Con la frustrada incorporación de Rashad Jones-Jennings apodado “El animal de los tableros” a Trouville me puse a pensar cual había sido el mejor reboteador que había visto en el país. Enseguida me vino a la mente el nombre de Dennis Still un hombre que promediaba más de quince rebotes por juego.
Gracias a Dennis los uruguayos tuvimos el privilegio de ver unos años antes como sería el desempeño de Shaquille O’Neal en la NBA. No tan alto como Shaq, Dennis “apenas” tenía 2.04 metros de estatura pero su espalda y sus brazos le brindaban una gran diferencia respecto a otros jugadores extranjeros y obviamente a cualquier nacional que por ese entonces disputaba el Campeonato Federal de 1989.
Arribó al Biguá dirigido por Víctor Hugo Berardi y compartió plantel con jugadores destacados como Luis Pierri, Fito Medrick, Horacio Perdomo, Álvaro Tito, Gustavo Szczygielski o Juan Andrés Blanc. Con esos jugadores al lado, era evidente que la misión de Dennis no era anotar puntos.
A diferencia de Shaq, su rol ofensivo en el equipo era mucho menor. De vez en cuando alguna bola le llegaba al poste bajo para que anotase, aunque la mayoría de las veces sus lanzamientos era ocasionados por rebotes ofensivos que el mismo cosechaba.
El punto de comparación estaba en los lanzamientos libres. La mecánica de tiro de Still era bastante poco ortodoxa y sus porcentajes de acierto bastante escasos. Si a eso le sumamos el hecho de que por ese entonces era común jugar en cancha abierta (Bigúa lo hacía como local) llegaremos a la conclusión que era casi un milagro ver convertir al americano dos libres consecutivos.
Al igual que todavía ocurre con Shaq los rivales no tardaron mucho en darse cuenta que el negocio era llevar al moreno a la línea, aunque justo es decirlo, había que tener coraje para bajarle una mano a ese gorila. En esa época se podía renunciar a tirar libre y Biguá cuando cortaban a Still lo hacía continuamente y reponía desde el medio.
Still, capaz de encestar seco o pegarle a la tabla, nunca pudo solucionar su problema con los personales. Pese a ello fue fundamental para los títulos de 1989 y 1990.
En 1991 en su tercera temporada en el club fue protagonista de un histórico partido ante Neptuno. Ambos equipos vieron como sus principales figuras salían por quinta falta y fueron a alargue con la reserva y Still en Biguá. Increíblemente lo suplentes de Neptuno derrotaron a Biguá y le quitaron la posibilidad de ir por el tetracampeonato.
Finalmente Cordón se consagraría Campeón Federal derrotando en la final al Neptuno comandado por Horacio Tato López.
Ese fue el final de Still en Biguá que de haberse quedado hubiese integrado el plantel Campeón Sudamericano de Clubes del año 1992.
Luego de su paso por Biguá se fue a la Argentina en donde jugó en Santa Paula, Obras Sanitarias, Regatas San Nicolás y Lanús retirándose en el año 1999. En el medio estuvo también Chile donde colaboró con el título de Temuco.
Un dato curioso es que antes de venir a Biguá, Still estuvo jugando para Echagüe en donde compartió plantilla con un gran alero llamado Charles Parker (que será motivo de post) y fue dirigido por Miguel Volcán.
En la actualidad Still se dedica a entrenar jóvenes jugadores, patrocinado por las rodilleras "Kinetics Bands". La rodillera aparentemente permite fortalecer los músculos y lograr mayor velocidad y flexibilidad y ha reclutado a Dennis para que entre jugadores en su campus.
Pueden ver el video en el siguiente enlace y verán a un Still de casi cincuenta años pero que todavía cuenta con su poder de intimidación.