Se terminó el 2009 un año al que curiosamente muchos recordaremos tras pasar el tiempo. Un año que nos dejó alegrías, confirmaciones, sorpresas, broncas y tristezas.
Un año que hasta el último día (con un draft el 31 de diciembre) quiso estar relacionado con el básquetbol.
A nivel internacional arañamos la gloria
Por primera vez tuvimos a un equipo uruguayo jugando la Final Four de la Liga de las Américas en Xalapa. Biguá, que meses atrás había sorprendido a todos ganando el Sudamericano de Clubes, estuvo muy cerca del título, pero al final debió conformarse con el nada despreciable tercer puesto, venciendo nuevamente a Minas Tenis.
En lo que tiene que ver con la Selección, nos volvimos a quedar fuera de un torneo de los grandes. Pese a realizar una excelente primera fase en donde se venció a México, Islas Vírgenes y la poderosa Canadá, los uruguayos se quedaron con las manos vacías. Perdimos el partido del año ante República Dominicana (74-80) y con él la enorme chance de estar en el Mundial de Turquía. Después ante Panamá y con la moral y el físico por el piso la derrota era predecible.
El Premundial arrojó varias cosas positivas y algunas no tanto. Demostró que Batista es de los mejores centros del continente y que Leandro puede perfectamente asumir el rol que dejó vacante Nicolás Mazzarino. Los Osimani, Aguiar, Newsome y Barrera cumplieron pero el problema del equipo de Jauri fue que la rotación era de tan sólo seis hombres. A nivel internacional, y jugando día tras día es imposible obtener resultados si no se tiene un plantel más largo.
Por primera vez en muchos años tenemos un quinteto de calidad en cancha. El problema es que hay que capitalizar el mismo con algún título. Los años van pasando y sinceramente no se ven por ahora recambios de calidad que puedan realizar un proceso de renovación, por lo que el momento de ganar es ahora.
A nivel local el año se vistió de azul
En cuanto a nuestra liga nuevamente fue el año de Biguá. El "Pato" se armó para salir campeón y lo consiguió. Con jugadores de enorme jerarquía como Leandro, el "Oso", el "Pica", Wolkowisky y dirigidos por un "Che" García cuya claridad de conceptos era enorme.
Así y todo estuvo a una bola de ceder la corona. Ese quinto juego semifinal con Atenas fue no apto para cardíacos y el triple sobre la chicharra de Osimani para ir al alargue será recordado por mucho tiempo.
Fue el partido del año. Los 43 puntos de Leandro García Morales, tras las amenazas sufridas en su domicilio y el caso del extranjero de Atenas, Rice, quien anotó 42 puntos y siguió jugando casi sin poder levantar el brazo, fueron conmovedores.
Después en las finales Biguá barrió a Defensor y se convirtió en el primer equipo en lograr el bicampeonato.
Seguimos con dificultades en la organización
Saliendo de lo estrictamente deportivo, la Liga volvió a demostrar sus carencias en la organización. Partidos que se cambiaban de escenario, gente que quedaba fuera de las canchas y nuevamente los equipos del interior ausentes de las definiciones volvieron a ser los puntos flacos de una Liga que si no tiene un golpe de timón va inexorablemente en camino a convertirse nuevamente en un Federal.
Leandro, Esteban y un tal Kyle Lamonte
En lo estrictamente individual el 2009 fue el año del reconocimiento a Leandro García Morales. El escolta fue premiado a nivel local y tuvo destacadas presencias fuera del país.
También fue el año en el que Esteban Batista llegó a la ACB. Tras una segunda temporada no muy feliz en Israel y un correcto paso por la Argentina, Esteban llegó al Alta Gestión Fuenlabrada y comenzó a demostrar que puede codearse con los mejores centros de Europa. Dos veces mejor jugador de la jornada el uruguayo ya suena como pase en los principales equipos del continente.
En nuestra Liga el año se dividió en dos partes. En la primera parte tuvimos oportunidad de disfrutar del Panchi, el Oso, Leandro, el Pica y hasta de un Campeón Olímpico como el "Colorado" Wolkowisky. Americanos como Darius Rice, Chris Jackson, Kevin Young fueron los de mayor destaque.
En la segunda mitad del año, ya con LGM, e "Pica" y el "Oso" fuera, el protagonismo fue de los americanos. Fue así que el 2009 será recordado como el año de Kyle Lamonte. El tremendo goleador aguatero se despidió temprano de nuestra liga pero dejó un gran recuerdo y la promesa de volver. Robbie Collum, Alex Galindo, Kojo Mensah y Timothy Jennings fueron algunos de los extranjeros destacados de estos últimos meses.
A nivel de Selección 2009 será recordado como el año en el que Nicolás Mazzarino dijo adiós y Jayson Granger volvió a decir que no.
No todas fueron buenas
Pero no todo lo que pasó en el 2009 fue positivo. Los casos de Rodrigo Núñez y Rodrigo Barrios deberán quedar en la memoria colectiva de los aficionados del básquetbol más allá de la impunidad que aún existe sobre las causas. Por primera vez murieron dos jóvenes en un hecho relacionado (y acá no importa si es directa o indirectamente) con el deporte de la naranja y eso sin dudas es un enorme tristeza.
Con el básquetbol parado y la ineficacia de nuestro sistema policial y judicial de por medio, los que amamos este deporte tuvimos que tragarnos la bronca al escuchar millones de acusaciones de los opinólogos de siempre.
Para peor, nuestros propios jugadores tampoco entendieron el mensaje y meses más tarde se enfrascaron en una batalla campal con los mexicanos cuyas imágenes dieron la vuelta al mundo.
Por último, el 2009 fue el año en el que los "vivos" cedieron ante los "bobos". Rumores infundados, chistes de mal gusto y fotos groseramente trucadas, desencadenaron la expulsion forzada del juez Álvaro Trías en el último hecho lamentable del año
Y así mis amigos llegamos al final del 2009, un año que dentro de la cancha dejó la MARCA y fuera dejó cicatrices que tardarán mucho tiempo en cerrar.