Nueve temporadas consecutivas y doce años en total jugando en el plantel superior son razones ya de por sí suficientes para que un jugador quede en la historia de un club.
Si a eso le sumamos que, fue cinco veces Campeón Federal y que volvió del retiro para colocar a su cuadro nuevamente en primera, de seguro estamos en presencia de un ídolo.
Sus características
El juego de Javier Bonda era sencillo. No se caracterizaba por jugadas espectaculares. Sin embargo era rendidor. Buen jugador en los dos costados de la cancha, siempre era una de las cartas preferidas del entrenador de turno.
No era para menos. Desde su posición de Ayuda-Base, Bonda aportaba marca, entrega, gol en ataque rápido, gol desde el perímetro y sobretodo una enorme seguridad a la hora de lanzar personales.
En la línea donde algunos ven el aro muy lejos, Bonda mostraba su aplomo y tranquilidad.
Acostumbrado a ser campeón
Producto genuino de la cantera de Cordón, a comienzos de la década de los 90, Javier colaboró en cinco de los títulos del club (1991-1992-1993-1995-1996). Participó de finales memorables. Fue nombrado un par de temporadas Mejor Sexto Hombre y compartió cartel en primera instancia con Camilo Acosta, "Fonsi" Núñez, Losada y "Manzana" López entre otros. Más adelante "Fito" Medrick, Jesús Rostán y Jeff Granger fueron algunos de sus compañeros.
Su paso por Olimpia
Tras nueve años en Primera, Bonda decidió fichar por Olimpia. En el 2000, Daniel Lovera armó un equipo interesante al que llegaron Aldo Alles, Camilo Castro yel "Quico" Tucuna. Ellos se unieron a los experientes Nazar Rodríguez y Jorge De Pena. Además los sub 23 de ese equipo eran los jóvenes Omar Galeano, Pablo Rack y Mauro Tornaría.
Permaneció dos temporadas en el equipo de Colón donde avanzó a Cuartos de Final por dos años consecutivos. Primero Cordón y después Biguá fueron los que impidieron el pase de las “Alas Rojas” a semifinales.
También jugó en Malvín
Seducido por la idea de volver a jugar con su amigo Camilo Acosta, Bonda fichó por Malvín en la temporada 2002. Un plantel parejo en el que se destacaban Thornton, Juliano Rivera, el "Chato" Martínez y Tucuna y Santiago Lacasa. Nuevamente los Cuartos de Final fueron su techo, esta vez su verdugo fue Welcome.
Volvió a Cordón
En la temporada 2003, Cordón encaraba un año de transición tras conseguir su último federal. Bonda retornó y junto con Martín Suárez, Sebastián Díaz y Adolfo Medrick. Con los albicelestes volvió a llegar Cuartos de Final tanto en el Campeonato Federal como en la primera Liga Uruguaya.
Y pasó por Defensor Sporting
Buscando escaparle a la "maldición de los cuartos de final", fichó por Defensor Sporting en el 2004. El equipo tenía un gran plantel pero increíblemente no pudo repetir todo lo bueno realizado las temporadas anteriores. Capalbo, Castrillón, Cárdenas, Galeano, Szczygielski y Rodrigo Riera eran algunos de los nombres dirigidos por Gerardo Jauri. Nuevamente no pudo avanzar a semifinales.
Esa fue su última temporada en Primera División. Dedicado a su profesión de Ingeniero Químico, Bonda pareció alejarse del básquetbol.
Volvió a Cordón
Sin embargo, el descenso de Cordón le hizo replantearse la idea y volver para disputar el Metropolitano 2006.
Pedro Pereira dirigió un equipo que había reclutado buenos valores para la divisional. Alberto Vázquez, Alex Rodríguez, Omar Galeano y Federico Haller . Pero el equipo tuvo dificultades. El "Pato" Werstein se hizo cargo de la conducción y el albiceleste clasificó a la Liguilla final. Sin embargo terminó cediendo el ascenso ante el Hebraica Macabbi comandado por Marcel Bouzout. Lo curioso del caso fue que Bonda no disputó los últimos encuentros por tener que atender asuntos laborales. Su baja, unida a la de Federico Haller, fueron claves para no conseguir el ascenso.
Se fue por la puerta grande
La temporada siguiente, Javier lo volvió a intentar. Con 37 años Bonda comandó a un plantel que tenía como único objetivo el ascenso.
El "Pato" Werstein fue por la revancha. Una revancha que, unida a la posibilidad de jugar nuevamente con Jesús Rostán, motivaron a Bonda. El equipo parecía sólido. Federico Haller era cada vez más jugador y Mauricio Trasante ofrecía frescura desde la base.
Cordón comenzó bien pero fue sancionado por un grave hecho sucedido en un encuentro ante Bohemios (el otro candidato). La sanción ocasionada por el "incidente del taladro" obligó a Cordón a resignar el ascenso directo. Sumó a Trellonie Owens e incluso a Sebastián Gobba para jugar el Playoff. Sin embargo, cayó agónicamente ante Tabaré, con un triple increíble de Diego Olivera.
La derrota condenaba a Cordón a jugar el Torneo Regional. Tras deshacerse de Goes, venció en la serie final a Circulo Sportivo Salto. En Salto, y ante el conjunto dirigido por "Fefo" Ruiz y en el que jugaba el "Bicho" Silveira, Bonda jugó su último encuentro.
Y se fue por la puerta grande, con 15 puntos, incluidos un triple y foul para cerrar la remontada final, Javier colaboró para devolver a su club a Primera.
Casi dos años después, Cordón tuvo la idea de realizar un Torno para homenajerle. Le entregó una plaqueta y retiró su número de camiseta. Ese dorsal 13, al que algunos asocian con la mala suerte, a Bonda le sirvió para entrar en la historia del club y sin dudas dejar su MARCA.
* Foto Cortesía Cordón Rey de Copas