Basquet Caliente

Números Calientes: AmeriCup

Uruguay finalizó su actuación en el grupo C de la AmeriCup con saldo positivo de 2 victorias y 1 derrota finalizando en la quinta posición del torneo, obteniendo así la clasificación a los juegos panamericanos de Perú 2019.

El equipo dirigido por Signorelli mostró dentro de la cancha tener una identidad de juego que siempre quiso marcar ante sus rivales, para poder bajar el ritmo de juego y llevarlos a trabajar las ofensivas en el 5 por 5, siendo muy intenso en su primera línea defensiva y cerrando todos los espacios en la pintura.

A su vez, en ofensiva el equipo se basó en lo que generó el tridente Batista-Granger-Fitipaldo, con muchas situaciones de pick and roll entre los dos primeros, más el juego de 1 por 1 de Jayson, el de Batista en el bajo, y la eficacia de Bruno lastimando desde larga distancia.

El goleador Uruguayo del torneo fue Jayson Granger con 20 puntos por partido, finalizando con 44,9% en tiros de cancha, y 81,8% en tiros libres, y además promedió 5 rebotes y 6,7 asistencias. Esteban Batista por su parte anotó 13,7 puntos por encuentro, acertando un 50% en tiros de cancha y 38,5% en libres, y tomó 8,3 rebotes promedio. Por su parte Bruno Fitipaldo anotó 14 puntos por encuentro, con 46,9% en tiros de campo y 66,7% en libres, promediando 4,3 rebotes y 2 asistencias.

En lo que respecta a la eficiencia ofensiva, Uruguay culminó el torneo anotando 93,5 puntos cada 100 posesiones. Lo mejor del equipo celeste se vio en los primeros y terceros cuartos, en los que promedió 111,4, para bajar el promedio en el segundo y el último cuarto a 76,2.
En lo que respecta a la eficiencia defensiva, los dirigidos por Signorelli terminaron el torneo permitiendo a sus rivales anotar 90,1 puntos cada 100 posesiones, lo que da una diferencia de eficiencias positiva a favor de Uruguay (+3,4). En este indicador se observa la misma tendencia que en la eficiencia ofensiva: permitimos un promedio de 65,5 puntos cada 100 posesiones sumando primeros y terceros cuartos, y 116,0 tomando el segundo y el último.

En la lucha por el rebote, Uruguay culminó el torneo tomando 66,7% de los rebotes en su aro y 24,1% de los rebotes en el aro que atacaba. Esto permitió a los rivales tomar 33,3% de los rebotes en el aro uruguayo, aspecto que llevó a recibir 49 puntos de segunda oportunidad en el torneo habiendo anotado únicamente 25. Esta es quizá una de las mayores oportunidades de mejora que tiene el equipo uruguayo.

En los rubros asistencias y pérdidas, Uruguay finalizó con una relación de 1,0 asistencia por cada pelota perdida. Jayson Granger fue líder en este rubro, finalizando el torneo con un promedio de 2,5. A su vez, los celestes terminaron el torneo perdiendo 20,4 pelotas cada 100 posesiones, lo que generó que promediaran 15 pérdidas por partido.

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