Cuando aún no se acallan los ecos del quinto y definitivo encuentro entre Biguá y Atenas pocos han reparado en el detalle. Ese seguramente habrá sido el último partido de "Panchi" Barrera en Uruguay por mucho tiempo.
El hombre que destacara en los juniors del Joventut de Badalona formando una dupla temible con un tal Rudy Fernández (Campeón del Mundo y Vice Campeón Olímpico) regresó a nuestro medio en busca de una continuidad que no tenía en la Penya ni en los equipos de menor categoría donde le habían cedido (Pamesa Castellón, Ciudad de Huelva, Breogan, Melilla).
Volvió a Montevideo en el 2006 para ayudar a Welcome (con el que había sido sub campeón en el 2001) a ascender. Volvió a España pero seguía sin la continuidad suficiente por lo que su representante (Osky Moglia) le aconsejó fichar por Hebraica. Con los macabeos pudo mostrar mucho de lo que era capaz. Sus 14 puntos de media y 7 asistencias le valieron la convocatoria a la Selección que obtuvo el bronce en el Panamericano 07.
A mitad de año se puso la celeste nuevamente (esta vez como titular ante la lesión de Osimani) y condujo a Uruguay al vice campeonato sudamericano.
En julio, realizó unas pruebas con los Rockets, jugando la Liga de Verano y dejando muy buena impresión, a tal punto de que tiene posibilidades ciertas de fichar por el equipo.
Y este año sencillamente maravilló con su juego en Atenas.
Pero ¿Qué tiene Panchi de diferente? ¿Por qué es un jugador codiciado en Europa y por el que en su momento se pelearon España y Uruguay?
Sencillo, tiene magia. Tiene ese tipo de calidad que no se compra sino que nace. No es un gran tirador e incluso tampoco es un goleador. Pero tiene una visión de juego diferente, un dominio del balón sorprendente y una plasticidad que le permite desairar a los rivales con tan sólo un movimiento.
Esto fue lo mismo que mostró en España y por lo que es común ver en los foros de baloncesto de la Madre Patria preguntas que dicen ¿qué pasó con Panchi Barrera? o ¿qué es de la vida de Panchi Barrera?
Este año esas preguntas ya tienen respuesta. Pese a la derrota, el hombre que llegó a vestir la camiseta de España como junior volvió a demostrar que la Liga Uruguaya y me atrevo a decir las demás del continente le quedan chicas.
Su último doble, a falta de doce segundos era consagratorio, con un punto arriba ingresó en tierra de gigantes y de espaldas alcanzó a convertir un tiro que abría tres puntos de ventaja.
Lo único que separó a Panchi de la gloria fue la actuación de Osimani y García Morales. Otros dos hombres a los que Uruguay no podrá retener por mucho tiempo.
Se fue Panchi de nuestra liga, jugó tan sólo dos temporadas pero le alcanzó para dejar su marca.