Argentina derrotó a Uruguay por 105 a 96 (9) en el primer amistoso internacional por la Copa Río de la Plata. Los dirigidos por Sergio Hernández tuvieron un tercer cuarto letal, con Nicolás Laprovíttola totalmente encendido liderando desde el pick and roll central o jugando el uno por uno, y quebraron el partido sacando hasta 19 de ventaja.
El partido se jugó con gran intensidad y un ritmo de juego rápido, que se vio acelerado en el segundo tiempo. Los dos equipos tuvieron una buena eficiencia ofensiva, con grandes porcentajes y pocas pérdidas. Este rubro fue liderado por Argentina, anotando 135 puntos cada 100 posesiones, mientras que Uruguay anotó 123.
La mayor diferencia entre eficiencias se vio en el segundo cuarto, cuando Uruguay promedió 152 puntos cada 100 posesiones y Argentina 107, para dar una diferencia de 45 a favor del equipo de Hernández. En el tercer cuarto, si bien Argentina brilló, Uruguay consiguió un ataque más efectivo y disminuyó esa diferencia a 31 puntos cada 100 posesiones (186-155).
En ofensiva lo mejor de Argentina se vio en el tercer cuarto, donde para lograr promediar 186 puntos cada 100 posesiones, encestó un 88% (7/8) en dobles y 78% (7/9) en triples. Dicha efectividad generó un altísimo %eFG de 102,9%, porcentaje que es una aproximación de los puntos que se generan por cada lanzamiento, y tiene en cuenta que cada triple genera medio punto más que un doble. Además el equipo de Hernández perdió únicamente 2 pelotas.
Laprovíttola fue clave en el tercero, encestando 4/4 en triples, 2/2 en dobles, con 2 asistencias y 3 faltas recibidas, leyendo bien las ventajas que generaba atacando desde el pick and roll al forzar el cambio defensivo y atacar en varias oportunidades a Cáceres.
En el rubro rebotes Uruguay tomó 23 totales (5 ofensivos) y Argentina 22 (2 ofensivos), lo que marca que Uruguay reboteó mejor en ofensiva, tomando 18% de los rebotes en el aro que atacó contra 8% de su rival. La baja cantidad de rebotes da nota de los altos porcentajes de acierto con los que se jugó el partido.
En lo que refiere a las asistencias sobre pérdidas, Argentina terminó con una relación de 2,57 y Uruguay con 1,57. Ambos equipos tuvieron un punto alto en el tercer cuarto donde consiguieron 4,5 y 4 respectivamente. Jayson Granger se destacó en este rubro logrando 3,3 asistencias por cada pelota que perdió (10 a 3), siendo muy efectivo al asistir a sus compañeros desde su juego vertical. Por otro lado, Uruguay jugó perdiendo 18 pelotas cada 100 posesiones, mientras que Argentina lo hizo perdiendo 14.



