El hecho de que Esteban Batista este definiendo el torneo argentino nos hace pensar en el cual fue el uruguayo más gravitante en el país vecino. En el caso de fútbol, el nombre de Enzo Francescoli es una asociación espontánea. Y en el básquetbol pasa algo similar.
Si bien, "Tato" tuvo un pasaje muy exitoso por Ferrocarril Oeste, no logró alcanzar la categoría de mito que tiene Wilfredo "Fefo" Ruiz en Bahia Blanca.
Sus características
Con tan sólo 1.93 metros, Fefo podía ser considerado chico para jugar en la posición de alero. Era una máquina de lanzar. Un jugador netamente ofensivo. Su velocidad de piernas le permitía salir rápido de las cortinas y su mecánica de tiro, que por lo general siempre terminaba sobre los brazos del rival, le permitía ganar el punto de bonificación. Si bien no tenía una gran capacidad de salto, eso no le impedía lanzar sobre rivales de mucha mayor talla.
Obviamente, como todo goleador, tenía su punto débil en la defensa. A "Fefo" no le interesaba mucho ese aspecto del juego y sus entrenadores debían ingeniárselas para darle el rival menos peligroso de sus oponentes.
Claro, la elección no siempre era acertada. Parece que en Los Ángeles 84, antes de jugar con Estados Unidos, al repartir las marcas, le dieron a Fefo un morochito flaquito con pinta de poca cosa, que no era otro que Michael Jordan ...
Pero obviamente, la gente que iba a ver a Fefo no le iba a a ver marcar. Cuando estaba con la muñeca caliente era implacable y sino igualmente asumía responsabilidades hasta que enderezaba la puntería.
La personalidad era otra de sus armas. Para tirárselas todas era necesario tener una gravitación sobre propios y extraños enorme. Solo "Tato" puso alguna vez freno a sus impetus por mirar el aro.
Su frase “Cuando salimos en quiebre, si quedamos tres contra uno y yo tengo la pelota, que los otros dos vayan hacia el tablero por si hay rebote”, lo pinta por completo..
El esfuerzo
Al igual que el brasileño Oscar, Fefo era un producto claro de la repetición. Llegó a practicar tiro al cesto con los ojos vendados y a untar sus brazos y piernas en vaselina para librarse de la marca de sus rivales , que en algunos casos no encontraron mejor forma de marcarle que el golpe (Rafaelli por ejemplo en la final del Sudamericano 1981).
En Argentina
En Argentina es una leyenda. Tuvo la suerte de ir a jugar a Bahía Blanca, ciudad cuna del baloncesto de ese país. Es hasta hoy considerado como uno de los mejore extranjeros que pisaron la Liga. Figuras de la talla de Ginóbili, Espil o Quinteros le nombran como referente.
Hace poco, Oscar "Huevo" Sánchez, entrenador de Estudiantes de Bahía Blanca por aquel entonces, lo definió en una nota en La República como "El mejor tirador que vi en mi vida".
Ìdolo total en Argentina, cuenta la leyenda que un día le susurro unas palabras a un rival que le venia golpeando.”Vos no tenés que golpearme, tenes que pedirme un autógrafo” le dijo.
La anécdota del debut
A su llegada a Estudiantes Fefo que venía de promediar 50 puntos por juego en Uruguay fue recibido con honores por la comisión directiva. Luego de firmar el contrato se le comunica que tenia que jugar. Fefo se niega argumentando que no tenía ni zapatillas pero lo convencen y le preguntan cuantos puntos pensaba hacer. El uruguayo dijo algo así “No he dormido bien, no tengo zapatillas, no conozco la cancha, no conozco los compañeros y tampoco los sistemas…. Creo que no va a ser mi día asi que no ! espero hacer más de 30″. Esa noche Fefo debutó con 52 puntos colaborando con el éxito local.
Jugo un par de temporadas con Estudiantes, en compañía del también recordado Willie Scott. Luego se nacionalizó argentino y jugó en Olimpo de Bahía Blanca.
Hoy por hoy muchos sitios de internet lo definen como "el mito uruguayo Fefo Ruiz". Es hasta el momento el máximo goleador en promedio de la Liga Nacional argentina con 28.8 puntos por juego.
En Uruguay
En Uruguay defendió una buena cantidad de casacas. Aguada, Neptuno, Welcome, Peñarol y Nacional entre otras.
Fue con la camiseta de Neptuno que consiguió su máximo logro a nivel individual. El 12 de diciembre de 1983 le convirtió 84 puntos a Colón. Esa noche Fefo marcó 36 de 53 en tiros de dos y 12 de 13 en libres. Dos datos curiosos: No existía el triple y hacía cinco días venía de convertir 70 puntos en otro juego.
Batió cuatro veces el record de puntos en un Campeonato Federal. Puso tan alto el listón que hoy por hoy es casi imposible pensar en superarle. En 1984 anotó 1675 en 33 partidos, logrando así un promedio de 50,7 puntos por juego.
Confeso hincha de Welcome, fue allí donde se retiró (de la actividad local pues siguió jugando en Salto) en el año 1997 ganando un Campeonato Invierno. Quizo el destino que no integrase el plantel que dominaría el Federal por cuatro años consecutivos. Igualmente, en 1996, casi en el final de su carrera, marcó 44 puntos en juego ante Biguá de play-offs demostrando su vigencia de goleador eterno, superado luego por Paolo Quinteros.
Con la Selección
Con la celeste disputó cinco campeonatos sudamericanos (1º/81, 3º/83, 2º/85, 4º/87, 4º/91) siendo obviamente el más recordado el título de 1981 a Cilindro lleno en la final contra Argentina. Fefo fue el goleador de ese torneo.
Fue participe además, del último gran logro del baloncesto uruguayo. El sexto puesto en Los Ángeles 84. De su participación se recuerdan los 29 puntos que le marcase a Australia en el encuentro para avanzar a la lucha por el quinto y sexto puesto. Precisamente hace poco, en una nota aparecida en el diario El País, Fefo recordaba su experiencia olímpica: "Ese torneo más lo que hicimos luego en Los Angeles fue una culminación de una etapa brillante de un equipo que lo mejor que tuvo fue el grupo humano, además de la presencia del Tato López. En ese momento estábamos en un nivel bárbaro que nos ponía a la altura de cualquier equipo porque éramos un equipo compacto, lo que nos hacía competitivos".
La comparación
Hoy por hoy, cuando las noticias de Leandro García Morales y sus puntos no llegan día a día muchos se preguntan si estamos en presencia de un nuevo Fefo. Es dificil de decir. LGM parece ser un jugador más completo en cuanto a técnica se refiere, pero no con la ascendencia del eterno goleador. Ruiz tiraba mucho más que Leandro y penetraba mucho menos. Leandro en cambio es un poco más pensante y asume alguna responsabilidad defensiva más.
En lo personal creo que un jugador como Fefo no tendrá igual. Ya los sistemas son otros y difícilmente un entrenador le permita a un jugador quemar todas las bolas.
Era un placer verle jugar, mirar como embocaba canastas imposibles y las radios le distinguían una y otra vez.
Igualmente para los que no le vieron, Leandro puede ser una buena referencia.
La actualidad
Por suerte, y a diferencia de otros ídolos, Fefo sigue vinculado al basquetbol. Radicado en Salto desde hace ya unos cuantos años ha entrenado equipos locales y lucha para que el departamento recupere una plaza en la Liga.
Es común además, verle en actos de beneficencia relacionados con el deporte.
Es Fefo Ruiz, el goleador más grande que ha pisado nuestras canchas. No hace falta que lo diga yo, seguro todos los aros, tienen su marca.