Marcela Alma Gutiérrez es una chica de apenas 17 años que está cumpliendo un sueño en Bahamas. Se encuentra en el Campus Basquetbol Sin Fronteras de la NBA aprendiendo y creciendo para lo que se viene. Con su metro noventa y uno, es la jugadora más alta de la generación que acaba de tener su primera experiencia Sudamericana en Sucre. Defiende a Urupan y hace apenas dos años comenzó a jugar, por lo que tiene mucho por aprender, pero cuenta con las ganas que es lo más importante. Cursa 6° derecho en Santa Marina, Maristas y su sueño es poder jugar al basquetbol en el exterior. Desde Bahamas, Marcela nos comentó sobre estos días en el Campus: “Está siendo tremenda experiencia, es lo mejor de lo mejor. Entrenar con entrenadores de la NBA y también jugadores es impagable. Pero no sólo eso, sino que también el ambiente es genial Sobre los aspectos que le llamaron la atención manifestó: “La dedicación de todos, ellos realmente saben a qué vienen y está muy bueno ese ida y vuelta que se genera entre todas durante las prácticas y también afuera” A pesar de su altura (1.91) su comienzo en el basquetbol fue recién a los 14 años: “Empecé ya de grande, fue todo muy rápido, pero suma y suma. No solo a nivel de juego sino en la cabeza. Acá también tratan la parte de “life skills”, todo lo que un deportista tiene que hacer afuera de la cancha para rendir adentro; las buenas comidas, los descansos. Esto también es muy importante” El sueño de ella es poder llegar a jugar en el exterior: “Ese es mi sueño. Acá nos comentaron que van a seleccionar chicos y chicas para estudiar en academias nuevas de la NBA que abrieron en varios países, y obvio estos campus son oportunidades para mostrarse” Sobre el Sudamericano U17 que pasó, analizó: “No pudimos ganar ningún juego en este torneo, pero como nos dijo el ‘gallego’ (Álvarez, entrenador), esto es un proceso largo que empezamos hace poco y más adelante se van a empezar a notar los resultados. A m{i me tocó ver desde afuera los últimos dos partidos debido a una lesión contra Ecuador que me está dejando afuera de la cancha por varios días. Sé que todas mis compañeras dieron su 100% así que me quedo con eso. Estamos transitando el camino correcto 6”. En Uruguay con su 1.91 sin dudas que va a jugar como pivot, pero en esta experiencia nueva se encontró con otras cosas: “Juego de interna, lo que me llamó la atención es que las pivots no sólo se mueven en la llave sino que también tienen juego exterior, juegan pick and pop y toman tiro de tres puntos”.