Basquet Caliente

junio 17, 2022

«Estamos muy ilusionados»

Esteban Batista habló antes de comenzar los entrenamientos con la Selección para los partidos contra Brasil y Chile. Consultado sobre como espera el Antel Arena para los próximos encuentros dijo: «Estoy contento de estar en el equipo y vamos a tratar de hacer lo mejor posible porque es una gran fiesta para el básquetbol tener estos partidos en casa. Queremos lograr los objetivos, estamos muy ilusionados».  Respecto a la importancia de estos dos partidos comentó: «Para nosotros es la vida, porque en la segunda fase los rivales son más fuertes. Aprendimos la lección de las otras Eliminatorias, que nos faltó un poquito para lograr la clasificación. Jugamos contra un rival muy bueno, Brasil es una gran selección y no nos va a regalar nada».  El interno también reflexionó sobre la conformación del plantel uruguayo: «Es fundamental tener a todos por el tiempo que se da esto. Estamos con muchas expectativas y con alegría de poder contar con casi todo el plantel, nos falta Mathías, pero tenemos mucha ilusión porque vamos con lo mejor que tenemos». Sobre su preparación individual, Batista dijo: «Me vengo preparando porque son partidos muy importantes, y durante el receso uno tiene que meterle a todo lo que pueda porque no tiene el entrenamiento diario. Hay que cuidarse porque estos partidos son del máximo nivel».

«Estar con nuestra gente va a ser tremendo»

Santiago Vescovi habló previo al arranque de los entrenamientos con la Selección para la tercera ventana de las Eliminatorias. La figura de los Tennessee Volunteers expresó: «La verdad que da mucha ilusión, estar con todo el equipo va a ayudar mucho y estar con nuestra gente va a ser tremendo». Vescovi recordó cuando participó en el Elite Team en el Antel Arena, meses antes de dar un gran salto en su carrera: «Yo ahí todavía estaba en la academia, no estaba en la universidad y ahora ya voy para un cuarto año. Mi vida dio totalmente un cambio y estoy contento de todos los cambios que se dieron». Sobre Brasil dijo: «Sabíamos que iban a traer un cuadro fuerte, pero como equipo podemos competir contra cualquiera, se demostró en Canadá, y al estar juntos tirando para el mismo lado tendremos chances». El base también habló acerca del potente perímetro uruguayo y la posibilidad de jugar todos juntos: «No se ha hablado todavía, no he charlado con Rubén de los partidos. Nosotros vamos a intentar ganar y vamos a hacer lo que sea para ello, ya sea jugar con cuatro chicos o jugar con gente grande. Eso queda en las manos de los entrenadores y estoy tranquilo que van a hacer el trabajo bien». Por último, el oriundo de Bohemios reflexionó sobre su decisión de retornar a Tennessee para su último año universitario: «Sinceramente no estuve tan nervioso con el tema de la decisión, sabía que cualquiera de las opciones iban a ser para el bien mío. Por suerte tuve la posibilidad de elegir y estoy contento con ello, no miro para atrás».

La dinastía continúa

Golden State Warriors venció 103-90 (13) a Boston Celtics y se consagró campeón de la NBA por cuarta vez en las últimas ocho temporadas. Stephen Curry ganó su primer MVP de las Finales. Juego seis de las finales con los Warriors a uno del título. El arranque fue todo de los Celtics, quienes pusieron un 14-2 en los primeros cinco minutos de juego gracias a una defensa intensa y buenos números de tres puntos. Golden State no se dejó vencer por dicho parcial, y poco a poco fue recortando el déficit hasta lograr ponerse adelante e irse con ventaja de cinco al finalizar el cuarto. En el segundo chico siguió la intensidad de Warriors como protagonista. La balanza se inclinó por completo para los de la bahía, que pusieron un 30-10 para quedar cómodamente como líderes. Boston se quedó sin reacción. Tatum desapareció por completo y los triples dejaron de caer. Con ese panorama los verdes se fueron al descanso en un pozo de 15 puntos, 39-54. La segunda mitad aparentó ser competitiva durante algunos pasajes del tercer cuarto y el inicio del último, pero los de Kerr siempre encontraban la forma de frenar la reacción celta con triples o ataques agresivos al aro. Steph Curry tuvo una gran segunda mitad dónde controló el tiempo de juego como quiso, y encestó de todos los ángulos posibles. El chef terminó con 34 unidades y fue goleador. De esa manera los Warriors se volvieron a consagrar campeones de la NBA, tras dos temporadas «de reposo», donde se dedicaron a construir talento joven y recuperase físicamente. Steph Curry fue nombrado MVP de las Finales por primera vez en su carrera con un promedio de 31.2 puntos, 6 rebotes, 5 asistencias, en 48% en tiros de campo y 43.7% de tres puntos.