipo Fusionado, generando un efecto dominó, ya que Daniel Lovera ocupó su lugar vacante en Goes y Luis Pierri tomó las riendas de Larre Borges, que había tenido una excepcional campaña de la mano precisamente del DT que pasó al Misionero.
En su regreso a la Liga Uruguaya, Nacional apostó por un entrenador joven como Gonzalo Fernández, que llega de ser campeón con Larrañaga en el Metro, en una espectacular campaña del Milrayitas, que precisamente fue verdugo en la final ante el Tricolor, en aquella ocasión dirigido por Federico Camiña.



