Una nueva ilusión
Comienza una nueva Liga Uruguaya y con ella la ilusión de 13 equipos que intentarán cumplir su objetivo, en un torneo que ha perdido alguna de sus figuras, pero que tiene el regreso estelar de Esteban Batista a nuestro medio. El cosquilleo que debe sentir el hincha, es el mismo que seguramente sentimos nosotros antes de comenzar cada LUB. Cada inicio genera la expectativa de que el círculo de privilegio de nuestro básquetbol nos regale un torneo parejo, atractivo y crezca en lo deportivo, ya que siempre la competencia interna es el fiel reflejo del básquetbol de un país. La paridad en principio es algo que parece asegurado, ya que a diferencia del año anterior, no hay dos candidatos claros, como lo eran Hebraica Macabi y Defensor Sporting. Para esta Liga, Hebraica Macabi, que mantiene una base del equipo bicampeón, más allá de perder a Luciano Parodi, volverá a ser protagonista y peleará por ser el primero en lograr el tri, con un proceso que continúa con Leo Zylbersztein a la cabeza. Además del Macabeo, Malvín, con la incorporación de Cabot se potenció y vuelve a ser uno de los aspirantes al título, con un equipo donde Pablo López ya desde su confección prioriza la intensidad defensiva. Entre los candidatos a pelear por el título, sin dudas debemos colocar a Aguada, que llega de ser finalista el año anterior y buscará repetir, perdiendo algunas piezas claves de lo que fuera su muy buena campaña, viendo como el Hechicero Cabrera acopla las nuevas figuras. Luego de estos tres equipos, veo un lote bastante grande en busca primero de concretar su lugar entre los 8 primeros y porque no, peleando posteriormente por un lugar en semifinales. Welcome con el regreso de Esteban, Defensor Sporting y su nueva apuesta con un DT joven como Álvaro Ponce, Urunday Universitario manteniendo una base de años anteriores, Goes con buenas fichas nacionales que deberá rodear con buenos extranjeros, Trouville con un plantel con muchas figuras jóvenes y Biguá, que reclutó al Pica Aguiar para sumarle experiencia a un plantel de buena temporada anterior. Todos estos equipos están aptos para pelear escalar posiciones, mucho dependerá de la química que puedan generar los entrenadores en sus planteles y como insertan a los extranjeros en el funcionamiento global. Tal vez Nacional, Olimpia, Larre Borges y Bohemios, sean los planteles que en lo previo parten por debajo del resto en cuanto a apuesta económica, pero la primera fase es larga y donde se logren amalgamar de buena forma o encuentren extranjeros que den el salto de calidad, pueden soñar temprano con lograr su objetivo de zafar del descenso sin necesidad de jugar la ronda permanencia. La juventud que avanza El sistema de disputa de esta Liga Uruguaya es a mí entender el más justo, con una primera fase donde en dos ruedas se define el objetivo por el cual cada equipo va a pelear hasta el final de la temporada. Era muy injusto que los clubes en apenas 12 partidos se jugaran su suerte, algo que en muchos casos resultaba un castigo por algunos contratiempos como lesiones, suspensiones, malas preparaciones por tener jugadores afectados al Metro o incluso un comienzo dubitativo, que te podía mandar rápidamente a jugar por el descenso. Además de la justicia deportiva, lo más importante es que vamos a tener la posibilidad de ver a muchos más juveniles en cancha, lo que no quiere decir que sean figuras. El hecho de que sea una primera fase a dos ruedas, permitirá que los Pierino Rüsch, los Emiliano Serres, los Hernán Álvarez, los Federico Miller, los Mayora-Massa-Soto, los Cabillón, puedan tener más minutos, debido a que los jugadores grandes van a tener que regular su energía y eso dará especio a las nuevas generaciones. De ellos dependerá ganarse minutos de calidad en la rotación para la definición, pero el hecho de que no exista la necesidad imperiosa de ganar en cada partido de la primera rueda, le dará oportunidades a muchos más jóvenes, que disfrutaremos y seguramente sean el futuro de nuestro básquetbol.