Uruguay reaccionó, llegó a darlo vuelta, pero Bahamas se llevó un punto enorme
La Celeste cayó 103-94 en el Antel Arena después de remontar 17 puntos y pasar al frente en el último cuarto. Joaquín Rodríguez fue enorme con 30, pero Buddy Hield y Domnick Bridgewater terminaron inclinando una noche clave para la clasificación.
Uruguay
Bahamas
Joaquín Rodríguez
Buddy Hield
Uruguay tuvo una noche que pasó de la preocupación a la ilusión y terminó en frustración. La selección cayó 103-94 frente a Bahamas en el Antel Arena por el comienzo de la segunda ronda de las Eliminatorias rumbo al Mundial de Catar 2027 y dejó escapar una oportunidad importante de aumentar la distancia sobre uno de sus perseguidores directos.
El equipo de Gerardo Jauri estuvo 17 puntos abajo durante el segundo cuarto, reaccionó empujado por el Antel Arena, llegó a pasar al frente a poco más de cinco minutos del final y entró definitivamente en partido cuando todo parecía encaminado para Bahamas.
Pero en el tramo decisivo pesaron la jerarquía de Buddy Hield, la conducción de Domnick Bridgewater, la enorme diferencia de porcentajes desde los 6.75 y dos situaciones disciplinarias que dejaron a Uruguay sin Santiago Vescovi y Joaquín Rodríguez cuando la pelota más quemaba.
El resultado fue un 103-94 doloroso. No definitivo, porque Uruguay continúa en zona de clasificación, pero sí lo suficientemente importante como para aumentar considerablemente el valor del próximo compromiso frente a Puerto Rico.
Bahamas salió dispuesto a imponer su ritmo
El comienzo mostró rápidamente cuál sería el principal problema para Uruguay. Bahamas quiso correr, tomar tiros en los primeros segundos y utilizar el talento individual de Buddy Hield para jugar a una velocidad muy superior.
Los visitantes abrieron 8-0 en apenas 80 segundos y obligaron a la Celeste a reaccionar prácticamente desde el salto inicial.
Uruguay consiguió hacerlo desde la defensa. Jauri movió rápidamente la rotación, probó diferentes emparejamientos y encontró buenos minutos con una zona que consiguió frenar parcialmente el vértigo bahameño.
Santiago Vescovi fue quien mejor interpretó ofensivamente ese primer tramo. Atacó verticalmente, generó desde el dribbling y terminó el cuarto con siete puntos.
Bahamas, sin embargo, cerró los primeros diez minutos 23-20 arriba.
El gran problema apareció en el segundo cuarto
El partido se quebró por primera vez después del primer descanso.
Domnick Bridgewater empezó a controlar el pick and roll, Isaiah Mobley castigó desde diferentes zonas y Bahamas consiguió transformar recuperaciones y rebotes en ataques rápidos.
Uruguay perdió orden ofensivo, abusó durante algunos minutos del tiro exterior y comenzó a sufrir cada pérdida.
La diferencia llegó a 17 puntos: 45-28.
Bahamas llegó a sacar 17 puntos y estuvo al frente durante casi 38 de los 40 minutos. Uruguay tuvo que construir prácticamente todo el partido desde atrás.
Cuando el Antel Arena empezaba a preocuparse apareció la primera gran reacción celeste.
Joaquín Taboada elevó muchísimo la intensidad defensiva sobre Hield, Uruguay logró ensuciar el partido y dejó de permitir que Bahamas pudiera jugar con tanta comodidad.
La recompensa llegó en el último minuto del primer tiempo: tres triples consecutivos, incluido uno de Vescovi con falta sobre la bocina, redujeron drásticamente la diferencia.
De estar 17 abajo, Uruguay se fue al descanso solamente seis puntos detrás: 54-48.
