El Club Biguá presentó ante la FUBB los descargos finales donde critica la posición de Larre Borges y expresa que el reclamo es: «oportunista, extemporáneo y contradictorio». En un extenso escrito puntualiza: «entendemos oportuno destacar que si vamos a transitar el camino de la buena fe y apuntamos a que el básquetbol como producto mejore, -teniendo reglas claras y bregando por la igualdad para todos los clubes-, no podemos entonces seguir en la “chacrita individual”, buscando la más mínima ventaja reglamentaria según la conveniencia de turno». A su vez deja su posición sobre el reglamento: «Es claro que el reglamento es confuso y favorece a más de una interpretación, pero lo que está claro es que lo que está en juego es la determinación de una posición, no la asignación de un cupo, por ello, debe seguirse aplicándose el sistema FIBA». CARTA COMPLETA DEL CLUB BIGUA FEDERACIÓN URUGUAYA DE BÁSQUETBOL SRES. NEUTRALES DEL CONSEJO SUPERIOR Y SR. PRESIDENTE DE LA LUB DANIEL MORALES PTE: GONZALO VARELA, Presidente de la Comisión de Básquetbol del Club Biguá de Villa Biarritz, en representación ya acreditada ante la FUBB, ante ustedes me presento y DIGO: Que vengo a manifestar la posición de la institución que represento, en relación al reclamo planteado por la IALB, en mérito a las siguientes consideraciones de hecho, prueba y fundamentos de derecho: En nuestra comparecencia del día 24 de febrero próximo pasado, la cual ratificamos en todos su términos con la presente, expresamos que fuimos enterados (no formalmente) sino a través de trascendidos de prensa, de una supuesta reclamación de la Institución Atlética Larre Borges, en donde solicita la fijación de un partido desempate. Lo cierto es que al día de hoy ya hemos tomado conocimiento de la petición formal efectuada por el club citado ante las autoridades de la LUB (de la cual no se nos confirió vista) y en mérito a ello, resulta imperioso que hagamos las siguientes puntualizaciones, en relación a lo que consideramos se trata de un reclamo oportunista, extemporáneoy contradictorio. Previo a ingresar al fondo del asunto, entendemos oportuno destacar que si vamos a transitar el camino de la buena fe y apuntamos a que el básquetbol como producto mejore, -teniendo reglas claras y bregando por la igualdad para todos los clubes-, no podemos entonces seguir en la “chacrita individual”, buscando la más mínima ventaja reglamentaria según la conveniencia de turno, permitiendo con ello, este tipo de planteos oportunistas. Es oportunista, porque la IALB especuló con la posición en la que terminó la Súper Liga, sabedor de que en caso de empate, siempre se dirimió bajo el sistema FIBA. Esto fue señalado en todos los Consejos de Liga en los que la IALB participó, y jamás hizo un planteo al respecto. Ese ha de ser quizás, su mayor pecado, el de la admisión tácita de los hechos y de que una instancia así se dirime por sistema FIBA. Este sistemade definición ha sido ampliamente aceptado y aplicado durante los últimos años en el seno de la Federación y con la aprobación absoluta de todos los clubes integrantes de la LUB, incluido IALB. Es un hecho notorio —y las ediciones 2012 y 2013 de la LUB así lo respaldan— que cada vez que se produjo un empate entre clubes la forma de dirimirlo fue recurrir al sistema FIBA. Esto sucede así y está vigentedesde hace muchos años en nuestro básquetbol doméstico, siendo también el sistema utilizado a nivel internacional, y es el espíritu de todos los clubespertenecientes a la LUB– FUBB y de los redactores del reglamento, que es este sistema y no otro, el utilizado para dirimir situaciones como la planteada. También lo consideramos oportunista, porqueesperó que sefije la fecha, porque “juega” a su antojo con los clarosdefectos de redacción reglamentarios, y porque sabe además, que nuestroClubdecidiólicenciar a su deportistas, lo que supone per seuna clara ventaja deportiva a su favor, en caso de hacerse lugar a su petición. Es extemporáneo, porque sabedor de esta situación y de que su institución podía quedar en el quinto lugar, -de hecho era muy presumible que así fuera- esperó “agazapado” el desenlace del campeonato e hizo su petición, sin importarle para nada elproducto básquetbol, paralizando la actividad, pudiéndolo haber hecho con anterioridad, si es que tantas interrogantes le generaba (como se demostrará) esta situación reglamentaria. En particular, la paridad de esta edición de la Liga hacía prever un desenlace de estas características y no hubo (porque la respuesta era sabida que se dirimía por sistema FIBA) una sola institución —ni siquiera la hoy reclamante IALB— que consultase anticipadamente a las autoridades de la Liga qué pasaría en caso de producirse una situación como esta. Si bien el reclamo es válido y legítimo, nobleza obliga,no es menos cierto que es muy cuestionable el tiempo y el modo en que se presenta, y la buena fe en la que se sustenta; IALB especuló hasta último momento a la espera de los resultados deportivos para, en función de su conveniencia, resolver si elevaba o no un reclamo que podría suponer una ventaja deportiva para el club. Tampoco tuvo en cuenta la repercusión negativa de esto en el resto de los equipos, el parateque estogenera en la competencia (el actual y el que conlleve una eventual apelación), la licencia delos jugadores de Biguá, el desarrollo de un posible partido de desempate con la ventaja deportiva que ello supone para IALB, etc. IALB solo persigue su objetivopersonal, que es jugar un partidode desempate. Si la preocupación reglamentaria de IALB fuera real y honesta, hubierarealizado este planteo en un Consejo de Liga previo a que termine esta etapa del campeonato, y no hubiera dejado de rehén a todo el sistema básquetbol, por un planteo que a priori, lepuedefavorecer. La petición de la IALB es además, claramente contradictoria. Es un hecho notorio (Biguá lo admite sin tapujos) que al asunto no merece una única interpretación, y que la claridad conceptual del reglamento brilla por su ausencia, con llamativas lagunas y vaguedades, dando lugar a interpretaciones