Se habló mucho en la previa de lo que podía suceder entre Cordón y Verdirrojo; y lo que se vivió en la cancha de Tabaré fue una fiesta.
Desde temprano los hinchas de Verdirrojo y cordón le dieron un colorido bárbaro al último partido de El Metro. Globos, banderas y mucha familia era el denominador común de un lado y otro.
Alentaron, gritaron, lloraron, se enojaron, se ilusionaron, unos festejaron y otros masticaron la bronca. El partido tuvo de todo, los condimentos ideales para una verdadera fiesta.
Cordón lo terminó ganando en la hora, festejó toda su gente dentro de la cancha y nada pasó; Verdirrojo masticó la bronca y se fue sin decir nada, solo aplaudiendo y felicitando al plantel por una gran campaña.
Las emociones estuvieron a la orden del día, pero el verdadero ganador una vez más fue el basquetbol, que demostró que se puede.
GALERIA JIMENA MONTGOMERY



