Hebraica Macabi, campeón de la Liga Uruguaya de Basquetbol 2016/2017, jugó 44 partidos en toda la temporada, con un récord de 28 ganados y 16 perdidos. El goleador del equipo fue el MVP de la Liga, Leandro García Morales, promediando 20,9 puntos y 4,2 asistencias por partido. El líder rebotero del equipo fue Jaime Lloreda, quien promedió 10,9 rebotes por juego a los que agregó 13,1 puntos.
Los números de Hebraica reflejan su estilo de juego en esta LUB 2016/2017, estando entre los líderes de la LUB en el ritmo de juego, eficiencia ofensiva, y en puntos de contraataque, y siendo líder absoluto en puntos desde pérdidas.
Ritmo de Juego y Eficiencia Ofensiva
Hebraica Macabi jugó un promedio de 74,5 posesiones por partido, logrando anotar 1,12 puntos por cada pelota que tuvo en su poder. En el Clasificatorio, Macabi encestó 1,08 puntos por posesión, promedio que en Superliga ascendió a 1,17, y en playoff terminó siendo de 1,12.
La identidad de juego del Macabeo pasó en gran parte por jugar un juego vertical, desde el pick and roll con Parodi o García Morales, siendo inteligente en la distribución del balón para aprovechar las ventajas a partir de esa situación.
Sebastián Izaguirre supo aprovechar a la perfección los espacios que generaba este juego con su tiro de tres puntos, con un 43% de acierto, siendo de los líderes de la liga en este rubro.
Además, el Macabeo contó con el aporte de Michael Hicks, jugador capaz de generar su propio juego desde el uno por uno de frente o de espaldas al aro, en quien tuvo una alternativa muy efectiva, y de Jaime Lloreda, que promedió casi 4 rebotes ofensivos con partido y casi 4 puntos de segunda oportunidad.
Eficiencia Defensiva
Hebraica permitió a sus rivales anotar 1,04 puntos por posesión en la LUB, lo cual marca una gran eficiencia defensiva. En playoff este número disminuyó a 1,00, siendo un número por demás destacable.
El Macabeo tuvo una gran intensidad defensiva, con una primera línea que a menudo lograba robar pelotas y correr la cancha cómodamente. Entre Parodi y García Morales promediaron 4 recuperos por partido, colaborando para llevar al equipo a ser líder de la LUB en puntos desde pérdidas con un promedio de 14 por juego.
A su vez, Hebraica anotó 14 puntos de contraataque por partido, siendo de los mejores promedios de la LUB. Este número aumentó en las finales a 17,9, marcando cómo lastimó a Aguada desde las corridas de cancha.
Capacidad Reboteadora
En esta LUB, Hebraica capturó un 71,2% de los rebotes que se generaron en su aro, y un 32,3% de los rebotes en el aro que atacó. Esta capacidad reboteadora de Macabi se vio concentrada en gran forma por Jaime Lloreda, que de esos % tomó un 39% en defensa, y un 13% en ataque.
En playoff Hebraica reboteó bastante mejor en ofensiva, alcanzando tomar un 39% de los rebotes en el aro que atacaba, pero en defensa reboteó un poco menos, tomando un 70,6% en su aro. En este aspecto se nota que jugó la serie final contra un buen reboteador ofensivo como Aguada, bajando a Hebraica a tomar solo un 64,5% de los rebotes en su aro.
Asistencias y pérdidas
Hebraica promedió en la LUB 1,24 asistencias por cada pelota que perdió. Este ratio tuvo su máximo en la Superliga, cuando alcanzó 1,33, para luego bajar en playoff a 1,17.
A su vez, en cuanto a la relación de las pelotas perdidas sobre el total de la cantidad de posesiones, el Macabeo promedió un 19,2% en la LUB, siendo bastante constante en las distintas etapas, pero alcanzando un mínimo de 17,7% en Superliga.



