Juego de estrategias
La noche del martes Aguada y Hebraica Macabi se enfrentarán nuevamente por las finales de la LUB 2016/2017, serie que el Aguatero consiguió igualar 1 a 1 el pasado viernes. El primer juego fue victoria Macabea por 89 a 76, mientras que en el segundo quedó en manos de Aguada por 88 a 84. Por Juliana Dibarboure En los dos partidos se vio el predominio del estilo de juego del ganador. En el primero Hebraica lo controló de punta a punta, logrando sacar hasta 21 puntos de diferencia. La intensidad defensiva fue la base para llevarse el punto, dominando al Aguatero y no permitiendo que éste despliegue su juego colectivo. Aguada careció de la esencia que encontró esta temporada, no teniendo una buena noche en su juego interior de alto bajo, ni las descargas de rompimientos, ni los pases extra que suele jugar. Hebraica tuvo gran dominio en puntos de contraataque y desde pérdidas (29 y 25 respectivamente), con muchos robos y corridas de cancha de 1 por 0, y de esta forma marcó el ritmo de juego llevando el partido a más posesiones, aspecto en donde se ve favorecido. Parodi estuvo en una noche brillante, liderando el juego ofensivo de Macabi y cumpliendo una tarea excelente en la defensa al “Panchi” Barrera, que no estuvo en su noche. Sin embargo, en el segundo partido la historia fue otra. Aguada logró bajar el ritmo de juego, jugando posesiones más largas y retomando su estilo de juego colectivo. La defensa Macabea no logró asemejarse a la del primer juego, lo que llevó a intentar con una zona, que tampoco colmó las expectativas. De esta forma Hebraica no pudo correr la cancha como en el primer juego, mientras que Aguada sí lo consiguió, dominando los puntos de contraataque por 18 a 10. Una gran virtud del Aguatero en este juego fue saber identificar cuando correr y cuando no, y en este último caso, trabajar bien las ofensivas para bajar el ritmo de juego, sin perder tantas pelotas. Hebraica no tuvo al Parodi del primer juego, y García Morales jugó muy solo por momentos, quizá demasiado obstinado en buscar su tiro sin lograr buenos porcentajes. El ingreso de Federico Pereiras le dio al “Hechicero” Cabrera una muy buena variante, que con su tiro exterior y su aporte defensivo generó una explosión que fue vital. Además, el Aguatero contó con un juego exuberante de “Panchi” Barrera, que en el cierre del partido fue determinante siendo vertical desde el 1 por 1. En el tercer partido, la estrategia de cada uno debería ser intentar reproducir lo hecho en el partido que ganó, aprovechando los puntos fuertes que tiene su juego. De todos modos, por el lado Aguatero todavía no gravitó Smith de la forma que lo hizo toda la liga, en gran parte debido a la defensa de Macabi sobre él, mientras que por el lado de Macabi el aporte de Hicks en el segundo juego no fue tan determinante, teniendo incluso que ver el cierre desde el banco luego de salir por quinta falta.