Basquet Caliente

julio 1, 2024

Internacional

«Jugar la ACB es un logro increíble»

Joaquín Rodríguez habló con el equipo de Puro Básquetbol de Sport 890 tras confirmarse un gran paso en su carrera al llegar a Casademont Zaragoza, club que compite en Liga ACB. Sus días en Uruguay: «Ahora estoy en Montevideo disfrutando en familia; como tuvimos a Bautista hace poco, vinieron todos los de Mercedes para acá, si llegaba al país yo sólo ellos no venían (entre risas). Ahora voy a entrenar con el “Cone” Bessio y los fines de semana iré para allá a visitar mi ciudad. Mi hijo cumple tres meses, su nacimiento fue una felicidad increíble y nos cambió la vida. Por suerte es un santo, porque nos decían que al ser papá no podes dormir y nos preocupaba el desarrollo del final de la temporada, pero lo estamos disfrutando mucho con mi mujer. Está toda la familia como loca con Bauti» Ver desde lejos al Aguada campeón: «Lo seguí mucho, me complicaba el tema del horario pero miré los partidos. Estoy muy contento por la gente, se lo merecen. Le hace bien al básquetbol uruguayo que Aguada llegue a las finales, es hermoso ver el Antel Arena lleno y me trajo muchos recuerdos. Es una felicidad enorme» Su llegada al Betis de España: «Fue una temporada muy linda pero muy rara, viví todo tipo de situaciones. Cuando salí de Obras el tema del pasaporte era un problema porque iba a demorar. Con las ofertas desde allá llegaban preguntas de cuándo iba a estar listo para jugar, pero nosotros no sabíamos el tiempo. El Betis por suerte accedió a esperar, y si tenía que perderme un par de partidos no pasaba nada. Al equipo recién lo había comprado un inversor mexicano, con la idea de volver a la Liga ACB, porque está acostumbrado al primer nivel y tenía que estar ahí. Entrenar con el equipo pero no jugar es raro, porque se extendió el tema del pasaporte y no estuvo bueno» Además añadió: «Cuando pude formar parte de los partidos justo los mexicanos pusieron dinero, salieron tarde al mercado y empezaron a hacer cambios sobre la marcha. El inicio de la temporada fue feo, tal que cambiamos de entrenador y recién ahí nos acomodamos. Agarré ritmo haciendo mi juego mientras que pasaban muchos cambios de jugadores, alrededor de 21 formamos el plantel. En un momento tuvimos un equipazo, que le peleábamos a todos los de arriba y al final estuvimos cerca, pero el final era esperable, porque el mexicano desapareció y Betis quedó sin plata. Fue un lío. Pero el año fue bueno, dimos todo lo que teníamos» Su rol en el plantel: «Fue cambiando constantemente. Al principio era nuevo y mi responsabilidad era defensiva; el equipo venía mal y defensivamente éramos un desastre, el entrenador sabía que esa no era mi función ideal pero me pidió que marque. Me dijo que me queme las piernas defendiendo. Cuando se fue Frazier tuve un rol más importante en ofensiva, con la pelota en mano más tiempo. Yo creo que salió bien, al final de la temporada teníamos que ganar once de trece partidos para entrar a playoffs y ganamos los once, fue una locura. Cuando el equipo estaba mal me encargué de asumir las pelotas en los finales cerrados, me gusta eso, y pude ayudar a que entremos a playoffs. La gente nos tomó cariño» La importancia del equipo en la ciudad: «Antes de llamarse Betis era el que representaba a la ciudad de Sevilla, luego lo compraron y la afición, por el tema del fútbol, se dividió. Al principio no nos apoyaban tanto, había muchas críticas. Después de que la remamos y sacamos el cuadro adelante sí nos empezaron a reconocer esa garra y esfuerzo. Viví momentos increíbles, les encanta el básquetbol y son muy apasionados. Aún no conozco Zaragoza pero las cosas las mandé en un camión y la mudanza está lista» Un gran paso en su carrera: «Mi sueño era llegar a la ACB, además pensaba que la LEB Oro no tenía tanto nivel. Cuando llegué al Betis me di cuenta que los españoles respetan muchísimo esa liga. Saben que no es fácil jugar ahí, los jóvenes van seguido a esa categoría para mostrarse y es muy competitiva. El Zaragoza quiere competir y a futuro pelear cosas grandes, por eso me convencieron» El plantel de su nuevo equipo: «Están buscando un interno muy bueno pero el perímetro ya está completo. Hay un base de la selección de Italia y otro de Canadá. Hay jugadores importantes y con experiencia en la ACB. La idea es armar algo lindo y competir a futuro. Estuve en contacto con el jefe de equipo pero con el entrenador no» La ficha cae de a poco: «Fue todo muy rápido. Estuve jugando un año en España y ahora ya pude llegar a jugar la ACB. Hay muchísimos jugadores que quieren jugarla. Es una felicidad enorme, pero tengo que prepararme para hacerlo bien ahí. Con estar ahí ya lo siento un logro increíble» La similitud con la carrera de Fitipaldo: «Me fui un poco más joven en Argentina pero me quedé más años que él. La carrera de Bruno es increíble, tengo que perseguir eso que hizo que le vaya bien. No es fácil para los uruguayos, me pasaba que allá piensan que jugamos con pico y pala, pero acá hay nivel y buen básquetbol. Los españoles te hablan de Esteban y Bruno, ellos ahora confían en nosotros por la puerta que abrieron ellos» Qué le recomienda a los jóvenes uruguayos: «Cada caso es distinto. Jugar en Aguada y tener buenos minutos es muy difícil. Tener minutos de calidad siendo joven en Uruguay es complicado. Cuando fui a Argentina fue porque ellos realmente confiaban en mí, independientemente de cómo rindiera ellos apostaban a un proyecto, me iban a dar minutos igual. Recomiendo que los jugadores salgan del país, afuera crecí mucho. Por ahí Argentina ya no es la misma liga que cuando yo estaba por el tema económico, y ahora los extranjeros no

