El próximo miércoles a las 19 horas se realizará una Asamblea importante que definirá el nuevo Presidente de la FUBB. El Dr Luis A. Castillo dejará su cargo tras 14 años de gestión y todo indicaba que el único que se postulaba era Ricargo Vairo, actual Presidente de la Liga Uruguaya. Sin embargo desde ayer está circulando un mail entre los delegados y presidentes de clubes bajo el título: “¡¡¡Ahora es el momento!!!”. Quien lo escribe es Gustavo Pulleiro y si bien en ningún momento habla de postularse como Presidente, el objetivo del mail parece ser claro. En el mismo muestra sus discrepancias con la actual gestión de la Federación y maneja los cambios a seguir. Es que parece que hay poco tiempo y en la carta hace referencia a eso: “En forma intempestiva y sorpresiva la Federación anuncia la realización de elecciones para el 15 de junio, con apenas casi dos semanas de anticipación” agregando “Pese a que manejan el poder a su antojo para evitar cambios y revisiones, este es el tiempo y el momento para que los clubes puedan llevar adelante los cambios que tanto manifiestan” TEXTO COMPLETO En toda organización, sea esta grande o pequeña, el llamado a elecciones es un momento de reflexión, de estudio, de análisis. Le permite a sus miembros encarar los cambios, tomar nuevos y renovados rumbos, corregir las injusticias o los malos funcionamientos, proyectarla a un futuro mejor. Por eso este es el momento, y no otro, para hacer los cambios que transforme a la Federación. Para que los clubes hagan valer su posición. Para que se encause la federación a la defensa de sus miembros. Para establecer metas claras que ayuden al mejoramiento y crecimiento de los clubes. Para desarrollar el deporte que regentea. Hay que tener muy claro que la Federación es una Asociación de Clubes. Con una estructura muy diferente a la de otros países, como sería el caso de Argentina o España, donde los miembros de la Confederación son las Federaciones regionales. En esos países no hay una participación directa de los clubes en la administración y gestión. Por eso las instituciones sintieron la necesidad de crear asociaciones de clubes paralelas, donde estos pudieran hacer sentir sus posiciones con fuerza y vehemencia, para organizar los torneos, captar sponsor y gestionar todo lo necesario. No es el caso del Uruguay. En nuestro país es una asociación donde los clubes tienen todo el derecho y todo el poder para influir en su funcionamiento. La estructura institucional así lo establece e integran la gobernanza a través de los órganos federativos como clubes, sin importar la persona que sea designada a representarlos. Sin embargo ha sido una constante de la federación, en estos últimos tiempos, no permitir a los clubes ejercer este rol. Por eso se hacen pocas reuniones de la Asamblea o de los consejos, aún del propio Consejo Superior que es el órgano rector. Así se toman resoluciones por parte de los neutrales o de las gerencias sin la competencia legal necesaria, no existen controles a su gestión, se imponen con los llamados verticalazos, se tergiversa la información o directamente no se proporciona, o se proporciona a algunos y a otros no. Los clubes han perdido conciencia del poder que tienen. En forma intempestiva y sorpresiva la Federación anuncia la realización de elecciones para el 15 de junio, con apenas casi dos semanas de anticipación. Hace unos meses atrás el propio presidente de la FUBB había manifestado que como existía el cambio de temporada las elecciones debían realizarse al finalizar la que supuestamente comenzó en septiembre del año pasado, con el comienzo de la Liga. Y ahora la fijan a la mitad de la misma, sin dar el suficiente tiempo para encarar la elección, con un torneo en plena competencia, y con las otras dos divisionales con sus dirigencias en período de descanso, sin aprobar balances ni memorias. Pese a que no hay tiempo suficiente. Pese a que quizás la idea sea imponer una vez más una estructura de dirigencia continuista. Pese a que manejan el poder a su antojo para evitar cambios y revisiones, este es el tiempo y el momento para que los clubes puedan llevar adelante los cambios que tanto manifiestan. UNA CUESTIÓN PREVIA El tema del cambio de temporada, que supuestamente comenzó a regir en septiembre del año pasado, dejó pendiente aclarar una situación de suma importancia para el acto eleccionario. Como los clubes tienen diferentes votos dependiendo su ubicación institucional es necesario saber en qué divisional se encuentran para establecer las normas adecuadas para el escrutinio y saber cuántos votos tienen cada uno. El cambio de temporada es una reforma al Reglamento General y por ende debió ser aprobado por una resolución de la Asamblea General. Esa resolución debía legislar también cómo y cuándo se producirían los ascensos y descensos y por ende los cambios institucionales en la estructura de la FUBB. Parecería que esto no se hizo y es imprescindible que se aclare esta situación en forma previa, con el tiempo suficiente de antelación y no en el día del propio acto eleccionario. De reconocerse que no se aprobó en Asamblea los ascensos y descensos son los decretados al finalizar la última Liga, no existiendo cambio de temporada. Esto tendría consecuencias en otros aspectos que tienen en cuenta este cambio, como las transferencias internas de jugadores. POR QUE ES NECESARIO EL CAMBIO Y EVITAR EL CONTINUISMO * Porque la Federación no es transparente. Todos los clubes saben y son conscientes de las dificultades que acarrea conseguir informaciones referidas a contratos de sponsor, fallos de tribunales, liquidaciones de partidos, rendiciones de cuentas y tantas otras. La información es poder. * Porque la Federación firma contratos de patrocinio incluyendo elementos promocionales que no les pertenecen sino son propiedad de los clubes, como su camiseta o merchandising, sin consentimiento de los clubes y sin tan siquiera brindarles copia del contrato. De esta forma se le resta en forma directa los ingresos que tendrían los clubes de venderlos ellos directamente. * Porque no existen rendiciones de cuentas ni