Basquet Caliente

agosto 25, 2017

Cerca de volver a jugar juntos

Hicieron su carrera juntos, se conocieron en Biguá, luego se fueron a Estados Unidos a formarse como jugadores, el «pato» volvió a unirlos y tras un pasaje en Aguada; será Hebraica el que juntará una vez más a Martín Osimani y Leandro García Morales. Es que el «Oso» fue confirmado por Hebraica para la Liga Sudamericana 2017 y de esta manera se transforma en el primer refuerzo macabeo en el plano internacional. Así lo hizo saber la cuenta oficial de Twitter de la institución. De todoas formas, horas más tarde fue Defensor Sporting quien desmintió el acuerdo, por lo que habrá que ver si el mismo se termina o no de concretar. Osimani y García Morales tiene un antecedente ganador a nivel de clubes ya que la última vez que estuvieron juntos, fueron campeones Sudamericanos con Biguá en 2008. Hebraica Macabi deberá viajar a Colombia y del 3 al 5 de octubre se medirá ante el local Cimarrones de Chocó, Flamengo de Brasil y  San Martín de Corrientes de Argentina. El “Macabeo” se encuentra disconforme con el largo viaje que deberá emprender teniendo en cuenta que había solicitado jugar cerca de Montevideo.

Comienza lo mejor

La Liga Femenina llega a su etapa de definición y tras una fase regular muy atractiva se vienen los playoffs. Definidas las posiciones tanto de la Copa de Oro como la de Plata, serán Malvín (mejor de la fase regular) y Defensor Sporting los equipos que esperen rivales en semifinales. Las playeras se medirán ante el ganador de la serie que disputarán Nacional y Capurro. Por su parte, las chicas «fusionadas» de gran segunda ronda también ingresarán directo a la definición y esperan rival del cruce Goes ante Cordón. Ambas series son al mejor de tres juegos. Las ganadoras irán por la Copa de Oro; mientras que las perdedoras se cruzarán con Albatros y Deportivo Paysandú en series a definir por sorteo.

Con dudas y sin apoyo

La delegación de República Dominicana fue la primera en llegar a Montevideo pensando en el debut del lunes del Grupo C de la AmeriCup. El primer rival de Uruguay llega en medio de una situación bastante compleja. Falta de apoyo, sin sponsors y con una preparación realizada a medias son algunas de las situaciones que le tocaron vivir al conjunto dirigido por Melvyn López En este informe realizado por Sebastián Saijo para la web relojde24.com.ar se reflejan algunas situaciones que le tocaron vivir al primer rival de Uruguay en la competencia. Por Sebastián Saijo – Reloj de 24 Es un cuadro preocupante para la República Dominicana, el segundo país más grande del Caribe, ante la ausencia de las empresas privadas y el intermitente respaldo público que acompañe al deporte nacional. El baloncesto no es ajeno a la cuestión, incluso con un referente como Al Horford en la NBA y una gran cantidad de jugadores detrás que se reparten por todo el planeta. El plantel que dirigirá Melvyn López durante la AmeriCup 2017 tiene un serio problema: la ausencia de los patrocinadores. Eduardo Najri es el presidente de “Southgate”, la empresa que tiene los derechos de las selecciones nacionales. A horas de viajar a Montevideo, Najri relata cómo se las ingenian para tapar los gastos económicos. “El ministerio de deportes cooperó con los pasajes aéreos, realmente ha sido una gran ayuda. Dependemos del ministro de deportes de turno para obtener un apoyo gubernamental. En este caso, el ministro actual es un amante del baloncesto y ha sido muy bueno con esta selección nacional y con todas las demás categorías”, destaca. Najri, ex gerente general de FeDomBal, se lamenta por todos lados y le sobran los motivos: “Para nosotros fue todo difícil desde el inicio porque hay varios jugadores convocados de Leones de Santo Domingo y Titanes del Distrito, los dos equipos que jugaron la final de la liga nacional, por lo cual no tuvieron descanso. Además, ya teníamos pactado dos amistosos con la Universidad de Duke, pero se suspendió la gira que iban a realizar por los problemas de salud del entrenador Mike Krzyzewski. La verdad que tuvimos poco tiempo para prepararnos”. Mientras el entrenador López sufre ante las ausencias de los pivotes Juan José García -lesionado- y Eloy Vargas -con un contrato firmado en Le Boulazac Basket Dordogne de Francia-, también se encuentra la gerencia, a cargo actualmente de Chad Sanders, haciendo malabares para evitar un mal mayor. “Ahora en Montevideo van a ver un uniforme vacío. La camiseta solamente tendrá las diez letras de Dominicana”, admite Najri con una risa que denota preocupación. “Esto se debe a varios factores, pienso. El primero es que la AmeriCup es un producto nuevo y debe madurar un poco, en eso FIBA está trabajando. También me hubiese gustado que los derechos de televisión del torneo se los entregarán a la federación para comercializarlos y así poder tener una televisación nacional, pero no fue así. Es decir, con la ausencia de los patrocionadores no vamos a poder televisar los partidos en el país”. Con el nuevo sistema de clasificación para los mundiales y juegos olímpicos a la vuelta de la esquina, Najri augura que la mirada comercial puede dar un giro importante. “El hecho de tener las ventanas, nos da la seguridad de que vamos a contar con partidos en el país. Pero a diferencia de otros países como Argentina o Puerto Rico, donde los gobiernos apoyan a sus selecciones, para nosotros la última vez que Dominicana jugó en su tierra fue en el año 2010”. Esto no termina acá. En República Dominicana existe otro problema. Su régimen migratorio obliga al ciudadano a emitir una visa cada vez que viaja a otro país, esta vez no será la excepción. “También tenemos ciertos problemas para viajar porque el pasaporte dominicano precisa una visa que cuesta alrededor de 3 mil dólares, lamentablemente. Y te voy a dar un ejemplo, ahora para viajar a Montevideo le sacamos la visa correspondiente a cada jugador. Pero, obviamente, también sacamos la visa para ir a Argentina, aunque nadie nos garantiza que vayamos a clasificar. Todo se nos complica bastante”. Diez letras son suficientes para reconocer el problema de fondo.