- UNA GENERACIÓN DESPERDICIADA
Por Federico Buysan Director de Basquet Caliente

El tiempo pasa y hay una generación de buenos jugadores que dejaron pasar una magnifica oportunidad de crecer con la Selección, por errores propios, pero también por una estructura dirigencial  que falló en los momentos justos.

Hace tiempo vengo marcando que la generación de Osimani, García Morales, Aguiar, Barrera, Batista tenían un buen potencial para buscar ganar un Sudamericano y alcanzar una clasificación a los Juegos Olímpicos o un Mundial. El tiempo pasa y a pesar de que dos veces llegamos a la final de Sudamericanos, no pudimos y en otras ocasiones por errores propios, no capitalizamos el potencial y apenas pudimos acceder al tercer lugar.

Aun mantengo en la retina la chance infame que dejamos escapar en San Juan de poder pelear por un cupo al repechaje Olímpico. Esta generación siempre estuvo dividida y a pesar de varios intentos, siempre existió una excusa distinta para justificar el fracaso en no conseguir el objetivo.

Los entrenadores, la ropa, la comida, demasiados partidos internacionales, la falta de agua, que García Morales se las tira todas, que Batista hace la suya, que el Pica no defiende, que Osimani se pone el “balde”,  los motivos pueden ser diversos, pero desde el año 2003 que este grupo siempre fue motivo de una queja o una discrepancia.

Fue una generación poco madura para aprovechar un buen potencial deportivo, crecer, minimizar los problemas existentes, realizar una buena autocrítica y trabajar para superarse. Esa forma de no poder superar las diferencias, apresuro la salida de Nicolás Mazzarino en el 2008 cuando aun estaba vigente. La salida de referentes de la vieja guardia como Luis Silveira, Mazzarino, dejo un vacío grande en el liderazgo del equipo y ninguno fue capaz de timonear acertadamente el grupo. Falto humildad, clase, liderazgo maduro para actuar adecuadamente.

Acá la estructura es responsable, desde la dirigencia y los entrenadores de turno que no fueron capaces de delinear normas, y en todo este tiempo en vez de achicar las diferencias, siempre caminamos por senderos distintos.

 Es el gran desafió de López

Al escribir esta columna estamos en plena semana del Sudamericano y sin importarme demasiado el resultado final del equipo en el certamen, creo que el gran desafió de López en este nuevo ciclo será generar nuevas normas, un estilo de trabajo y que los entrenadores sean los responsables y los que definan las situaciones.

El ciclo Jauri finalizo no por la falta de calidad del entrenador para dirigir al equipo desde lo táctico, sino que se le reclamo que no pudo nunca imponerle a Batista y al resto normas de conducta apropiadas. Desde la calidad de entrenamientos, el descanso adecuado, su rol en el grupo, su actitud positiva y de líder que imponía un capitanato mal designado en el 2008. Hace 4 años escribíamos una columna que el capitanato debió ser de Osimani y no de Batista por distintas cualidades. Se lo sobreprotegió a Batista debido a su importancia en el equipo y se le permitieron excesos que no correspondían.

Cuidado que Batista no fue el único. En Mar del Plata el fue el chivo expiatorio, pero esto se había repetido en Puerto Rico, 2 años antes y Castillo ratifico en aquel momento a Jauri a quien el grupo se le había escapado de las manos.

Batista tiene cosas positivas y negativas como cualquier deportista, pero es un buen pibe. Se le dieron potestades, y con su estilo cometió errores y atención jugo grandes torneos también por Uruguay.

Por eso creo que se falla desde la cabeza. Castillo no ha sido capaz en 8 años de llegarle a este grupo de jugadores, no fue capaz de armar equipos técnicos que pudieran liderar y marcar que los entrenadores son los Jefes de equipo y no los jugadores.

Osimani y García Morales también son especiales. Por eso el gran desafió será marcar lineamientos. Ya estamos en los últimos años de Osimani y García Morales. El recambio en esos puestos aparece en Bruno Fittipaldo, Luciano Parodi, Jayson Granger y por eso es bueno que estos chicos entiendan como se procede y como debe actuar un equipo profesional no solo entrenando, sino conviviendo. 

Para este grupo de jugadores (Osimani, García Morales) generalmente los entrenadores uruguayos saben poco o no se adaptan al estilo de juego que ellos pretenden. Por eso Leandro exigió a Narvarte en Bigua y algunos,  ya en dos partidos y con 10 días de trabajo, son capaces de pedirle a López que modifique sus ofensivas porque no son prácticas para la Selección. Los jugadores a jugar y los entrenadores a dirigir y a decidir. Si me parece bueno el intercambio, el estar abierto al dialogo, pero no puede suceder que los jugadores decidan que ofensivas se plasman o como hay que jugar. Hay que darle tiempo a un entrenador que recién toma la posta, que tuvo poco tiempo de trabajo y que tiene un estilo especial. Por capacidad de conceptos, Pablo López no es menos que nadie, su gran desafió será en ganarle la cuereada a este plantel.
Con inteligencia, capacidad, sin enfrentamientos, sino con firmeza en los roles de cada uno.

Lamentablemente el tiempo pasa, Batista jugo en varias Ligas fuertes del mundo demostrando su potencial en el juego interno, Osimani, García Morales y Aguiar son jerarquizados en Sudamérica, pero por distintos motivos, no solo inmadurez de ellos que existió, sino de una estructura que no supo llevarlos, lleva a que nos quede poco tiempo para juntarlos.

Ojala ellos se den cuenta que el tiempo pasa, que se pueden ir sin pena, ni gloria de la Selección y sean capaces en el 2013 de prepararse adecuadamente deportivamente y mentalmente para defender a la Selección, sin excusas y justificaciones.

Hay sustitutos para Osimani y Leandro en Fittipaldo, Parodi, Granger, no hay un alero que venga con fuerza para sustituir a Aguiar. Desde el 2003 el “Pica” es indiscutido en ese lugar y nadie lo incomoda. En el juego interno, Calfani será nuestra carta años y por eso es importante que se desarrolle físicamente e intelectualmente en un buen clima de trabajo. No tenemos en la perspectiva una integración tan fuerte en calidad como esta que estamos teniendo, pero es clave hacerles entender el placer de jugar por Uruguay y el respeto que debe existir en todo grupo de trabajo. López inicia una etapa, no hablo de capacidad, sino de manejo, ahí está su gran desafío para el 2013.

Director Periodístico: Federico Buysan Responsable Perdiodístico: Juan P. Tamborini Periodistas: Alen Banewur, Nicolás Khoury
Colaboradores: A. Nápoli, A. Ramos, F. Cánepa Columnistas: Federico Buysan, Juan P. Tamborini, Sergio Palay Fotografía: Antonio Scuro

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