Liga Uruguaya

«Seguir en Aguada fue la decisión correcta»

Agustín Zuvich pasó por los estudios de Puro Básquetbol de Sport 890 tras coronarse campeón con Aguada, donde habló de lo deportivo, lo mental y lo que vivió durante su sanción. ¿Qué se siente ser campeón?: «No es lo mismo ser campeón siendo sub 23 que siendo ficha, porque ya soy más importante en la rotación y con el equipo. Se valora de otra manera y por eso es el más especial» Jugar en Aguada, una experiencia diferente: «Lo que me pasó con Peñarol y Nacional fue que si bien hay mucha gente, sus hinchas son más hinchas de los colores que del deporte. Si bien por supuesto que hay del deporte, hay muchos que van a alentar porque es Peñarol o porque es Nacional. El de Aguada sabe de básquetbol en general, me pasó que es una sensación diferente. Cortizas me pasó un video en el que yo cortinaba a dos al mismo tiempo y dejaba solo a Rudd para una bandeja, capaz el que no sabe de eso no lo ve» El conformar un plantel con grandes aspiraciones: «Desde que arreglé seguir con Aguada me di cuenta que había sido la decisión correcta, porque a los días que yo renuevo cierran a Donald. Una cosa es estar en un equipo popular bien armado, pero cuando estás a media tabla al hincha no le sirve. No tengo nada que decir con la gente de Aguada la temporada pasada pero sí vi cosas de cerca con compañeros. En esta que pasó recién, cuando arreglan los compañeros que tuve, uno en el interior sabía que estaba para campeón» Ganar de visita en el Palacio, un golpe duro: «Ganar el primero en las finales era la vida, significaba sacarle la localía. Imaginate que perdíamos el primer partido, después íbamos a jugar con nuestra gente y que también la presión iba a ser para nosotros. Victor en ese partido -en el segundo-, dijo que no se la dieran más porque estaba fuera del partido. Cuando yo me lastimé el tobillo se sorprendió que ahí se la quisieran pasar, pero es su esencia. Habla bien como plantel y cuerpo técnico de cómo nos relacionamos con él, es una persona ganadora y nos adaptamos a él» Ser buen equipo no significa eludir tropiezos: «Si bien teníamos equipo para campeón, no significaba que fuéramos a ser campeones invictos. Ahí sale la fortaleza del equipo para salir a flote. Yo miraba a mis compañeros y me sentía tranquilo, no achicamos nunca. Además tampoco quería que cortaran a Cortizas, y hasta él manejó bien la presión. En un equipo para campeón no hay paciencia, y aunque ganamos el clásico sobre el final, se sintió también que casi lo perdimos. Uno quiere siempre la perfección, me hubiera encantado ganar las finales 4-0 sin ir al Antel Arena. Muchos preguntan si no hubiera estado bueno que haya más finales, pero para mí ni loco, eso significaba darle una vida más a Peñarol. Cuanto antes saliéramos campeones mejor. Había muchas chances de ir a siete partidos por la paridad, pero les ganamos en el juego mental y cerrarlos mejor» El entretiempo luego de su peor primera mitad de la temporada: «Sinceramente me costó, no salí ni a calentar porque me quedé llorando del enojo. No jugaba una final hace cinco años y no la podía disfrutar, se me fue la cabeza totalmente. Yo voy al psicólogo, y me apoyo también en mi pareja, y ahí en el vestuario agarré el teléfono y les escribí. Entre los dos me ayudaron, pero también hubo alguien que me liberó, y fue Rudd, que me dijo “Agus esto es básquetbol, te quedan veinte minutos, disfrutalo”. Me desbloqueó para el resto de la serie. Estuve ocho meses conviviendo con él y recién lo pude entender en esos veinte segundos en privado juntos. Hice el click» Cómo lidiar con la frustración: «Con el tema de estar frustrado yo sabía que necesitaba escuchar ciertas palabras, me pasa con mi psicólogo mismo que a veces ni voy porque pienso que puedo solo. Estas dos personas me conocen y saben por dónde entrarme, estaba en el mejor lugar para estar en el básquetbol y no lo podía disfrutar, fue necesario hablar con ellos. Dutra me habló mal y cuando yo le respondí preguntando qué pasaba si yo le hablaba igual nos cobró técnico al banco, por suerte porque hubiera sido mi cuarta falta. Pero con él ya vamos a hablar también como profesionales. Valoro lo que hizo Cortizas de dejarme en cancha, me pasó de ver que cuando los demás andaban regular no los sacaran y a mí sí. Pero en esta oportunidad lo valoré mucho» En qué aspectos de juego considera que ha crecido: «En cuanto a la defensa siempre me sentí bien, pero en ofensiva mejoré la confianza en el Metro con Atenas. En Aguada sabía que iba a ser diferente por el tipo de equipo que se había armado, de hecho me sentí chico alrededor de mis compañeros, me faltaba confianza. Me mostraron videos de que cuando agarraba un rebote en ataque la abría a mis compañeros, nunca intentaba atacar el aro. Me pasó con Giorgetti, que él se cayó y yo ni me di cuenta de que tenía el aro para mi solo, la pasé. Mejoré psicológicamente y en las finales estuve con la confianza alta. Espero seguir así» La importancia del psicólogo: «Él es siempre el mismo, desde la sanción lo implementé bastante para que me acompañe cada temporada. Cuando hay un roce en el plantel o temas de tiempo de juego él me da una mano. Te hace ver cosas que vos como jugador no ves por entrar en el pozo negativo. Me ayuda en la concentración, por ejemplo para tirar libres, mejoré muchísimo con él. Hasta el triple estuve trabajando con él, por lo que es la confianza. Con el tiempo seguiré mejorando la carta de recursos» El golpe de la sanción: «Fue cuando tenía 23 años o casi 24. Me sancionaron

