Para los que no vivimos las épocas gloriosas del baloncesto uruguayo su nombre puede parecernos extraño. Sin embargo, es común en bares y cantinas, cuando se habla de básquetbol escuchar a algún veterano hablar de un tal "Macoco".
Sus características
En épocas en que el gran Adesio Lombardo dejaba su sello, Macoco compartía con este, el privilegio de ser uno de los más temibles goleadores del baloncesto uruguayo. Capaz de embocar canastas casi imposibles, su tiro a distancia y su patentada "sillita" lo hacía un hombre de temer para todas las defensas que se le enfrentasen.
Sin tener gran estatura, era un tipo de enorme agilidad y rapidez. Esto le permitía contar con un gran primer paso que desestabilizaba a sus marcadores. Además, su cuerpo se moldeaba en el aire de forma tal que parecía estar suspendido un segundo más que el resto.
Esa enorme capacidad de atacar el aro le permitió también ser objeto de gran cantidad de faltas. Esto para "Macoco" era una ventaja pues rara vez erraba tiros libres.
Sus comienzos en Trouville
Nacido el 25 de marzo de 1925, Martín Acosta y Lara comenzó en Trouville. Con los de Pocitos fue Campeón de Menores en 1940 y de Reserva en 1942.
Ya en el básquetbol de Primera División, "Macoco" consiguió su primer título en el Campeonato Invierno de 1944. Quiso el destino que Acosta y Lara se fracturase la clavícula en el encuentro semifinal ante Goes. y se perdiese la final con Olimpia. Igualmente, los rojos se sobrepusieron y con un gran partido de Roberto Ortiz vencieron a las Alas Rojas.
Ese mismo año Trouville y "Macoco" se quedaron a las puertas del título Federal. Los "rojos" fueron segundos por detrás de Peñarol. Al año siguiente, aprovechando la deserción de los aurinegros del torneo, Trouville se coronó Campeón Federal. "Macoco" fue la figura del torneo promediando 21.5 puntos por encuentro. Vale la pena señalar que en ese entonces los partidos terminaban por el entorno de los cincuenta puntos.
Su polémico paso a Peñarol
Al año siguiente "Macoco" pasó a Peñarol. El ambiente basquetbolístico se convulsionó. En Trouville no le perdonaron la ofrenda (sólo en los 80 años del club se hicieron las paces) y en Peñarol fue recibido con los brazos abiertos.
Ídolo total mirasol, compartió cartel con otro grandes como Sergio Mattos o Héctor "Cacho" García Otero.
Con la camiseta aurinegra se recuerdan sus grandes actuaciones en los clásicos con Nacional y el Título Federal de 1952. Un título que fue muy festejado debido a que los tres campeonatos anteriores Peñarol había sido segundo por detrás de Sporting.
En la Selección
Formó parte de la generación dorada del baloncesto uruguayo. Se coronó campeón sudamericano en los años 1947, 1949 y 1953.
En 1948, formó parte de la delegación uruguaya que obtuviese el quinto puesto en los Juegos Olímpicos de Londres. Esto sería un preámbulo de la gran actuación en Helsinski. Uruguay conquistó la medalla de bronce derrotando dos veces a la Argentina que por ese entonces era Campeona del Mundo. En el primer juego, "Macoco" fue decisivo. Dicen las crónicas de la época que "casi desde la mitad de la cancha y de media vuelta, colocó el doble final a falta de 3 segundos" con el que Uruguay se impuso 66-65. Vale la pena recordar que en el cruce por el tercer puesto, Uruguay venció a Argentina jugando con apenas tres hombres el minuto final del encuentro. La historia indica que Acosta y Lara se enfrentó a Argentina 22 veces y ganó ... 21.
Participó también en otros dos encuentros destacados:
La victoria ante el "Philipp’s 66" el 2 de noviembre de 1949 en la cancha que estaba bajo la Tribuna Olímpica del Estadio Centenario. Esta fue la primera vez que un combinado uruguayo le ganó a un equipo estadounidense.
Ya casi en el final de su carrera, anotó 21 puntos en la derrota sufrida por Uruguay en el Mundial de Río ante Estados Unidos por 57 a 53. Ese día un joven Oscar Moglia anotó 23.
El retiro
Abandonó la selección en 1954 y se retiró del básquetbol en el año 1958. Falleció en el año 2005, retirado del deporte y casi en el anonimato. Justo el año anterior el Gobierno se había acordado de sus hazañas y le había otorgado una pensión graciable.
Igualmente un par de años atrás tuvo la suerte de asistir a los 80 años del Club Trouville y recibir el reconocimiento de su gente.
"Macoco" Acosta y Lara, figura de una época gloriosa, tenía que tener su lugar en La Marca.