Algunos decían que pese a ser inteligente no calzaba los puntos de Carlos Peinado. Otros lo sobrevaloraban diciendo que no era ni tan veloz como Capalbo ni tampoco tenía tanto goleo.
Sin embargo, Camilo Acosta y su estilo desde la base marcaron una época para la competencia local uruguaya.
Sus comienzos
Camilo comenzó en Larre Borges debutando en el año 1979 a la edad de 16 años. Se mantuvo cinco temporadas en el club, pasando a Peñarol en 1984. Sus buenas actuaciones ya había llamado la atención de los principales equipos del medio.
Su llegada a Cordón
En 1987, Don Julio Zito le hizo caminar un par de cuadras más y le incorporó a un Cordón que venía de ser campeón el año anterior. La negociación se hizo mano a mano entre Zito y Damiani Si bien el jugador tenía sus expectativas, lejos estaba de imaginar todo lo que viviría con el cuadro de la calle Galicia.
Cinco títulos federales, finales memorables, grandes entrenadores y grandes compañeros pasaron a lo largo de su carrera.
Comienzos sin títulos
Al principio le costó tutearse con el éxito, a tal punto que su primer título federal llegó en 1991. Antes de eso había tenido que luchar sin suerte con el Biguá de Medrick, Tito, Szczygielski, Pierri, Perdomo y Still
Pocas veces fue favorito
Un dato no menor en su carrera es que casi siempre, como se dice en el turf, le tocó correr con el enemigo. Aprendió a no integrar el equipo favorito y a no hacer caso a la opinión pública. Por ejemplo en ese 1991, su Cordón, le arrebató el título en la final al Neptuno de Horacio "Tato" López cuando la mayoría de la prensa ya daba a los del tridente como campeones.
Durante tres temporadas (1991-1992 y 1993) Cordón siguió dominando el baloncesto local. Los "Fonsi" Núñez, "Manzana" López, Moglia, Bonda y Trindade seguían brillando y como siempre Camilo conducía al equipo magistralmente.
Su actuación en la Selección
Durante esos años sus presencias con la Selección fueron esporádicas. Si bien el base dominaba a nivel local, su juego parecía no ser todo lo explosivo que se precisaba para el salir al concierto internacional.
Había debutado con la celeste en un Sudamericano Juvenil en 1982 (el último que ganó Uruguay). Disputó tres torneos sudamericanos (1993, 1997, 1999). Increíblemente, en el año 1995, en el mejor momento de su carrera, no integró el plantel que se coronó campeón en el Cilindro. La polémica en ese entonces fue grande, más cuando su remplazo, el "Quique" Cattivelli, no había realizado méritos suficientes para integrar el plantel. Sin embargo, el apellido Acosta no era uno de los principales sponsors del torneo...
Títulos y más títulos
Ese mismo año, Camilo tuvo su revancha. Su Cordón se impuso a Hebraica en las recordadas finales decididas con los libres de Granger.
Al año siguiente, Cordón volvió a ganar el título, esta vez derrotando a Aguada en la final. Ese fue el último logro de Camilo con su club.
En 1997 se hizo justicia e integró el plantel uruguayo que se coronó en Maracaibo. Camilo lograba a los 34 años su único título con la celeste.
La lucha contra el Dream Team
Ese mismo año comenzó a luchar contra el Dream Team de Welcome. Integró un gran equipo con Nuñez, Castrillón, Bouzout, Rostán y Bonda. Ganó 33 partidos, pero no fue campeón. De esa época se recuerda la presencia de Bufford un moreno de enormes condiciones. Cordón le había ganado los dos partidos en la temporada regular a Welcome, pero en las finales el rendimiento del americano no fue el mismo. A tal punto que en un minuto de tiempo, los mismos jugadores le pidieron al entrenador César Somma que le sustituyese pues estaba vendido.
Siguió hasta el 99 en Cordón, pero no pudo evitar los éxitos de Welcome. Fue entonces que se alejó para jugar una temporada en Biguá. Con el "Pato" hizo una gran campaña, llegando a la final del torneo. Perdió nuevamente con Welcome por 2-1. Todavía hoy esas finales se recuerdan pues, el "Sapo" Rovira de Biguá tiró los últimos tiros en los tres partidos. En el primero convirtió y en los otros dos estuvo cerca de dejar sin tetracampeonato a Welcome.
El comienzo del adiós
Ya en el ocaso de su carrera, Camilo, jugó dos temporadas en Malvín, volviendo a Cordón en el 2003.
En el 2004 se retiró disputando el Federal de Tercera de Ascenso con Larre Borges
En la actualidad trabaja como comerciante y es común verle en algunos encuentros. Por ahora y pese a que las condiciones las tiene, no se ha decidido a ser entrenador.
Camilo Acosta, ese jugador cerebral, que aparecía en los momentos que más se le precisaba ha dejado debajo del puente una gran marca.