Liga Uruguaya

Mago fusionado

Defensor Sporting confirmó a Juan Andrés Galletto como su cuarta ficha mayor para la próxima Liga Uruguaya. El base continuará jugando en la máxima divisional de nuestro país pero cambiará de equipo. Tras haber vestido la camiseta de Cordón, el salteño ocupará el puesto que dejó libre Nicolás Pereyra y será fusionado. En la última temporada promedió promedió 7.4 puntos, 1.5 rebotes y 1.1 asistencias por encuentro. Actualmente defiende a Capitol en la Liga de Ascenso y -si bien ocupa lugar de ficha innominada- está siendo uno de los nacionales más destacados en el certamen. En 37.4 minutos por partido, Galletto promedia 21.3 puntos y 5.8 asistencias. Se suma a Facundo Terra, Federico Soto y Theo Metzger como fichas mayores del equipo que seguirá teniendo a Gonzalo Fernández como entrenador. A su vez, Andriy Grytsak repetirá como extranjero y se trabaja por la continuidad de Malik Curry.

Internacional

Serie igualada

Ciclista Olímpico volvió a vencer a Instituto e igualó la serie semifinal. Nicola Pomoli fue la figura con treinta y tres puntos. El próximo miércoles en Córdoba se definirá el clasificado a la final. El primer tiempo condenó al equipo de Pomoli que con un flojo comienzo sentenció el partido. Sufrio un 45-33 en la primera mitad que no pudo remontar luego. F. Aguerre fue el destacado del ganador con 18 unidades. Nicola Pomoli fue la gran figura de su equipo y goleador del partido tras finalizar en 34 minutos con 33 puntos, 8 rebotes, 2 asistencias y 2 recuperos (valoración 33). El miércoles 3/7 será el quinto y último punto de la serie donde se definirá el pasaje a la final. En la misma se medirán ante Quimsa (2) o Boca (2) quién mañana martes jugarán el partido decisivo.