La temporada de Trouville no viene siendo la esperada. El equipo primero sufrió para clasificar a la Súper Liga y ahora se encuentra en el último lugar habiendo ganado sólo uno de los seis partidos en la segunda fase.
Si bien a lo largo del año las lesiones estuvieron a la orden del día (Izuibejeres, Young y Musa) el juego colectivo está muy lejos de ser el esperado y a nivel individual varios están en el debe.
Es por eso que Trouville tomó la determinación de cortar a Kevin Young quien nunca llegó a estar 100% en lo físico tras su lesión en el mes de noviembre. De hecho en lo previo al juego ante Malvín había estado en duda por un golpe sufrido la noche anterior en el muslo que no lo dejó jugar con comodidad. Tras una charla entre el cuerpo técnico, el jugador y la directiva se llegó al acuerdo de cortar el contrato. Esta temporada el interno nunca llegó a repetir lo que hizo en sus primeros años en Uruguay (primero en Biguá y luego con Trouville) y lo físico tuvo mucho que ver. Ya la temporada pasada su rendimiento había mermado, pero ahora el mismo decreció al punto que se decidió rescindir el contrato.
En 15 partidos, el pivot promedió 11.6 puntos y 8 rebotes, estando lejos de lo que se esperaba de él. Young ya fue cortado y ahora Trouville espera por la llegada de un nuevo extranjero, por más que todo indica que el viernes ante Hebraica sólo tendrá un foráneo en cancha.