La evolución del marcador
Uruguay cambió el partido desde la energía
La Celeste regresó del descanso manteniendo la agresividad defensiva. Joaquín Taboada siguió siendo importante en esa tarea y Martín Rojas, pese a llegar al encuentro con una lesión en una mano, aportó minutos de enorme energía.
El partido también empezó a calentarse.
Gerardo Jauri recibió dos faltas técnicas luego de protestar decisiones arbitrales y fue descalificado, por lo que Nicolás Mazzarino quedó a cargo del equipo durante el resto de la noche.
Uruguay siguió compitiendo.
Bruno Fitipaldo comenzó a encontrar puntos y generación, Vescovi mantuvo su capacidad para romper la primera línea y Joaquín Rodríguez fue creciendo hasta transformarse en el principal protagonista ofensivo celeste.
Bahamas siempre encontró alguna respuesta. Un triple de Hield cerró el tercer período 75-68 y volvió a colocar siete puntos entre ambos.
Joaquín Rodríguez puso al Antel Arena de pie
El último cuarto mostró la mejor versión ofensiva de Uruguay.
Vescovi volvió a ingresar con enorme agresividad, Martín Rojas acompañó desde la movilidad y Joaquín Rodríguez tomó definitivamente la responsabilidad.
El escolta atacó el aro, convirtió desde afuera y empezó a jugar cada posesión como si fuera la última.
A falta de 5:33, Rodríguez clavó un triple y Uruguay pasó 83-82.
Después de haber estado 17 puntos abajo, la Celeste tenía el partido en sus manos.
Entonces apareció Buddy Hield
Bahamas tenía en cancha al jugador con mayor jerarquía individual del partido y Hield terminó demostrando por qué acumula más de 700 encuentros en la NBA.
Cuando Uruguay pasó al frente, el escolta asumió.
Bahamas recuperó inmediatamente la ventaja y volvió a escaparse 90-85 a falta de poco más de cuatro minutos.
Uruguay no se rindió. Rodríguez siguió atacando y el local volvió a colocarse a solamente dos puntos.
Pero el partido entró entonces en su momento más polémico y determinante.
Dos bajas que pesaron en el cierre
A falta de 1:37, Santiago Vescovi recibió su quinta falta intentando defender a Bridgewater y quedó afuera del encuentro.
La decisión generó protestas y Joaquín Rodríguez terminó recibiendo su segunda falta técnica, por lo que también debió abandonar la cancha.
Uruguay perdió prácticamente en la misma secuencia a sus dos principales generadores de la segunda mitad.
Bahamas convirtió los libres y Bridgewater terminó de romper la resistencia celeste con una penetración que puso el 99-92 cuando restaba poco más de un minuto.
Un posterior triple de Mobley terminó de cerrar definitivamente la noche.
Las claves de la derrota
El triple
Bahamas convirtió 46,4% desde los 6.75. Uruguay terminó con apenas 28,6%. En un partido de nueve puntos de diferencia, esa brecha fue enorme.
Correr desde atrás
La Celeste tuvo que gastar muchísima energía para remontar una máxima de 17 puntos y recién pudo pasar al frente durante el último cuarto.
Las descalificaciones
Jauri salió por dos técnicas y Rodríguez sufrió el mismo destino en el cierre, justo después de que Vescovi quedara eliminado por cinco faltas.
Los números que explican el partido
54%
Bahamas en tiros de campo, contra 47% de Uruguay.
46,4%
La efectividad bahameña de tres puntos. Uruguay lanzó 28,6%.
37:49
El tiempo total que Bahamas estuvo adelante en el marcador.
La estadística explica buena parte de la noche. Bahamas convirtió 60% de sus dobles y 46,4% de sus triples, porcentajes difíciles de soportar incluso para una ofensiva uruguaya que terminó anotando 94 puntos.
Uruguay produjo 58,1% de dos, una cifra muy buena, pero no consiguió acompañarla desde el perímetro.
