Biguá brilló en su escenario y le ganó a Trouville por 90-69 (21), en un trámite que dominó de principio a fin y al que le sobraron varios minutos sobre el cierre.
Joaquín Osimani tuvo un arranque soñado. Lideró un parcial de 9-0 con el que el “pato” picó adelante, y mantuvo la renta a lo largo de todo el cuarto, sumándose a Joaquín el muy buen trabajo de Ricardo Glenn, un bastión en la zona pintada una noche más.
El “rojo” reaccionó en el segundo. Ya con el ingreso de Manuel Romero y Hernando Cáceres y sin la presencia de sus extranjeros (Guiddens y Rogers), se logró colcoar a 4 (21-25), pero poco duró. El reingreso desde el banco de Richard Chaney, que puso dos triples consecutivos, mas otro que aportó “Juanchi” Cambón, le dio nuevamente 13 de ventaja al local (34-21), que cerró el primer tiempo con ventaja de 14 (44-30).
Biguá se mostró muy superior a su rival, y en el tercer cuarto mantuvo la intensidad y la buena lectura de juego en ataque, que le permitía encontrar situaciones de ventaja con Nicolás Borsellino en la pintura, para mantener la ventaja y empezar a hacerla definitiva.Pese a un buen pasaje de Reque Newsome, el “rojo” nunca se encontró como equipo, y la reacción se veía cada vez más lejos.
El arranque del último cuarto fue demoledor. Rodrigo Brause calentó la mano, y puso 4/4 en triples para liquidar las acciones sacando 26 de máxima 78-52, con varios minutos de antelación.
Joaquín Osimani con 19 fue el goelador, seguido por Ricardo Glenn con 17, pero contando con 16 puntos tanto de Rodrigo Brause como de Nicolas Borsellino, en lo que fue una noche perfecta de Biguá como equipo.
En Trouville, se destacó únicamente Hernando Cáceres con 25 unidades y en contra partida, una noche muy floja de su dupla foránea, que no vieron acción en el segundo tiempo del encuentro.



