
Dominio absoluto
Peñarol venció de punta a punta a Defensor Sporting y se metió en la final del torneo. El Carbonero se repuso del 1-2 en la serie y con un perfecto quinto partido selló el pasaje finalista. Los diez primeros minutos Aurinegros eran perfectos, tanto en ataque como en defensa. Una defensa zonal complicó a Defensor (2/11 en triples); la fluidez ofensiva iba a ser una constante para que Peñarol se vaya 16 adelante al primer descanso (30-14). Varió los métodos de anotación, primero con Vargas en la pintura y luego con Granger desde el tiro exterior. Sporting en cambió sufrió mucho para llegar al gol, defendió de la inspiración fugaz de Curry y algo de los otros perímetrales. Su principal problema fue defensivo, donde en diez minutos permitió 30 puntos, algo poco habitual en el equipo de Fernandez. Curry seguía siendo amo y señor de un perdido Defensor; el trabajo ofensivo de Malik contagiaba y permitía de a poco comenzar a bajar la diferencia. Peñarol igualmente en el cierre por momentos hilvanaba buenas decisiones en ataque. Vargas en la pintura seguía haciendo la diferencia, Serres y Washington lo secundaban de gran forma para un impresionante parcial de cierre de tiempo. El Carbonero llegaba a tener una máxima de 20 puntos a segundos del cierre, para finalmente irse al entretiempo 51-34 tras un triple de Massa sobre la bocina. Los principales problemas del Fusionado eran defensivos, en ningún momento de los veinte minutos iniciales fue intenso; a ello se le sumó el mal partido que llevaba Kayo Goncalvez (0 puntos, 0/8 en TC) para encarar cuesta arriba la segunda mitad. El arranque del complemento era a sintonía de lo que había sido el cierre de la primera mitad. Peñarol seguía metiendo la bola de afuera, Washington se volvía un hombre importante en ofensiva dejando al Aurinegro +24 (65-41). De a poco el equipo Fusionado, ajustó las clavijas en ambos lados de la cancha e intentó emprender la reacción. Un 9-0 del Decano de la mano de los extranjeros le daba esperanza al equipo que se ponía a quince. En el desenlace del cuarto iban y venía, Peñarol se ponía nuevamente por encima de los 20 de renta pero gracias a los aislados triples de Massa y Grytsak el partido quedaba 75-57 a diez minutos del final. En ningún momento pudo ponerse n partido el Fusionado, ni siquiera intentarlo. El parcial de 12-2 de los primeros minutos terminaría siendo lapidario, ya que en ningún momento luego de ello ni siquiera pudo quedar a una bola de diferencia. El equipo de Signorelli manejó hasta una máxima de 37 puntos (103-66) la cual sería la diferencia y score final. Muchos puntos altos en el equipo finalista, Granger en la conducción, Vargas y Washington respondieron con creces en un equipo que tuvo a siete jugadores con doble dígito anotador. MVP: Jy’lan Washington El extranjero jugó su mejor partido de la serie, en 22 minutos aportó 17 puntos, 11 rebotes y 1 asistencia para liderar al Carbonero a la final. ESTADÍSTICAS Por cuartos: Peñarol 30-14, 51-34, 75-57, 103-66 Jueces: A. Bartel, A. Laulhe, J. Dutra ESTADÍSTICAS GALERÍA MARCOS FERREIRA