La selección necesitó volumen y carácter para mantenerse dentro de un partido en el que su rival fue mucho más eficiente.
Joaquín Rodríguez, otra actuación de jerarquía
30 puntos · Goleador de Uruguay
17 puntos · Verticalidad y generación
28 puntos · 7 rebotes
25 puntos · 9 asistencias
Rodríguez fue el corazón de la remontada. Anotó 30 puntos y tomó responsabilidades cuando el partido empezó a jugarse posesión a posesión.
Vescovi lo acompañó con 17 y fue fundamental tanto en la reacción antes del descanso como durante el último período.
Bahamas tuvo dos respuestas de enorme nivel. Hield lideró el goleo con 28 y Bridgewater terminó siendo prácticamente igual de determinante desde su capacidad para romper y asistir.
Una oportunidad que duele
El partido era especialmente importante por la situación de la tabla.
Uruguay había llegado a la segunda ronda con récord 5-1, detrás solamente de Canadá y con una ventaja considerable sobre Bahamas, Puerto Rico y Panamá.
Ganar significaba colocar todavía más distancia frente a un rival directo.
La derrota produjo exactamente lo contrario.
Uruguay quedó con marca 5-2 y ocupa el tercer lugar del Grupo F, todavía dentro de los puestos que entregan clasificación directa. Argentina quedó 6-1, Canadá continúa en la zona superior y Bahamas mejoró a 3-4.
Nada está perdido. La Celeste sigue dependiendo de sí misma y conserva una posición favorable.
Pero el margen quedó un poco más corto.
Los tres primeros del Grupo F obtendrán un boleto directo al Mundial de Catar 2027. Además, el mejor cuarto entre los dos grupos de la segunda ronda también conseguirá la clasificación.
Puerto Rico pasa a ser una final
Uruguay tendrá muy poco tiempo para lamentarse.
El lunes 31 de agosto volverá a jugar en el Antel Arena, esta vez frente a Puerto Rico, otro adversario directo dentro de la pelea por los puestos mundialistas.
Puerto Rico llega desde una derrota 89-75 frente a Argentina y quedó con récord 2-5.
Para Uruguay, ganar ese encuentro significaría recuperar inmediatamente el terreno perdido y mantener una diferencia importante sobre uno de los equipos que intenta alcanzarlo.
También será una prueba emocional.
La Celeste demostró frente a Bahamas que puede reaccionar, competir incluso desde 17 abajo y generar suficiente ofensiva como para anotar 94 puntos. Ahora deberá corregir aquello que terminó costándole demasiado: el control del ritmo, la defensa del perímetro y la gestión de un partido que por momentos se salió del terreno estrictamente basquetbolístico.
Un homenaje que recordó por qué importa tanto
El entretiempo tuvo además un momento cargado de simbolismo.
La Federación Uruguaya homenajeó a integrantes de la generación que disputó el Mundial de España 1986, la última selección uruguaya que consiguió jugar una Copa del Mundo, y que además había tenido representación en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984.
Cuarenta años después, el objetivo vuelve a estar sobre la mesa.
Por eso cada partido de esta segunda ronda pesa mucho más que una victoria o una derrota aislada.
Uruguay está intentando volver a un lugar al que no llega desde hace cuatro décadas.
Conclusión: Uruguay cayó 103-94 ante Bahamas en el Antel Arena y dejó escapar una oportunidad importante de aumentar su ventaja en la carrera hacia el Mundial 2027. La Celeste remontó 17 puntos, llegó a pasar 83-82 en el último cuarto y tuvo a Joaquín Rodríguez como figura con 30 unidades, pero Buddy Hield, Domnick Bridgewater, la efectividad exterior visitante y las bajas de Vescovi y Rodríguez en el cierre terminaron inclinando la noche. Uruguay sigue tercero y en zona de clasificación directa. El lunes, frente a Puerto Rico, tendrá una oportunidad inmediata para responder.




