Poco y nada fue lo que duró la estadía de Sayago en El Metro. Es que en menos de 7 meses el club soportó el descenso de la Liga, encaró el torneo de segunda y festejó el retorno a primera.
El barrio está de fiesta y no es para menos. Sayago vuelve a la Liga. Serán 13 largos meses sin jugar, pero la satisfacción del deber cumplido es grande. Es que en contrapartida fueron meses de mucho trabajo. El 20 de febrero de este mismo año, Sayago perdió con Welcome 87-79 y cerró su participación en la Liga.
Desde allí, la directiva y el cuerpo técnico (con Horacio Perdomo a la cabeza) se abocaron a conformar un equipo para volver. La desventaja: cuando salieron al mercado, Atenas ya estaba armado y había que buscar alternativas. Se armó un plantel hasta más rico en individualidades que el de primera, pero no todo fue color de rosas.
La primera derrota (dura) con Colón pegó duro. Esos puntos luego volvieron por un tema reglamentario. Luego llegó la noche de los incidente que derivó en la suspensión del partido con Cordón y la quita de dos puntos (un parcial identificado por los dirigentes que no merece volver a la cancha).
La racha en cancha era positiva y el equipo peleaba mano a mano con Atenas a pesar de esa quita de puntos. Pero llegó la mala racha, la derrota con Capitol y la salida de Horacio Perdomo de la institución tras 9 años. Llegó un hombre de la casa como Alonso y si bien los resultados no fueron tampoco deslumbrantes, el equipo tenía un buen colchón de puntos y terminó segundo en la fase regular.
Sayago cerró con 19 triunfos y 8 derrotas el año; fue un equipo que apostó al ascenso y merecidamente lo consiguió. Sayago se viste de fiesta, a festejar que la espera será larga.



